Estudiantes cayó ante Colón, pero suma rodaje de cara a un objetivo mayor

Ayer culminó el Torneo Apertura de la Copa Proyección que organiza la Liga Profesional de Fútbol

Los juveniles del León cerraron su debut en la Copa Proyección con la valiosa experiencia de haber medido fuerzas con la élite del fútbol formativo argentino. Ahora toca preparase para la segunda etapa de la competencia.

 

La Reserva de Estudiantes cerró este viernes su participación en el Torneo Apertura de la Copa Proyección con una derrota ajustada por 1 a 0 ante Colón, en un duelo disputado en el Predio 4 de Junio de Santa Fe que ya no tenía incidencia deportiva para ninguno de los dos planteles, con los ocho clasificados a cuartos de final ya definidos en la previa.

El único gol de la tarde lo marcó Agustín Giménez para el local, pero el resultado quedó en un segundo plano frente a lo verdaderamente significativo de esta primera mitad del año para el fútbol formativo riocuartense. Y es que la cita en el predio sabalero no fue un partido más: significó el cierre de la primera experiencia histórica del Celeste en el Torneo de Reserva organizado por la Liga Profesional, certamen al que el club ingresó por primera vez en su historia institucional.

Compartir cancha con la élite del fútbol formativo nacional —desde Boca y River hasta Independiente, Racing y Newell's— fue en sí mismo un salto de jerarquía para la cantera leonina, que sumó minutos de altísima exigencia ante rivales de Primera División en un calendario exigente y federal.

Ese fue, justamente, el verdadero valor de esta etapa: la chance de que los juveniles de la Avenida España midieran nivel, ganaran rodaje competitivo y se foguearan en escenarios que, en una temporada normal, no estarían a su alcance.

Los pibes del semillero celeste sumaron experiencia ante estructuras profesionales de primer nivel, un activo que el cuerpo técnico y la dirigencia del club saben que rinde frutos a mediano plazo, tanto para reforzar el recambio de Primera como para consolidar el proyecto formativo que la institución viene impulsando.

La derrota del último viernes, lejos de empañar el balance, cierra una etapa de aprendizaje que ya mira hacia adelante. El propio certamen contempla una segunda fase, el Torneo Clausura, que se extenderá hasta diciembre, por lo que el León tendrá pronto una nueva oportunidad de capitalizar lo transitado y pelear de igual a igual con los grandes del continente.

Por otro lado, el presente de Estudiantes tiene su eje puesto en otro objetivo inmediato: la pretemporada del plantel profesional, que trabaja a las órdenes de Rubén "Yagui" Forestello con la vista fija en el debut del 25 de julio ante Tigre, en condición de local, por el arranque del Torneo Clausura de la Liga Profesional.

Las incorporaciones de Lucas Bruera bajo los tres palos y Juan Garro en la mitad de la cancha, sumadas al anuncio de un delantero en danza, completan un armado que ilusiona a una hinchada que ya empieza a soñar con los 27 puntos que el cuerpo técnico se trazó como meta para la primera mitad del campeonato. Entre el presente del primer equipo y el futuro que se construye en las divisiones inferiores, Estudiantes de Río Cuarto consolida un proyecto integral: competir arriba hoy, sin descuidar la base que sostendrá al club mañana.