Río Cuarto | estafa

Nación Cosecha: Siguen apareciendo damnificados que irán a la Justicia

El dueño de la concesionaria dijo que la empresa dejó de existir y que vendió en diciembre el modelo de negocio. Mientras, un abogado local sospecha que podría tratarse de una asociación ilícita
 
La concesionaria Nación Cosecha sigue sumando reclamos en su contra. Más de 20 veinte familias entraron en contacto entre sí, a partir de la publicación que PUNTAL realizó esta semana, para visibilizar su situación. En la mayoría de los casos se trata de clientes que comenzaron a pagar un plan de cuotas hace un par de meses pero nunca obtuvieron el vehículo, como estipulaba el contrato, o terminaron pagando cuotas en un porcentaje mayor al convenido. Ante las sucesivas consultas,  un grupo de damnificados se reunió ayer con un abogado que receptó algunos casos con anterioridad y sostiene que “detrás de esta empresa podría funcionar una asociación ilícita”. 

Al respecto, en diálogo con este medio, el dueño de la conciesionaria, Cristian Vedoya, explicó que no hubo ningún incumplimiento por parte de la empresa, sino más bien que un 60 % de los clientes quedó sin poder adquisitivo en el último tiempo, razón por la cual no logró retirar su auto.

“Yo puedo dormir tranquilo, porque no he estafado a nadie. La empresa nació en 2007 y nos cansamos de entregar autos. Pero no todos los clientes estaban en condición de poder retirar el vehículo: el contrato estipulaba que después de la tercera cuota impaga, no tenían derecho a reclamar. Yo no los culpo a ellos, sino al Gobierno nacional que les quitó el poder adquisitivo”, afirmó Vedoya.

El empresario explicó que declararon la insolvencia de la empresa Vepa SRL, la cual fue supuestamente dada de baja (en Afip aún figura inscripta desde el año 2013) y que están dispuestos a atender los reclamos de los compradores. “Que vayan todos, veremos con cada uno como nos podemos defender”, señaló. Además, dijo que mediante Defensa de Consumidor pudieron llegar a un acuerdo con once clientes.

Asociacion ilícita

Durante la tarde de ayer, el abogado  Mariano Sampayo se reunió con un grupo de personas que tuvieron algún inconveniente con la empresa para escuchar su narrativa de los hechos y poder desentrañar su hipótesis. Según la visión del profesional, más allá del incumplimiento contractual por parte de la empresa, el accionar de los socios y vendedores podría dar cuenta de la existencia de “una orquesta delictiva”. De esta manera, la causa incurriría en un delito penal, que puede ser reprimido con prisión de tres a diez años. 

“Si yo fuese delincuente lo hago de esta manera: constituyo una SRL, soy gerente, y mando a vendedores a buscar el botín. Puedo tener talento para pensar pero no para vender”, ejemplificó Sampayo. Para el profesional, también podría existir participación de los vendedores en esta operatoria.  

Otra característica del caso que llamó su atención es el tipo de relación laboral con los vendedores: “Si salgo a estafar gente, los tengo en negro a los empleados y antes de que explote la bomba voy al Ministerio de Trabajo, reconozco que fue así, hago un arreglo laboral y chau”. Sampayo sostuvo, además, que “hay indicios que podría llegar a ser ésta una de las formas en que se ha manejado”. 

Sin embargo, el letrado reconoce que “es complejo determinar que los actores se pusieron de acuerdo, que la partitura se repite, que hubo determinada intencionalidad de muchos sujetos para estafar a la gente”.

Un súper precio

Valentín Bruno vive en Río Cuarto y empezó a pagar un plan por un automóvil modelo VW Surán en febrero de 2015. Llegado fin de año cambió por tres marcas de autos, hasta que le ofrecieron un modelo Corsa Chevrolet Full. “De por medio, cómo la inflación subía, el automóvil, me lo cobraron 206.000 pesos, al mismo valor que la Surán”.

“Antes de retirar el automóvil 0 km, firmé con mi cónyuge el monto a financiar con la financiera Gpat: eran 128.000 pesos y en la cuota 6, automáticamente se acreditaría el plan del Fiat Novo que yo tenía, por un valor estipulado al valor actual del mercado, con la cantidad de 31 cuotas. De esta manera en el mes seis, quedarían por pagar 60.000 pesos”, explicó a PUNTAL. “Pasados los 6 meses, me dirijo a Nación Cosecha para preguntar acerca de la acreditación del Plan y el señor Cristian Vedoya, comenta que han despedido a la mayoría de los empleados, y que nunca en los planes de financiación otorgados por Gpat se han acreditado planes de ahorro. Su explicación es que el plan de ahorro estaba incluido en todos los aportes que yo había realizado para luego  solicitar el préstamo financiero. Entonces, al no acreditarse el plan tengo que pagar $128.000”. Ahora, el hombre espera que la inflación amortice las cuotas.

Respecto al cambio de marcas, Vedoya contestó que ellos inducían a los clientes a tomar el camino que podían pagar. “El cliente va a retirar con el último valor actual del valor móvil del vehículo. Si hoy vale un millón tienen que poner el 35 %, y a veces no llegaban”, explicó. En relación a la aceptación de planes de ahorro, dijo que “a los planes de ahorro los convertíamos en efectivo al momento en que retiraban los vehículos”.