El galardón, que se otorga a nivel mundial a los establecimientos que se destacan por su técnica, consistencia y calidad de servicio, llegó en 2021. Para Carolina, el momento fue tan gratificante como abrumador.
Según explicó, la distinción no premia un plato ni una noche especial, sino la capacidad de mantener la excelencia día tras día, ya que los inspectores secretos de la guía regresan cada año para reevaluar a los restaurantes.
Fierro nació hace once años, en 2013, cuando Carolina y su socio decidieron abrir un espacio íntimo y personal en un barrio céntrico de Valencia, muy cerca de un mercado que les permite abastecerse de productos frescos a diario. El restaurante tiene capacidad para apenas 12 comensales y la cocina está completamente integrada al salón, lo que permite a los clientes ver la preparación de cada plato en tiempo real.
Identidad argentina en tierra mediterránea
La propuesta de Fierro fusiona los productos mediterráneos de la región valenciana con las tradiciones culinarias argentinas. En la carta aparecen preparaciones como un chimichurri integrado a uno de los platos y una salsa bagna cauda que acompaña un plato de pescado. Uno de los emblemas del restaurante es una reinterpretación del asado con ensalada mixta.
Carolina llegó a España a los 21 años, tras estudiar gastronomía en Argentina, con la intención de conocer otras culturas, técnicas y productos. Pasó diez años trabajando en distintos restaurantes antes de fundar Fierro. La idea central del proyecto, según contó, fue trasladar la cultura de la hospitalidad argentina, recibir a los clientes como si fueran visitas en casa, al contexto europeo.
El próximo sueño: la segunda estrella
Consultada sobre sus objetivos, Carolina fue directa: la segunda estrella Michelin es la meta. Reconoció que mantener la distinción ya obtenida es en sí mismo un logro anual, dado que los inspectores vuelven cada año y pueden tanto confirmar como retirar el reconocimiento. Más allá de los galardones, subrayó que lo que más disfruta es alimentar a la gente y que los comensales se vayan satisfechos.
También reflexionó sobre lo que significa ser la primera argentina en conseguir este reconocimiento: consideró que su trayectoria puede servir de