Estudiantes, un club de pura cepa riocuartense
No se puede hablar de Río Cuarto sin nombrar a Estudiantes. Es uno de los clubes que más han acompañado a la ciudad a lo largo de su historia. Hoy, la entidad de avenida España cumple 109 años y los celebra manteniéndose como una de las referencias deportivas más importantes de la región.
Cuando comenzaba el siglo XX, Argentina empezaba a sentir el nacimiento de distintos colectivos, que se convertirían en actores centrales de su historia contemporánea. La llamada clase media se preparaba para entrar en escena. Este conglomerado social ingresaría en la vida política nacional por los resquicios del régimen conservador. Tomaría la escena por asalto y sería clave para entender también la aparición de los clubes, entre ellos, Estudiantes.
La institución llega a los 109 años en uno de sus mejores momentos. Con 4000 socios, el club pudo sobrellevar el impacto de la pandemia y sigue siendo la gran referencia deportiva de la ciudad.
Hay muchas teorías sobre qué es la clase media y cómo surge. Algunos historiadores señalan que la combinación entre el modelo económico agroexportador y las corrientes migratorias de finales del siglo XIX y principios del XX, generó la aparición de un grupo heterogéneo. Este sector se compuso de colectividades, diferenciables entre sí por su origen o su lugar en la división del trabajo, pero también separadas de lo que serían las consideradas capas altas y bajas, en la sociedad argentina actual.
Otros señalan que no existen indicios concretos para separar a muchos de esos actores de la clase trabajadora, con la cual comparten muchas características. Apuntan que, en todo caso, lo que hay es una fuerte cuestión identitaria con un fuerte componente simbólico. Hay significados compartidos por estos actores que los hacen verse representados en esa “clase media” tan difícil de explicar.
En 1938 se inauguró el estadio Ciudad de Río Cuarto, hoy Antonio Candini. Si bien se lo identifica con el barrio Brasca, su incidencia se reparte pareja por toda la ciudad, incluso en Alberdi.
En lo que sí se está más o menos de acuerdo, es que esos colectivos que integran la clase media encontraron en las asociaciones civiles un lugar para verse representados y para agruparse. Así, es en ese momento en que empiezan a florecer los clubes. También, en Río Cuarto, es a partir de esas primeras décadas del siglo XX que se comienza a hablar del movimiento asociativo barrial.
Otro elemento que empezaba a volverse central en la sociedad argentina era la educación. En ese contexto es en el que Estudiantes vio la luz. Más precisamente en 1912, en el seno del Centro de Estudiantes y Biblioteca Bernardino Rivadavia del Colegio Nacional. En 1918, con los ecos de la Reforma Universitaria y habiendo sido campeón de la Federación de Football un año antes, se produce una escisión dentro del Centro de Estudiantes. Ya no eran compatibles las actividades de la entidad y las deportivas. Cuenta el historiador del Celeste, Marcelo López Tobares, que quienes estaban más interesados en lo deportivo decidieron emancipar el club de la Biblioteca y constituyeron el “Centro Sportivo Estudiantes”. Un mes después, pasarían a llamarse Asociación Atlética Estudiantes.
El Celeste fue creciendo a la par de la ciudad. En 1938 se inauguró el estadio Ciudad de Río Cuarto, hoy Antonio Candini. Si bien se lo identifica con el barrio Brasca, su incidencia se reparte pareja por toda la ciudad, incluso en Alberdi.
Aunque algunos medios porteños, recién llegados, le dicen el Pincha, en el interior del país todos saben que Estudiantes es el Celeste o el León. Su identidad se forjó a través de enfrentamientos locales, principalmente con Atenas y Banda Norte, y también con duelos ante los clubes capitalinos, como Racing de Nueva Italia y Belgrano.
Está claro que siempre se lo identificó con el fútbol. Fue campeón en ocho oportunidades de la Federación de Foot-Ball de Río Cuarto. Acumuló la misma cantidad de coronas en la Liga de Foot-Ball de Río Cuarto y es el club con más estrellas (24) en la Liga Regional de Fútbol de Río Cuarto. A eso hay que sumarle sus tres participaciones en los nacionales y su presente en la Primera Nacional.
Más allá de la número 5, el club ha sabido sumar vida social a través de otras disciplinas y actividades. Básquet, gimnasia artística, hockey, entre otras, son algunas de las disciplinas que ofrece la entidad de avenida España.
La institución llega a los 109 años en uno de sus mejores momentos. Con 4.000 socios, el club pudo sobrellevar el impacto de la pandemia y sigue siendo la gran referencia deportiva de la ciudad. De aquella reunión de los estudiantes del Colegio Nacional a la actual gestión de Alicio Dagatti, el Celeste se ha construido como una huella de la identidad riocuartense.
Agustín Hurtado. Redacción Puntal