Sin rivales en el horizonte, Luis Amor tomaría las riendas del León a partir del 29 de mayo
El plazo para presentar candidaturas vence hoy a las 20. Sin alternativas a la vista, el dirigente llegaría a la presidencia de la Avenida España
La sucesión en Estudiantes de Río Cuarto tiene nombre y apellido. Luis Amor se encamina a convertirse en el nuevo presidente del club celeste de cara a las elecciones del próximo viernes 29 de mayo, y todo indica que lo hará sin necesidad de pasar por las urnas: hasta hoy a las 20:00 horas pueden presentarse listas opositoras, pero hasta el momento ninguna agrupación alternativa ha dado señales de vida.
El calendario juega a favor de la transición tranquila. El feriado del lunes y el fin de semana que no suma a los plazos institucionales acotan al mínimo el margen para sorpresas. En la práctica, Amor llegaría a la conducción del club por consenso, algo que el propio candidato describió como el escenario ideal. "El último escenario deseable de mi parte es elección, porque todo aquel interesado en sumar tiene que ser parte de lo que hay que hacer juntos", sostuvo Amor en declaraciones a medios locales dejando en claro que su propuesta apunta a la unidad institucional por encima de la competencia electoral. Desde que confirmó su candidatura, el dirigente del oficialismo reconoció haber recibido un apoyo masivo. "Es mucha la gente que me saluda, que me ofrece su ayuda para Estudiantes. Ex jugadores, ex dirigentes, padres de chicos de otras disciplinas, todos ofreciendo una mano", señaló, aunque admitió que lo más complejo siempre es la cuestión presupuestaria, un tema en el que viene trabajando desde hace tiempo.
La lista que encabezaría Amor ya tiene su estructura definida. Cristian Testa asumiría como vicepresidente primero y Martín Centú como vicepresidente segundo.
En materia deportiva, el nombre que genera expectativa es el de Rubén Forestello como director técnico del plantel de primera división. "Forestello es un nombre que nos interesa y tenemos muchas expectativas de lo que nos pueda dar. Hay grandes posibilidades de que sea el DT", precisó Amor. El León, que en los últimos años logró consolidar un equilibrio presupuestario sin depender del bolsillo de un solo dirigente, se prepara para iniciar una nueva etapa. Si esta noche no aparece ninguna lista opositora en Avenida España, Luis Amor asumirá la presidencia del club con el respaldo unánime de la familia del celeste del imperio.
El proyecto deportivo de Amor
La llegada de Amor a la presidencia traerá cambios concretos desde el primer día. El más inmediato será el reemplazo del cuerpo técnico, una decisión que viene acompañada de una lectura autocrítica sobre lo que dejó la experiencia en la máxima categoría del fútbol argentino. A su entender, la institución no tuvo el tiempo suficiente para adaptarse al salto de categoría y eso generó consecuencias que obligan a replantear el modelo de trabajo.
La vinculación de Amor con Estudiantes no es reciente. Contador público, docente universitario y ex titular de la AFIP en Río Cuarto, ya había formado parte de la conducción del club como tesorero en etapas anteriores. Desde ese lugar construyó un vínculo estrecho con Alicio Dagatti que, con los años, derivó en una amistad y en la confianza que llevó al presidente saliente a impulsarlo como su sucesor. Para Amor, aceptar la candidatura fue tanto un honor como una forma de retribuir once años de trabajo compartido.
Su gestión se plantea como una continuidad de la era Dagatti, pero con identidad propia. Reconoce todo lo construido en la última década —tanto en lo deportivo como en infraestructura— y asume que el piso es alto. No quiere que Estudiantes dé pasos atrás. "El objetivo es que todo lo logrado perdure y que la institución siga creciendo de manera equilibrada, tanto adentro de la cancha como afuera", dejó trascender en distintas apariciones públicas.
En cuanto al horizonte futbolístico, la prioridad pasa por fortalecer la base económica que sostenga una campaña competitiva. Para eso lanzará una campaña de captación societaria con un concepto simple pero ambicioso: que cada socio actual sume uno nuevo. El objetivo es ampliar la masa social para mejorar los ingresos por abonos y reducir la dependencia de otras fuentes de financiamiento. A ese esquema se sumará la profesionalización del área comercial, con la creación de una secretaría dedicada exclusivamente a la búsqueda de sponsors y al vínculo con el empresariado.