Hoy, la virtualidad se ha consolidado como uno de los canales de comunicación más fuertes en la interacción social y en lo laboral ha permitido producir a distancia lo que otrora se hacía de forma presencial. Pero trabajar en casa no es lo mismo que hacerlo en el espacio de trabajo, donde todo estaba pensado para optimizar la producción. Algunos consejos respecto a cómo otorgar distinta funcionalidad a los espacios que en la prepandemia eran solo para el ámbito familiar y el descanso, posibilitará un uso eficiente según la actividad a realizar, sin que se pierdan las dimensiones para los que fueron pensados.
En la actualidad, hay múltiples alternativas que permiten hacer flexibles los ambientes y poder acondicionarlos sin perder la espacialidad que los mismos aportan a la casa. A continuación, repasamos distintas estrategias que nos permitirán aislarnos en los momentos que la actividad demande de una concentración especial e integrar los espacios cuando el uso lo requiera.
Puertas corredizas: constituyen una de las soluciones más eficientes al momento de separar espacios en un mismo ambiente. Las placas que la conforman pueden estar constituidas de distintos materiales e incluso si son de vidrio esmerilado hasta pueden favorecer la luminosidad sin perder la independencia de espacios. Los tabiques pueden ocultarse detrás o dentro de un muro y abrir en un mismo sentido o confluir en el centro. Hay múltiples sistemas de herrajes que facilitan el desplazamiento horizontal incluso sin la necesidad de instalar guías en la superficie y tomando los anclajes desde la losa del inmueble. En cuanto a estilos, también pueden lograrse diseños minimalistas o vintage, como por ejemplo las “puertas granero” que aportan rusticidad al ambiente y a la vez permiten aprovechar el espacio para distintos usos.
Cerramientos de vidrio: contribuyen a la sectorización sin perder la visibilidad, aunque se puede lograr independencia regulando las transparencias de los vidrios. En este caso, los paneles de vidrio pueden estar fijos, corredizos o plegadizos, organizándose las placas en uno de los extremos. Los cerramientos de vidrio brindan la posibilidad de conservar la luminosidad de un ambiente sectorizando su interior, lo que otorga privacidad a cada una de las áreas que comprende y la posibilidad de desarrollar así múltiples actividades. Son un poco más costosas que otros materiales “ciegos” pero tiene el potencial de permitir la filtración de luz.
Bibliotecas: instalar una biblioteca modular puede ser una estrategia de diseño al momento de subdividir un mismo ambiente, pero como todo, tiene sus ventajas y desventajas. Al considerar sus aspectos positivos podemos resaltar que no solamente contribuye a separar dos espacios, sino que además generará un espacio de guardado tan necesario al momento de realizar tareas laborales desde casa. En tanto, respecto de las contras que pudiera presentar, se observa que al tratarse de un elemento fijo se constituirá como una barrera entre dos áreas que desfavorecerá la integración que si puede darnos la adopción de puertas corredizas o los cerramientos vidriados. En este caso, esa barrera se puede alivianar si determinados módulos del mueble quedan sin fondo y permiten la continuidad visual entre un ambiente y otro. A la vez, el hecho que sea pintado del mismo color que las paredes favorecerá a pasar un poco más desapercibida que en el caso que si se le da un color diferente al de los muros que la rodean.
Sillón: separar un mismo ambiente atravesando un sillón puede constituir un separador útil. Se trata de un mobiliario que puede constituir un divisorio virtual sin interrumpir la integración de un mismo espacio. Es que la misma parte posterior hace las veces de límite entre dos áreas de un mismo ambiente. Esa zonificación puede ser reforzada a la vez en las superficies horizontales con alfombras o distintos pisos que demarquen dos sectores diferentes, como así también con la implementación de luminarias que recreen distintos ambientes. Tiene por desventaja que esa misma continuidad espacial impide aislarnos de las actividades del entorno lo que muchas veces desfavorece a la concentración individual.
Biombo: un biombo puede ser un elemento intermedio entre la barrera fija que puede significar una biblioteca y el divisorio virtual que delimita un sillón. Sus características móviles y la posibilidad de plegarlo en momentos en que no se requiera la subdivisión de ambientes lo posicionan como una alternativa útil fundamentalmente en espacios reducidos o monoambientes donde la funcionalidad de cada área puede variar según el día y el horario. Hay múltiples alternativas en el mercado que en función de los materiales que lo constituyen pueden devolver distintas respuestas en cuanto al uso.
Barra: la barra es esa mesada multiuso que generalmente se incorpora como desayunador y componente de separación entre la cocina y el comedor en espacios integrados. Es un elemento útil que no solo separa virtualmente dos áreas sino que es un nexo conector que adquiere funcionalidad propia para distintos usos. La posibilidad de incorporar una barra móvil también nos dará la flexibilidad de poder despejar totalmente el paso de circulación cuando ello lo requiera, reubicando el componente en otro espacio de la casa hasta tanto volvamos a necesitar de sus prestaciones.

