El proyecto nació como parte de la materia Educación Financiera y Economía Sustentable: hace 25 años que trabajan en propuestas similares, con el objetivo de brindar herramientas prácticas a los estudiantes para su vida diaria y su futuro académico. “La idea surgió una tarde después de salir del colegio y de haber seleccionado a los directores del proyecto que nos motivó a hacer el emprendimiento, conocido como Aprender a Emprender de Junior Achievement. Algunos del equipo fuimos a Fulano, una cafetería local de la ciudad de Córdoba, donde tomamos un cante entre risas y charlas. Allí conocimos a Joaco, el dueño del lugar e inmediatamente decidimos preguntarle qué problemática enfrentaba en su cafetería, a lo cual respondió que entre sus 3 sucursales se desechaban kilos y kilos de borra por semana, las cuales eran muy caras de procesar para que no contamine. Era un problema que ellos no podían enfrentar pero nosotros quisimos intentar resolver”, agregan los estudiantes.
Un proceso sustentable
La producción de los jabones comienza recolectando borra de café de cafeterías locales, que luego es secada. Posteriormente, se derrite glicerina y se mezcla con entre 15 y 20 gramos de borra por molde, junto con esencias de coco, vainilla o jazmín. Tras obtener una mezcla homogénea, esta se vierte en moldes de 100 o 30 gramos, se seca al aire durante 45 minutos y se desmolda para ser empaquetada en bolsas recicladas.
Desde su lanzamiento, Bunna vendió más de 900 jabones y logró multiplicar su capital en un 500%. Los estudiantes, que comenzaron vendiendo entre amigos y familiares, ahora buscan expandir el alcance de su producto en la ciudad y la provincia. Actualmente, tienen un convenio con la cafetería Fulano, que comercializa los jabones en tres locales, y consideran ampliar la distribución a estaciones de servicio, otras cafeterías y comercios.
Imagen de WhatsApp 2024-12-14 a las 10.34.11_5f65d5bc.jpg
“En este momento estamos definiendo los últimos detalles para el nuevo comienzo de Bunna, buscando una versión mejorada y con un equipo más reducido, ya que anteriormente era un proyecto escolar pero de ahora en adelante se llevará a cabo de forma extracurricular con los miembros del equipo que decidieron continuar con este hermoso emprendimiento, no solo por compromiso, sino también por pasión y ganas de seguir aprendiendo. Estamos en busca de mejorar la calidad del producto para nuestros nuevos clientes y aumentar nuestro alcance, haciendo alianzas con distintas cafeterías de Córdoba Capital”, dijeron los estudiantes.
El impacto ambiental del café
La reutilización de la borra de café se alinea con la economía circular, ayudando a reducir desechos y emisiones de gases de efecto invernadero. Según la Asociación de Cafés Especiales (SCA), la preparación de café genera residuos significativos debido al consumo global de miles de millones de tazas al día. Aunque el impacto parece pequeño a escala individual, a nivel mundial los números son alarmantes. En Australia, por ejemplo, se producen unas 65.000 toneladas anuales de residuos de café, y en Portugal, donde el consumo promedio es de 4,73 kilogramos per cápita, los desechos ascienden a más de 48.000 toneladas métricas al año.
La mayoría de estos desechos termina en vertederos, donde el proceso de descomposición anaeróbica libera metano, un gas de efecto invernadero 25 veces más perjudicial que el dióxido de carbono. Este problema subraya la importancia de proyectos como Bunna, que no solo evitan que estos residuos lleguen a los vertederos, sino que los transforman en productos útiles y sustentables.
¿En dónde se pueden conseguir los jabones?
Actualmente aceptan pedidos por su cuenta de Instagram @bunna.ja y por gmail: [email protected].