Río Cuarto
Estacioneros esperan otra suba de las naftas, mientras falta el gasoil
Los empresarios creen que por el alza del dólar y el movimiento en el mercado internacional del petróleo, desde el próximo mes puede haber otro ajuste. Advierten que llevan seis meses consecutivos de caída en las ventas.
El precio de los combustibles, que tiene cuatro patas, muestra dos con movimientos y para los especialistas del sector eso implicaría la necesidad de un ajuste en los precios. Es que el valor de las naftas y el gasoil depende básicamente de cuatro variables: dólar, petróleo, biocombustibles e impuestos. Los dos primeros son los que tuvieron incrementos en las últimas semanas y están presionando al alza el valor en los surtidores.
“Estamos ante una probable suba de combustibles. También sabemos que el Estado nacional tiene la posibilidad, por medio de la empresa YPF que es la que controla casi el 60% del mercado, de pisar el aumento y que no se produzca. Porque en el contexto que tenemos en el país, la peor noticia sería un incremento en los precios de los combustibles”, remarcó Raúl Castellanos, secretario de la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos de la Argentina (Cecha).
Castellanos destacó que de todos modos las compañías nunca anuncian una suba de precios con anticipación. “Pero nosotros ya sabemos cuáles son las variables que afectan los precios y, si no hubiera interferencias del gobierno nacional, tendríamos que decir que la semana que viene habría un aumento del precio”, explicó el directivo.
Castellanos insistió en que si YPF decide no tocar los valores de sus combustibles, difícilmente sus competidoras podrían hacerlo. “Eso no porque fuera ilegal, sino porque no podrían competir y terminaría generando una concentración mayor todavía del mercado”, sintetizó el directivo de Cecha.
Frente a esas subas, el impacto en el nivel de ventas se viene sintiendo en las estaciones de servicio, especialmente luego de los 14 incrementos que se dieron a lo largo de 2018, que terminaron afectando los volúmenes comercializados.
“Estamos viendo una caída desde hace ya seis meses. Especialmente desde que el año pasado se dieron una cantidad de aumentos muy importantes y repercutieron en forma inmediata en el volumen de expendio. Estamos muy preocupados porque las ventas están muy flojas, han caído y mucho”, señaló Castellanos.
Con respecto a cómo impactan en el negocio de las estaciones la suba de precios y la caída de ventas, Castellanos remarcó que “repercute en la rentabilidad de la estaciones porque es un negocio que trabaja con un margen muy pequeño y por lo tanto requiere de volúmenes fuertes y constantes de despacho”.
Para Castellanos, 2018 fue un año récord en subas de los combustibles y ya teme que este 2019 tenga características similares. “El acumulativo del año pasado fue del 70 por ciento aproximadamente. Fue un año atípico y malo para el consumidor y también para nuestro sector, puesto que, como ya señalé, sigue la caída de ventas”.
Por último, Castellanos se refirió a las dificultades para abastecer la gran demanda del campo fruto de la supercosecha. “Hubo y hay dificultades para entregar gasoil porque cada estación tiene un cupo y no alcanza para cubrir la enorme demanda del campo. Incluso muchos productores que necesitan mayores volúmenes tienen que afrontar mayores costos por el combustible. Puede que las petroleras les entreguen, pero a un precio más alto”, explicó el directivo de Cecha.
“Estamos ante una probable suba de combustibles. También sabemos que el Estado nacional tiene la posibilidad, por medio de la empresa YPF que es la que controla casi el 60% del mercado, de pisar el aumento y que no se produzca. Porque en el contexto que tenemos en el país, la peor noticia sería un incremento en los precios de los combustibles”, remarcó Raúl Castellanos, secretario de la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos de la Argentina (Cecha).
Castellanos destacó que de todos modos las compañías nunca anuncian una suba de precios con anticipación. “Pero nosotros ya sabemos cuáles son las variables que afectan los precios y, si no hubiera interferencias del gobierno nacional, tendríamos que decir que la semana que viene habría un aumento del precio”, explicó el directivo.
Castellanos insistió en que si YPF decide no tocar los valores de sus combustibles, difícilmente sus competidoras podrían hacerlo. “Eso no porque fuera ilegal, sino porque no podrían competir y terminaría generando una concentración mayor todavía del mercado”, sintetizó el directivo de Cecha.
Frente a esas subas, el impacto en el nivel de ventas se viene sintiendo en las estaciones de servicio, especialmente luego de los 14 incrementos que se dieron a lo largo de 2018, que terminaron afectando los volúmenes comercializados.
“Estamos viendo una caída desde hace ya seis meses. Especialmente desde que el año pasado se dieron una cantidad de aumentos muy importantes y repercutieron en forma inmediata en el volumen de expendio. Estamos muy preocupados porque las ventas están muy flojas, han caído y mucho”, señaló Castellanos.
Con respecto a cómo impactan en el negocio de las estaciones la suba de precios y la caída de ventas, Castellanos remarcó que “repercute en la rentabilidad de la estaciones porque es un negocio que trabaja con un margen muy pequeño y por lo tanto requiere de volúmenes fuertes y constantes de despacho”.
Para Castellanos, 2018 fue un año récord en subas de los combustibles y ya teme que este 2019 tenga características similares. “El acumulativo del año pasado fue del 70 por ciento aproximadamente. Fue un año atípico y malo para el consumidor y también para nuestro sector, puesto que, como ya señalé, sigue la caída de ventas”.
Por último, Castellanos se refirió a las dificultades para abastecer la gran demanda del campo fruto de la supercosecha. “Hubo y hay dificultades para entregar gasoil porque cada estación tiene un cupo y no alcanza para cubrir la enorme demanda del campo. Incluso muchos productores que necesitan mayores volúmenes tienen que afrontar mayores costos por el combustible. Puede que las petroleras les entreguen, pero a un precio más alto”, explicó el directivo de Cecha.