Cada cosa en su lugar
Cuando presentamos proyectos residenciales, en el proceso suele haber muchas correcciones y cambios en el ida y vuelta con nuestros clientes. Con el paso del tiempo nos dimos cuenta que hay algo que nunca nos piden quitar, sino que se ven gratamente sorprendidos de que lo tengamos en cuenta: el espacio de almacenamiento.
Parece ser un tema nimio, pero en la vida diaria es de gran importancia, y por eso se debe pensar desde la etapa del diseño de la vivienda. El mundo en el que vivimos, altamente consumista, nos lleva a comprar y acumular objetos de todo tipo. Por eso es necesario que nuestros hogares estén preparados para este estilo de vida.
El vacío, el orden y la limpieza en feng shui
Recordemos que el Feng Shui es una filosofía milenaria que busca el flujo de energía a través de ambientes positivos y armoniosos.
Aunque tu casa no esté decorada según otras premisas del Feng Shui, el “vacía, ordena y limpia” es muy útil para pensar el almacenamiento del hogar.
Nuestro consejo es que, en primer lugar, te desprendas de todo aquello que ya no necesites. En segundo lugar, que utilices los elementos necesarios y que mejor se adapten a tus necesidades para almacenar las cosas.
Por última, sé creativo y utiliza espacios de la casa que a menudo no tienen ninguna función.
Frecuencia de uso
A la hora de elegir los espacios de almacenamiento, debemos pensar qué vamos a almacenar, con qué frecuencia lo vamos a usar, y por ende la accesibilidad de dicho objeto.
Si hablamos de almacenamiento de alimentos, deberemos pensar en un espacio cercano a la cocina y de fácil acceso, ya que lo usaremos todos los días.
En cambio, si hablamos, por ejemplo, de decoración navideña o esos elementos que usamos solo una vez al año, podemos disponer de espacios de difícil acceso, como por ejemplo un guardado alto en el garaje.
Lugares desperdiciados
Muchas veces contamos en casa con lugares poco aprovechados, o esquinas “muertas”, que resultan ser una mina de oro para el almacenamiento, a continuación, te damos ejemplos para que aproveches al máximo los rincones de tu casa.
Bajo las escaleras: la escalera puede robarte muchos metros, pero con un poco de ingenio se puede rentabilizar el espacio muerto de su estructura. Este espacio es idóneo para realizar a medida un mueble de guardado, es la opción perfecta en estos casos, no suele ser barato, pero a la larga te alegrarás de haber invertido en ello.
Bajo la cama: cajones, baúles y muebles multifuncionales, el espacio bajo la cama se presta para guardar lo que quieras. Podes colocar cajones con ruedas, donde guardes la ropa de temporadas pasadas, o zapatos, inclusive frazadas.
Aprovechar la altura: en rincones, sobre los armarios, sobre una puerta, ese espacio de arriba te ayudará a almacenar cosas que no utilizas a diario. Que tus muebles lleguen hasta el cielorraso, o bien, añadí cajas decorativas sobre ellos que sumen espacio de guardado. Si tu cielorraso es alto, aprovecha a construir bauleras altas, sumarás grandes superficies de guardado.
Las esquinas: Los muebles esquineros son una magnífica apuesta. Estas originales soluciones de almacenaje permiten aprovechar un espacio que, de otra manera, quedaría vacío.
Muebles con doble función: los muebles multifuncionales son recursos realmente maravillosos, que te ayudará a redistribuir mejor los espacios. Invertí en muebles que ofrezcan más funciones, como otomanas, pies de cama, sillones, mesas ratonas, todos estos muebles y más pueden ser fuentes de almacenamiento.
No nos olvidemos de las paredes: el almacenamiento que se “cuelga” es muy productivo, ya que no resta m2 de circulación. Estantes flotantes, libreros en pared, perchas, etc.
POR: ARQ. ANTONELA VARRONI/ ARQ. EMILIA PONCIO
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