Estudiantes de Buenos Aires venció a Atlanta por 1-0 y alcanzó las semifinales del Reducido de la Primera Nacional, que compite por el segundo ascenso a la Primera División.
En cancha de Tigre, el equipo de Caseros se llevó el triunfo y la clasificación, con una conquista de Neri Bandiera (ST. 7m.).
El conjunto de Villa Crespo, que tan buena campaña había realizado en el primer tramo de la temporada (hasta antes de marzo pasado, cuando la pandemia interrumpió la actividad y era líder de la Zona A), resultó eliminado de la competencia.
Dos equipos que se conocían al dedillo diseñaron un encuentro casi de ajedrez en la primera parte: mucho estudio y cautela. Por ende, a los dos les costó progresar en el campo y generar situaciones de riesgo frente a los arcos.
En el segundo tiempo, el pleito se abrió con el gol del Pincha: un tiro libre de Juan Pablo Ruiz Gómez al área le permitió a Bandiera elevarse más alto que todos y meter un frentazo inatajable para Francisco Rago.
Tras la conquista, el encuentro alcanzó una dinámica y un ritmo que no había tenido en los 51 minutos anteriores.
Atlanta salió decidido en procura de la igualdad y casi la logra a los 11m., cuando Milton Giménez no pudo resolver ante un yerro del arquero Saracho y el defensor Juan Cruz Randazzo evitó el gol del empate sobre la línea.
Acto seguido, Estudiantes tuvo el segundo en los pies de Ruiz Gómez, aunque el árbitro Fernando Echenique omitió un claro penal que le cometieron (13m.) a Bandiera, el autor del gol.
El conjunto bohemio adelantó filas y arriesgó. Y tuvo una chance clara para empatar con un tiro de Marcioni, que se fue por encima del travesaño.
Pero cada réplica del elenco de Caseros, ante una cobertura de espacios cada vez más endeble del fondo de Atlanta, auguraba un segundo gol, que finalmente no llegó.
Lo cierto es que Estudiantes aguantó las desordenadas embestidas y se clasificó a la siguiente ronda.
Clasificación de Platense
Platense accedió a las semifinales del Reducido de la Primera Nacional de fútbol al vencer en la tanda de los penales a Deportivo Riestra (8-7), luego de que el cotejo entre ambos finalizara igualado sin goles, en cancha de Estudiantes de Buenos Aires.
El equipo de Vicente López asumió la iniciativa y casi monopolizó la tenencia del balón durante los 45m. iniciales. Igualmente, el férreo dispositivo defensivo (5-3-2) de un Riestra negado a atacar contó con un inesperado aliado para sostener el cero en arco propio: el árbitro Andrés Merlos.
El juez frenó en el comienzo un ataque de Matías Tissera que se iba cara a cara a enfrentar al arquero Matías Vega (6m.) y luego ignoró un claro penal que Eric Tovo le cometió a Curuchet (14m.), cuando el ex Colón de Santa Fe tenía chances de disparar al arco.
El conjunto calamar siguió insistiendo, pese a que no hallaba los espacios, y probó de media distancia como para vulnerar la valla adversaria. Así, a los 42m., el mediocampista Mauro Bogado se animó a pegarle desde afuera y su remate se estrelló en el travesaño, en la chance más clara.
En el segundo período, el conjunto del Bajo Flores modificó la postura cautelosa con el ingreso de Víctor Gómez. El delantero (ex Barracas Central) tuvo una situación propicia que abortó el arquero misionero Jorge De Olivera (15m.), mientras que un rato más tarde Guillermo Pereira llegó libre y estrelló su disparo en el palo (21m.)
El equipo del Chocho Llop abusó de querer desequilibrar por el centro, no tuvo frescura y casi que se dejó deglutir por los zagueros del elenco del Búfalo Szeszurak.
Pero los intentos del elenco de Llop fueron estériles y hubo que llegar a los penales, tras los que Platense mantiene viva su ilusión de regresar a Primera, luego de 22 años.
De esta manera, el Calamar cumple uno de sus objetivos cuando iniciaba la temporada de poder luchar por el ascenso.
Temporada que comenzó de buena manera, antes de la pandemia, en tiempos del histórcio Fernando Ruiz, entrenador de Platense hasta la derrota con Estudiantes de Río Cuarto 3 a 2 en el Estadio Candini,

