Con la vista en el Pincha, Estudiantes juega su tercer amistoso en La Plata
Las conclusiones que empiezan a quedar para Estudiantes luego de la gira, a la que le faltan dos partidos, son positivas desde todo punto de vista, desde lo futbolístico, que es lo que importa en primer lugar, y desde lo humano como gran complemento de convencimiento de un grupo que apunta a lo más alto, al ascenso.
A lo largo de estos días, los testimonios de Sepúlveda, Hesar, Beraldi, Palladino y Vázquez han sido coincidentes en torno a la evolución futbolística planteada. Desde el primer partido frente a Instituto al último con Boca, el semblante ha sido totalmente diferente, las piernas empezaron a pesar menos, la imprecisión a desaparecer y que el juego fluya con naturalidad también.
Para todos los equipos, el período de inactividad ha sido muy extenso, superando incluso a lo que es un tiempo de lesión cirugía mediante. Los entrenamientos desde mediados de marzo hasta agosto prácticamente fueron vía Zoom en los domicilios particulares, hasta que se habilitó la actividad al aire libre pero, claro, todo de manera antinatural por lo que representó hacerlo en esas condiciones.
Indudablemente, el cuerpo lo sufrió; según el profe Palladino, aquel tiempo sirvió para hacer lo mínimo, para no quedar parado en su totalidad. Afortunadamente, hoy es tiempo pasado, el panorama es diferente, aunque también el fantasma de las lesiones musculares sigue y seguirá persiguiendo a los futbolistas. Esto también fue mencionado meses atrás cuando la actividad regresó en Europa y los índices de lesiones de este tipo se amplificaron de manera contundente.
Le queda al plantel el encuentro frente a Lanús del próximo sábado, sin horario confirmado, y después se emprenderá el retorno a la ciudad, tendrá el domingo como día de descanso y el lunes la reanudación de los entrenamientos. Seguramente, para ese momento, lo que se sepa con certeza es cómo se va a jugar el campeonato.
La mayoría de las voces se unifican en que será vía playoffs y que Estudiantes, por ser de los equipos que terminaron en la parte alta de la tabla, recién jugaría cuando se empiecen a definir los clasificados en las llaves anteriores con los que terminaron en la parte baja de la tabla.
Serán finales, pocos partidos y la sensación de que todo se va a definir de la manera más efímera posible. Es cerca y lejos al mismo tiempo, con un margen de error escaso y lo hecho hasta hace unos meses sólo va a tener valor en caso de una presunta ventaja deportiva por desempate.