Nacionales | España

La embajadora de España se fue de la Argentina por el conflicto diplomático

El Presidente español, Pedro Sánchez analiza elevar el conflicto a la UE, luego de que la organización desaprobara las más recientes declaraciones del mandatario argentino, en perjuicio de su esposa, María Begoña

La canciller Diana Mondino se contactó con la embajadora de España en la Argentina, María Jesús Alonso Jiménez.  

El nuevo conflicto internacional que generó el presidente Javier Milei, enfrentando en esta ocasión a la Argentina con España, podría propagarse si el presidente del gobierno peninsular, Pedro Sánchez, eleva la cuestión a la Unión Europea.

Distintos medios en la Argentina se hicieron eco de esa nueva reacción del presidente del gobierno español, quien seguramente se sintió alentado por la desaprobación de Josep Borrell a las más recientes declaraciones del mandatario argentino, en perjuicio de su esposa, María Begoña Gómez Fernández.

La Unión Europea, un cuerpo de 28 miembros, se mueve en bloque y cuando aplica sanciones, las mismas suelen ser de carácter económica, como las que sufre por ejemplo Rusia, después de su invasión a Ucrania.

La descalificación de Milei a la señora María Begoña no fue siquiera compartida por la delegación empresaria que lo acompañó a Madrid, según destacaban ayer los periodistas que siguieron de cerca la gira.

Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, condenó enérgicamente las declaraciones de Milei contra la esposa de Pedro Sánchez durante su discurso en el acto de Vox.

El vicepresidente de la Comisión Europea expresó su desaprobación a través de un mensaje en X, en el que manifestó: "Los ataques contra familiares de los líderes políticos no tienen cabida en nuestra cultura: los condenamos y los rechazamos, especialmente cuando vienen de socios".

"La libertad política, la prosperidad, la cohesión social basada en la redistribución fiscal y el respeto en el debate público son pilares de la UE. Los ataques contra familiares de líderes políticos no tienen cabida en nuestra cultura: los condenamos y rechazamos, especialmente cuando provienen de socios", escribió.

Por otro lado, en la Argentina calculaban ayer que "no hay ninguna posibilidad" de que el país y España rompan relaciones a partir de este conflicto diplomático.

El embajador extraordinario y plenipotenciario ante el G20 por la Argentina, Federico Pinedo, fue el encargado de pronunciarse en ese sentido.

En una entrevista exclusiva con DNEWS, la señal internacional de noticias de DIRECTV Latin America, Pinedo indicó: "Los problemas son buenos verlos desde arriba, no tanto en la trinchera sino subiendo un poco y viendo el campo. La relación de España con la Argentina es excepcionalmente buena e importante para los dos países".

"Estamos negociando en este momento con la Unión Europea un tratado de Libre Comercio, con el Mercosur. El abanderado de los países frente a sus colegas europeos es España. Y la Argentina es la puerta de entrada a América Latina para España", se entusiasmó el dirigente.

La embajadora Española

La embajadora de España en Buenos Aires, María Jesús Alonso Jiménez (68), abandonó la Embajada y llegó a Madrid ayer por la tarde.

La diplomática acató la orden de José Manuel Albares Bueno, ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, quien indicó antes de ayer en conferencia de prensa que había llamado a la Embajada en Buenos Aires para solicitar poner a “consulta sine die” a la representante del gobierno español en Argentina.

El llamado a “consulta sine die” que aplicó el canciller español implica convocar de urgencia a un diplomático de regreso a su país. Es un concepto diplomático que se utiliza en circunstancias de emergencia o premura con el objetivo de dirimir un asunto exterior con el embajador o como gesto político ante una tensión internacional.

España es un socio histórico de Argentina. No sólo en el plano comercial sino también en lo cultural. La Unión Europea es el socio comercial que más invierte en Argentina luego de China y Brasil. Y las empresas españolas las de mayor peso dentro de ese bloque continental con presencia en suelo argentino.

Para enfriar el conflicto, el canciller Albares Buenos citó ayer al embajador argentino en Madrid. Tras la reunión, el Gobierno argentino mantuvo su posición y ratificó que no se disculpará. España insiste con una retractación y no enviará nuevamente a su representante diplomática hasta que la situación se normalice.

El Gobierno nacional tuvo su primer gesto para tratar de evitar que se agudice el conflicto diplomático. La canciller Diana Mondino se contactó con la embajadora de España en la Argentina, María Jesús Alonso Jiménez, para intentar contener la crisis entre ambos países. Desde Cancillería confirmaron que se trató de una “breve” llamada de Mondino a la diplomática española y que el contacto fue “en buenos términos”.