Arquitectura | espacio | exterior | jardines

Jardines interiores de otoño

Un jardín con techo o cubierta permite estirar su uso aun cuando el clima exterior no acompaña. De modo que, en otoño e invierno, estos lugares se convierten en favoritos.

Los felices días de verano llegaron a su fin, y comienza una nueva estación donde cambian también nuestros hábitos de vida. Pasamos más tiempo en los interiores, los días se acortan, y a veces se pierde un poco el contacto con la naturaleza, que nos facilita el clima cálido.

El otoño es la estación del año donde hacemos oficialmente el cambio de armario en todos los sentidos, incluida en la decoración de nuestra casa. Es una época donde debemos otorgarle a la casa más calidez y son las plantas y flores uno de los elementos clave para conseguirlo. Siendo una ferviente fanática de la onda verde y todo lo relacionado a la conexión con la naturaleza, soy partidaria de trasladar el exterior al interior más aun en otoño y en invierno.

Cuando hablamos de “jardines de otoño” debemos pensar estos espacios como una extensión de la vivienda, podemos considerarlos incluso como un área más de la casa. Hoy te explico cómo lograrlo en tu hogar.

Los jardines de otoño, nos permiten extender el tiempo útil de los espacios exteriores en épocas frías - Imagen Pinterest.jpg
Los jardines de otoño, nos permiten extender el tiempo útil de los espacios exteriores en épocas frías - Imagen Pinterest

Los jardines de otoño, nos permiten extender el tiempo útil de los espacios exteriores en épocas frías - Imagen Pinterest

Tipos de cerramientos

En general para los jardines de otoño-invierno se consideran 2 o más paredes acristaladas, y un techo con iguales características. Si tu casa tiene pequeñas dimensiones podés aprovechar tu patio de luz con una cubierta corrediza, manteniendo ambas opciones según la época del año. También podés transformar tu galería exterior, si es que tu casa cuenta con este espacio, o bien un pasillo de exterior, por más estrecho que sea, puede ser ese rincón soñado.

Existen muchos materiales e ideas prácticas para cerrar esos espacios de exterior y volverlos más funcionales en los meses más fríos. Existen muchos materiales e ideas prácticas para cerrar esos espacios de exterior y volverlos más funcionales en los meses más fríos.

Los hay con paños fijos o corredizos, con distintos tipos de cristal, laminados, en DVH, con control solar, en vidrio o con planchas de policarbonato. Sea cual sea el material elegido, te permiten cerrar y convertir en galería esos espacios exteriores para que en días fríos o lluviosos puedas extender su uso.

Plantas por doquier: las protagonistas indiscutidas

Ya sea que elijamos colocarlas en algún rincón, o directamente que transformemos el jardín de otoño en un invernadero, las plantas no pueden faltar. Pensamientos, hortensias, hiedras, crisantemos o caléndulas, hay miles de opciones. Te recomiendo asesorarte con tu vivero amigo, y que elijas aquellas especies que se adapten a tus rutinas. En particular a mí me encantan los jardines de otoño-invierno con árboles pequeños, ya que estos les dan una personalidad única a estos espacios.

En los jardines de otoño, podemos armar rincones soñados para compartir en familia - Imagen Pinterest.jpg
En los jardines de otoño, podemos armar rincones soñados para compartir en familia - Imagen Pinterest

En los jardines de otoño, podemos armar rincones soñados para compartir en familia - Imagen Pinterest

Una habitación mas

El jardín es un espacio luminoso que aporta tranquilidad para el relax y contacto con la naturaleza. Es ese remanso que necesitamos en los días de frio donde añoramos la vida exterior pero el clima nos impide disfrutar. Allí podemos armar rincones de lectura, un espacio para home office, un apéndice del comedor, o un desayunador para recargar energía en la mañana.

Deco y funcionalidad

La impronta que le demos a este espacio, tendrá que ver con la funcionalidad y la actividad que allí se realice. Al contar con muchas superficies vidriadas, tendremos gran ganancia de calor con las horas de sol, sobre todo si está orientada al norte, de todas maneras, es indispensable contar con un sistema de calefacción para poder aprovechar este espacio en todo momento. Para darle un toque único de calidez, podemos incorporar una chimenea o salamandra, funcionalidad y estética al 100%.

Protecciones

Pensar en especies que perduren todo el año y provean sombra en los meses más calurosos, es fundamental. Para ello podés elegir variedades de enredares, por ejemplo, ya que son un excelente recurso porque no recortan espacio útil, nos dan sensación de verde y requieren muy pocos cuidados, además permiten el paso del sol en invierno. Podes apostar por especies que aporten su cálida coloración en otoño, como las parras o bien arboles cercanos al espacio, del mismo tipo. También podemos añadir persianas exteriores o postigos rebatibles, que al cerrarlos eviten perdidas de calor en noches frescas, techos plegadizos, lonas, etc.

Esta tendencia no solo es apta para aplicar en casas, sino que también se pueden lograr este tipo de espacios y cerramientos, tanto balcones como terrazas, ya que pueden ser ideales para armar un jardín de otoño en pocos metros.

POR: ARQ. ANTONELA VARRONI - Mat. 1-11936