El Candini latió con generosidad: Goles Solidarios superó todas las expectativas
Familias, jugadores del plantel profesional, figuras de las inferiores, glorias celestes y las empresas Tate y Grassi le pusieron emoción y generosidad a una tarde que quedará grabada en la historia del club para siempre
Hay tardes que el fútbol regala y que van más allá de cualquier resultado. La del último sábado fue una de ellas.
Goles Solidarios transformó el Estadio Antonio Candini en un punto de encuentro entre la institución y su comunidad, y la respuesta de la gente superó ampliamente lo esperado. Alimentos no perecederos, útiles escolares y frazadas se acumularon en el ingreso, mientras adentro la fiesta celeste tomaba forma.
La propuesta que convocó a toda la familia riocuartense con entrada libre y gratuita, tenía tres pilares bien definidos: fútbol, recreación y solidaridad. Los tres funcionaron. Desde las 14 horas, el estadio de la Avenida España fue recibiendo a vecinos de todas las edades que llegaron con la camiseta puesta, las figuritas bajo el brazo y las ganas de vivir algo distinto.
La previa del partido de la Selección Argentina le puso adrenalina extra a una tarde que ya de por sí tenía todo para ser especial.
El corazón del evento lo pusieron Tate y Grassi, las figuras convocadas para compartir premios, emociones y esa magia que saben generar en cada aparición. Pero no estuvieron solos: los jugadores del plantel profesional recorrieron el estadio firmando camisetas y conectando con los hinchas en ese trato directo que no tiene precio. También estuvieron presentes los arqueros de todas las categorías y glorias celestes que se sumaron a la jornada junto a figuras del fútbol celeste, tanto del histórico masculino como del femenino, que le dieron a la tarde una dimensión de pertenencia y memoria institucional difícil de igualar.
Las donaciones recibidas irán a cuatro instituciones que trabajan todos los días en los barrios de la ciudad: el Comedor Deolinda, el Comedor Antonia, el Apoyo Escolar Hakuna Matata y el Rinconcito del Amor. No son nombres en un flyer: son organizaciones que sostienen comedores, apoyo educativo y contención barrial en Río Cuarto, y que ese sábado recibieron el respaldo concreto de una comunidad que eligió convertir su amor por el club en algo tangible para otros.
Lo que Goles Solidarios confirmó es algo que en el fondo la gente de Estudiantes ya sabe: que este club es mucho más grande que los noventa minutos de un partido. Que el Candini puede vibrar igual —o más— cuando no hay pelota en juego. Y que cuando la institución convoca con un propósito real, los celestes aparecen, Todos.