Volver a ver fútbol desde una cancha parecía ser una experiencia ya perdida. Por supuesto que lo prima en este tiempo es un estricto protocolo en los ingresos, egresos y formas varias dentro del estadio.
El día estuvo excelente, con una temperatura bien primaveral, algo de viento pero sin incomodar y todo listo para ver fútbol en un campo de juego de Primera División.
Para Estudiantes fue el quinto partido de una serie que comenzó hace un mes aproximadamente con los amistosos frente a Instituto y que después tuvo como punto fuerte desde lo grupal y lo futbolístico los partidos frente a Argentinos, Boca, Estudiantes de La Plata y ahora la Academia cordobesa. Dirigido por Hernán “Tota” Medina, otrora futbolista de Estudiantes en 2007 y con Chiquito Bossio como entrenador de arqueros, jerarquizando un cuerpo técnico que encabeza a una de las grandes estructuras futbolísticas que tiene el torneo Regional Amateur, claramente con ganas más que nunca de salir de esa ciénaga, que es un campeonato absolutamente impropio para un club de la estirpe de Racing.
En torno a lo futbolístico, el primer partido entre titulares tuvo poco para destacar. Estudiantes con la forma de siempre, aunque con el 4-4-1-1 como diferencia de otras veces, dado que las lesiones imposibilitaron tener un acompañante natural de Bruno Sepúlveda. Javier Ferreira y Lautaro Parisi, con lesiones musculares, al igual que Ibrahim Hesar, quienes observaron el encuentro desde la tribuna.
En el primer tiempo, Racing mostró su mejor cara, tomando el amistoso con la seriedad que merecía, jugándolo de la mejor manera posible y sabiendo de las limitaciones lógicas de un equipo de otra categoría y que cuenta con apenas 20 días de trabajo.
En la primera mitad una de las mas claras fue tapada de gran manera por Luis Ardente, quien achicó en un mano a mano y le ahogó el grito de gol a González cuando se disponía a definir. De la misma manera tuvo Sepúlveda una clarísima sobre el final de la primera mitad (fueron tiempos de 25 minutos) tras un desborde de Arismendi que el patagónico no pudo conectar y envió el diparo fuera.
Ya en el complemento la situación cambió para el equipo de Vázquez que empezó a dominar a su rival hasta reducirlo en ritmo y forma física, aunque sin la eficacia de siempre a la hora de convertir. Muller contó con un par de disparos fuera del área, el propio Sepúlveda con un cabezazo que dio en el palo cuando Cali Rodríguez nada podía hacer.
Quedó la impresión de que si el partido seguía su ritmo habitual en función del tiempo natural de un encuentro, Estudiantes iba a convertir o, al menos, generarle algo de peligro a un Racing que claramente fue de más a menos.
La pregunta que queda flotando, casi de manera natural, es cómo reemplazar a Cabrera, dado que Estudiantes iba al ritmo del nacido en Los Cóndores siempre, pieza vital en la estructura del equipo.
Cierto es que faltó Marcos Fernández por presentar problemas físicos, el santafesino que, si bien tiene otras características a la del Colo, puede aportar dese el dinamismo otra variante a lo observado con Bottino y Ortigoza, quienes lógicamente presentan una tipología de juego diferente, más pensante, más pasiva, menos dinámica pero con más aplomo y equilibrio para un equipo que se caracteriza por lo que pase por las bandas.
Arismendi siempre es y va a ser un puñal para cualquier defensa al margen de que la faz defensiva propia no sea su fuerte y por el sector derecho, Nahuel Cainelli lo mismo y hasta Lautaro Parisi, quien puede hacer las veces de Maxi Comba si nos remontamos a otros tiempos celestes. El sanfrancisqueño David Muller tuvo un buen segundo tiempo, con juego asociado y haciendo gala de su pegada y virtuosismo, aunque claro está, su función de hacer el juego de Cainelli o Arimsendi naturalmente no lo sea.
Ya para el segundo partido la tesitura fue más o menos la misma, con muchos chicos del selectivo y con Vester, Padilla, Formica, Farré como los habituales integrantes del primer equipo.
El destacado casi como de costumbre fue Joaquín Bigo, arquero de excelenecia no sólo con sus atajadas sino también con una pegada prodigiosa que siempre maravilla a los espectadores. Tres pelotas clave de gol tapó el uno de Estudiantes y se erigió por eso en la gran figura.
Destacable también lo de Maxi Padilla, quien se tomó el partido como la gran oportunidad de mostrarse y saber que su lugar como cuarto central no está tan confirmado y puede dar pelea en ese sentido.
Pasó así el quinto ensayo para Estudiantes con conclusiones que Vázquez y el cuerpo técnico sacarán pensando en lo que todavía no está confirmado al cien por cien, por un lado cuándo vuelve el fútbol de la Primera Naional, todos los caminos conducen al 21 de noviembre, y por otro lado, cómo será la forma de disputa del torneo.
Son semanas importantes para la puesta a punto y también para conocer definiciones de este tipo.
Síntesis
Primer partido
Estudiantes: Ardente; Benavídez, M. Schmith, Dutari, Suárez; Muller, Ortigoza, Bottino, Arismendi; Cuello; Sepúlveda.
Racing: Rodríguez; Rinaudo, Rivero, Recuero, Albertinazzi; Schiavoni, Martinez, Benítez; García, González y Jara.
Segundo partido
Estudiantes: Bigo; Ivan Suárez, Vester, Padilla, Del Blanco; Laspina, Formica, Farré, Rigo; Mateo y Roldán.
Racing: Rosas; Pereyra, Ramallo, Quialvo, Cardona; Fassino, Panichelli, Oyola, Fernández; Blanco y Parodi.

