Los riocuartenses Oscar Masciarelli, Pamela Pérez y el pequeño Vicente Masciarelli Pérez, de apenas un año de vida, están atravesando una dura situación en Catellón de la Plana, a 60 kilómetros de Valencia, en el sur de España. Aunque quieren regresar a la ciudad, se encuentran imposibilitados porque el Estado argentino no les da una respuesta. Ellos partieron hacia Europa en febrero pasado con el propósito de un intercambio científico. Con el paso de los días, el coronavirus ganó territorio en el país del Viejo Continente y frenó las actividades por completo y hoy están varados.
-¿Cómo llegaron a España?, preguntó Puntal.
Oscar Masciarelli: Soy miembro CPA de Conicet. Llegamos el 27 de febrero por tres meses a través de una beca de adiestramiento e intercambio científico basado en la identificación de la respuesta metabólica en plantas que reciben estímulos externos. Llegué con mis ahorros, debido a que el organismo sólo me rindió el pasaje. Aún aguardo que me liquiden la mantención mensual. La pandemia nos tomó acá a los 17 días. Llevamos 35 días de cuarentena. Lo preocupante es que no tenemos un cronograma de vuelos. No contamos con la previsibilidad de saber cuándo tenemos el regreso. Lo indignante es que le he aportado al Estado durante 28 años y, cuando lo necesito debido a una crisis mundial, me deja desamparado para que se haga cargo otro Estado si me pasa algo. Imaginate lo que es para aquellos compatriotas que vinieron sólo por 15 días y con sus propios recursos.
-¿Alguien los escucha?
O. M.: Según el consulado estamos en prioridad, pero ya nos bajaron dos vuelos. Pedimos que nos digan fechas concretas de retorno. Está todo muy cerrado. Aerolíneas Argentinas sólo puso un canal de WhatsApp y las respuestas las dan de acuerdo a las ganas del momento. En la web ponen fechas de vuelos que después las cambian o las anulan. Por ejemplo, los días 11, 15 y 19 salen tres vuelos de Iberia vacíos a buscar españoles a Argentina, y no hay acuerdo con el Gobierno para llevar gente de acá. El problema con España es que no hay designado un embajador y los interlocutores son cónsules sin peso.
-¿Con qué institución se hizo el acuerdo?
O.M.: Con la Universidad de Jaime I.
-¿Están bien de salud?
O.M.: Sí, los tres nos encontramos bien de salud.
-Imagino que sus familiares en Río Cuarto estarán preocupados por su situación, ¿ellos han podido hacer alguna gestión desde Argentina?
O.M.: Nada, todo depende de la decisión que tome el gobierno argentino. La verdad es que la situación de incertidumbre es muy preocupante. Aquí hay personas en situación de calle y muchos necesitan medicamentos. La ayuda que el gobierno argentino dice estar dando no es real.

