Por la fecha 32 del torneo de la Primera Nacional, Estudiantes y Gimnasia de Mendoza igualaron sin goles en el estadio Víctor Legrotaglie de la capital cuyana. Andrés Gariano, árbitro del partido, expulsó justamente a Joan Juncos a los cinco minutos del complemento por una fuerte entrada a Franco Pardo.
Luego del triunfo ante el Deportivo Riestra, Estudiantes llegaba a Mendoza con la confianza necesaria y el alivio que significó volver a ganar después de exactamente una rueda para enfrentarse a un equipo que se fue cayendo a pedazos en la última parte del campeonato. Gimnasia había sido uno de los mejores del certamen en el primer tercio del torneo. Aunque precedido de cierta irregularidad, era número puesto para meterse entre los cuatro primeros.
Lo cierto es que el equipo de Diego Pozo entró en un desencuentro futbolístico que hoy lo relega de la pelea por el ascenso, sólo conformándose con el ingreso a la próxima edición de la Copa Argentina.
En cuanto al once inicial de Estudiantes, los buenos ingresos ante Riestra de Nicolás Talpone, Marcos Arturia y Matías Morales hicieron que se ganaran un lugar en un once inicial que de la mitad hacia atrás tiene las cosas muy claras desde hace tiempo.
Con Olivera en el arco; Maffini, capitán ante la ausencia de Bottino; Pardo y Padilla, más Adín y Formica como laterales volantes, en un perfecto complemento que se realiza por ambas bandas. El medio campo, con Cainelli, Morales y Talpone; más Montejano, figura ante Riestra, y Arturia como delantero centro.
Los de Pozo apostaron a un 4-4-2, con Giovini en el arco; Valles, Mondino, Meritello y Carrizo en el fondo; López, Ramírez, Carrasco y Andrada como volantes, más dos centrodelanteros de peso como Juncos y Lentini.
Para destacar, el estado del campo de juego, que lucía de maravillas en la calurosa tarde mendocina.
La presión de Estudiantes en la mitad de la cancha fue el primer indicador de cómo afrontaría el Celeste el partido. De todas maneras, la primera del encuentro fue del Lobo con un gran desborde de Andrada por el sector izquierdo que dejó solo a Juncos para convertir pero terminó definiendo desviado.
Indudablemente Joan Juncos fue lo más peligroso del equipo de Diego Pozo, centrodelantero de no tanta movilidad pero sí con una buena capacidad de autoabastecerse y generar peligro.
Antes de los veinte Estudiantes tuvo una muy clara con Talpone que el central Meritello terminó por despejar cuando el 1 a 0 era un hecho. De la misma manera ocurrió tras una corrida en diagonal de Cainelli de derecha hacia el centro asistiendo a Arturia, quien definió muy ajustado y el arquero Giovini volvió a tapar.
La respuesta de Gimnasia fue a los 26 con una clarísima: mano a mano de Lentini ante Olivera, quien estaba abatido definiendo por arriba del travesaño, tras una falla en la última línea del Celeste.
Luego de la pausa por hidratación en la calurosa tarde mendocina el juego ingresó en el terreno de la pasividad y las impresiones, repartiéndose la pelota y, por ende, poco peligro por parte de ambos.
Apenas un disparo de Andrada, el rápido volante por izquierda, reactivó el partido. Por esa zona tuvo Gimnasia en la primera parte el terreno más fértil y pudo arrinconar a Estudiantes.
La última del primer tiempo fue para los dirigidos por Flores, con otro desborde de Cainelli y posterior centro atrás que le cedió el gol a Damián Adín, que con derecha definió cruzado y se fue besando el palo izquierdo de Giovini.
Si bien el Lobo tuvo más la pelota y jugó más en campo rival, Estudiantes supo que se trataba de una defensa permeable en absoluto y que si apretaba más en ofensiva la recompensa podría ser muy buena.
Segundo tiempo
Diego Pozo tomó nota de cómo venía el partido y en búsqueda de más protagonismo mandó a cancha al talentoso Cristian Llama por Brian Andrada, Ciccolini por Lentini y Garrido por Carrizo. Haciendo cambios en todas las líneas, en el lateral izquierdo, en la zona de creación y en la ofensiva.
Los planes poco le durarían porque a los cinco minutos llegaría la expulsión por roja directa de Joan Juncos, quien de manera muy imprudente arremetió contra Franco Pardo y Andrés Gariano no dudó en expulsarlo. Una imprudencia que le costó muy caro y que pudo haber significado para Pardo alguna lesión de consideración. Solo, Ciccolini quedó como único punta y un poco más atrás, Cristian Llama, quien ingresó con mucha movilidad.
Mientras Gimnasia se acomodaba luego de la expulsión, a los once llegaría una muy clara para Estudiantes, que tras una salida muy mala de Giovini tras un tiro de esquina, Mondino terminó sacando sobre la línea lo que era el gol de Pardo.
Ante este panorama favorable para Estudiantes, desde el desarrollo futbolístico y con un jugador de más, Flores movió el banco con los ingresos de Nicolás Ihitz por Formica, Francisco Romero por Damián Adín y Marcelo Olivera por Matías Morales.
Rearmando la última línea con Pardo, Maffini, Padilla e Ihitz.
Luego del rearmado llegaría el disparo en el travesaño de Gabriel Vallés en una jugada rápida que el ex-Independiente agarró de primera y casi convierte el uno a cero.
En ese ínterin, promediando el segundo tiempo, Estudiantes comenzó a manejar más el partido y con pelotas detenidas y jugadas colectivas estuvo muy cerca de convertir. De nuevo Franco Pardo, en una segunda jugada tras un despeje de Giovini mandando su disparo al lado del palo izquierdo del arquero mendocino.
Dato para destacar en el Celeste fue el ingreso y debut de Francisco Suárez, quien reemplazó a los 28 a Nicolás Talpone. De esta manera, el hermano de Lucas y nacido futbolísticamente en el club sumó sus primeros minutos oficiales con la camiseta celeste. Junto con Suárez ingresó Jonás Corbalán por Matías Montejano.
A esa altura Estudiantes merecía claramente la victoria, al punto de que estuvo muy cerca y lo evitó Sebastián Giovini en dos oportunidades, primero a Ihitz y después a Arturia, demostrando que los de Flores estaban muy cerca.
La réplica mendocina fue un disparo de López que se fue muy cerca del palo izquierdo de Olivera tras una corner rápido jugado por Cristian Llama.
Ya el partido se había distorsionado, había espacios y Marcos Arturia tuvo la más clara del partido, tras una asistencia de cabeza perfecta de Ihitz para dejar al nueve mano a mano y otra vez Giovini, la figura del partido, impidió lo que hubiese sido la apertura del marcador sobre el final del juego.
Andres Gariano, de correcto arbitraje, dio el final y Estudiantes consumó su empate número diecinueve en lo que va de este campeonato, habiendo merecido ganar el partido pero otra vez la carencia en ofensiva quedó marcada.
No obstante, el equipo de Flores, que tendrá fecha libre y debe cerrar en el Candini ante Temperley, sabe que ha mejorado y que terminará el campeonato dejando una buena impresión.

