Las tendencias en decoración para el espacio exterior invitan a reconectarse con la naturaleza. Las nuevas tendencias destacan una nueva incorporación: las pérgolas.
Las pérgolas son un recurso arquitectónico que no pasa de moda y que hoy vuelve a imponerse con fuerza, consagrándose como un "must have". Cumplen con la función principal de proteger del calor y sumar sombra en un patio, jardín o terraza sin perder el estilo. Estas pueden estar en el centro del jardín, como también en el fondo, y en muchos casos se adosan a la misma casa, generalmente a continuación de la puerta que da al patio. Hay diferentes tipos de pérgolas; lo importante es elegir cuál se ajusta a nuestras necesidades, gustos y presupuesto.
La base de cualquier pérgola es siempre la misma: consiste en columnas, pueden ser 4, 6 u 8, dependiendo del tamaño de la misma, sobre la cual descansan vigas, en algunos casos de manera longitudinal y en otros también transversal.
De obra: las pérgolas con hormigón, cemento o ladrillo ofrecen una protección total y podés crear diseños innovadores. Sin embargo, el costo de trabajo es mayor y es completamente fija, no podremos orientarlas o moverlas según necesitemos.
Esterilla, cañas o bambú: los techos de caña, esterilla o bambú quedan divinos y aportan un look playero. Otra opción es poner un chamizo con el que conseguirás darle un aire más rústico a tu zona de jardín, además de ser una opción económica y sostenible. Si bien se trata de opciones de techado fácil de ejecutar, no son resistentes y requieren mantenimiento frecuente. No ofrecen un aislamiento completo y pueden requerir cambiarse a menudo.
Placas de policarbonato: este material plástico transparente es uno de los favoritos gracias a su alta resistencia a las temperaturas extremas y a su buena protección contra los rayos UV. Se adapta a todos los estilos y es un material fácil de desmontar en caso de traslado.
Vigas de madera: la madera aporta una calidez que pocos materiales consiguen y se adapta con facilidad a diferentes estilos, tanto rústicos como vanguardistas. Sin embargo, requiere mantenimiento frecuente para resistir los embates de la intemperie.
Celosías: las pérgolas con techo de celosías pisan fuerte esta temporada. Pueden ser de madera, chapa o plástico y según el material que se elija serán más resistentes y duraderas a las inclemencias climáticas y el paso del tiempo.
Textiles: las pérgolas con textiles se construyen sobre estructuras de diversos materiales como madera o aluminio, pero la cobertura se obtiene normalmente con una lona. Son ideales para frenar el paso de los rayos del sol y dan buena sombra. El mercado ofrece una amplia variedad en diseños, colores y estilos. También podés incorporar un sistema automático para agilizar el manejo.
Bioclimáticas: esta es la opción más innovadora y recomendable en la actualidad. Las pérgolas bioclimáticas son estructuras con sistemas de láminas de aluminio que pueden abrirse en una inclinación diferente según las condiciones climáticas, de esta forma, pueden estar completamente cerradas o abiertas hasta 135º. Incluso tienen sistemas de apertura con los que dejar pasar el aire, pero, por ejemplo, si está lloviendo no entra el agua.
Detalles decorativos
- Las lámparas son el "must have" que toda pérgola debería tener. Nada más decorativo que colocar algunas lámparas colgantes. Las de fibras naturales son ideales, al igual que los farolitos chinos y las guirnaldas con luces decorativas cálidas, sin dudas un recurso que nunca falla.
- Unas cortinas de gasa en color blanco son ideales para darle un look más playero y veraniego a la pérgola.
- Sumá plantas. Si tu pérgola ya está rodeada de buena vegetación, podés complementar con algunas plantas en macetas de diferentes tamaños o macetas colgantes que sobrevuelen sobre algunos de los rincones.
- Almohadones de colores, mantas livianas y cestos de mimbre son algunos de los complementos decorativos que podés sumar.
Mobiliario
Nada mejor que amueblar tu pérgola con sillas, mesa, sillones, butacas, con un estilo único pero que a la vez sean cómodas. Para evitar que se deterioren optá por materiales de fibra sintética, que son resistentes y duraderos. Los muebles colgantes son una novedad que se amolda muy bien a este estilo. Instalar un banco colgante o una hamaca en tu pérgola donde descansar ayuda también a crear un espacio acogedor para leer o relajarte en tu tiempo libre.
Independientemente del material que elijamos para nuestra pérgola, su diseño puede ser clásico, rústico, romántico, moderno o de vanguardia. Lo importante es crear un espacio acogedor para disfrutar bajo ella con nuestros seres queridos.
POR: Lic. Julieta Varroni

