Estados Unidos anunció ayer nuevas sanciones contra cuatro empresas petroquímicas de Hong Kong, China y Emiratos Árabes Unidos vinculadas a la Compañía Nacional Iraní de Petróleo, dentro de la estrategia de asfixia económica contra Teherán, que comenzó por sus diferencias acerca del programa nuclear del país persa.
"Los sectores petroquímicos y de petróleo de Irán son una de las principales fuentes de financiación para las actividades terroristas globales del régimen iraní y facilitan su persistente uso de la violencia contra su propio pueblo", dijo en un comunicado Steven Mnuchin, secretario del Departamento del Tesoro.
El Tesoro estadounidense aseguró que estas empresas "habían transferido de manera colectiva el equivalente a cientos de millones de dólares en exportaciones de la Compañía Nacional Iraní de Petróleo".
Las empresas señaladas por Washington son Triliance Petrochemical Co. Ltd y Sage Energy HK Limited, ambas con sede en Hong Kong; Peakview Industry Co. Limited, radicada en Shanghai (China), y Beneathco DMCC, con sede en Dubai (Emiratos Árabes Unidos).
Como consecuencia de la medida, quedan congelados los activos que estas corporaciones puedan tener bajo jurisdicción estadounidense y se les prohíbe hacer transacciones financieras con ciudadanos de este país.
Teherán y Washington, que no tienen relaciones diplomáticas desde 1979, han vivido numerosas crisis desde que el presidente Donald Trump ordenara en 2018 la salida unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear suscripto con potencias mundiales en 2015.
Desde entonces, Washington volvió a imponer duras sanciones sobre la economía iraní.
En este contexto, la tensión escaló hasta su punto más alto hasta ahora con la muerte en un bombardeo estadounidense en Bagdad del general iraní Qasem Soleimani, a lo que Teherán respondió con un ataque a dos bases militares en Irak con presencia de tropas norteamericanas.
La tensión actual coincide con el derribo accidental por parte de Irán de un avión comercial ucraniano, que causó la muerte de sus 176 ocupantes.
Amenaza
Mientras tanto, el enviado de Estados Unidos para Irán, Brian Hook, aseguró que su país buscaría eliminar al nuevo comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución de Irán, Esmail Qaani, si mueren ciudadanos de su país.
"Si Qaani continúa matando estadounidenses, correrá la misma suerte que Qasem Soleimani", dijo el alto funcionario norteamericano en declaraciones al periódico Asharq Al-Awsat.
Hook indicó que el presidenteTrump hace años advirtió que Washington responderá con firmeza ante cualquier ataque a los ciudadanos estadounidenses o los intereses del país.
Eso produjo una escalada de agresiones ya que cinco días después del asesinato de Soleimani, el Ejército iraní bombardeó dos bases militares estadounidenses en Irak causando numerosos heridos.