Mientras más larga es una racha, más cerca está de cortarse y, cuando menos se lo espera, simplemente se termina. Anoche Estudiantes dejó atrás 15 encuentros sin conocer la victoria. Una rueda después, venció a Deportivo Riestra por 2 a 0 en el Antonio Candini por la fecha 31 de la Zona A de la Primera Nacional. Su última alegría había sido ante este mismo rival en condición de visitante, allá por la fecha 14.
Nicolás Ihitz abrió el marcador a los 28 minutos del segundo tiempo y Marcelo Olivera liquidó el juego a los 49’ de esa etapa. El equipo de Flores fue superior a su rival en el complemento y se terminó quedando con los tres puntos.
Estudiantes fue de menos a más; después de un primer tiempo bastante anodino, tuvo un buen complemento con mucha más dinámica. Los ingresos de Talpone, Arturia y del autor del primer gol fueron claves para el triunfo.
El partido
El primer tiempo se fue sin pena ni gloria. Pasó de largo como estudiante que prepara su primer final en la Universidad. Escasearon las situaciones de gol y las emociones pasaron por las tribunas, donde los hinchas del Celeste dijeron presente en un buen número. El cero a cero con el que se fueron al descanso dio cuenta de lo que fue el partido.
La primera jugada asociada de Estudiantes entusiasmó. Correa Cavigliaso condujo, Hesar habilitó muy bien a Adín, que mandó un buen centro al segundo palo, allí apareció quien había inaugurado el ataque, que cabeceó débil y desviado.
Ese buen comienzo del local no duró mucho. El visitante se acomodó rápido en la mitad de la cancha y, con mucha presión, complicó el juego del local.
Estudiantes no jugaba cómodo en el inicio y Riestra manejaba los tiempos del partido. De hecho, la primera chance clara de gol fue del equipo visitante. Brian Olivera tuvo que intervenir de gran manera para evitar la caída de su arco ante un remate de Pereyra desde el punto del penal, luego de una serie de rebotes en un córner.
El medio campo de Estudiantes no podía ordenarse para tomar a los hombres de Riestra, que mostraban más movilidad. Arriba, Bucca y Toledo presionaban la salida de los centrales locales y cuando la pelota la tenía el visitante se movían por todo el frente de ataque confundiendo a la defensa celeste.
Justamente Bucca fue el mejor jugador de esa primera etapa. El delantero complicó con su movilidad a los centrales del Celeste y fue el gestor de la chance más clara del visitante. Fue sobre el final, cuando se tiró atrás para habilitar muy bien a Gómez. Este se fue por la derecha y mandó el centro al segundo palo, donde Sánchez estuvo a centímetros de empujar la pelota.
Iban 22 minutos cuando Estudiantes tuvo su chance más clara. Montejano recibió afuera del área, se acomodó y sacó un lindo tiro que se estrelló contra el travesaño del arco que custodiaba un Vega que ya estaba vencido.
Más allá de ese remate de Montejano, Estudiantes no tuvo grandes ocasiones. Tampoco hubo buenas actuaciones individuales. Cainelli no pudo pesar por su sector, Hesar estuvo desconectado, Correa empezó bien pero se fue diluyendo y Montejano tuvo chispazos.
En ese marco, al Celeste le fue difícil acercarse al arco de Vega. Eso sí, con el correr de los minutos fue consiguiendo alejar a Riestra de su arco. Después de los 25 minutos, en el partido pasó muy poco.
Muy buen marco.- La hinchada de Estudiantes aprovechó la hermosa noche que las condiciones climáticas le regalaron a la ciudad para darse una vuelta por el Candini y otorgarle un gran contexto al partido.
El ataque delLeón se basó en centros imperfectos, que no encontraron más destino que los despejes de los defensores visitantes o directamente se cayeron de la cancha. Ninguno de los dos mostró cuestiones a destacar. Tuvieron buenas intenciones, pero fueron de tres cuartos a tres cuartos. Les faltó profundidad y claridad para complicar a los arqueros.
Flores tomó nota del flojo rendimiento del equipo y metió mano. Hesar y Correa salieron para dejarles su lugar a Marcos Arturia y al recuperado Nicolás Talpone.
Al igual que en el primer tiempo, la primera fue para Estudiantes con un remate desde afuera de Formica que encontró bien parado al arquero visitante.
El trámite del complemento se dejó ver bastante más que el del comienzo. Estudiantes se paró en campo contrario y tuvo más dinámica. Arturia le dio más movilidad arriba y ya no se hizo sentir la presión del visitante. Antes de los quince, los de Flores ya habían tenido tres chances claras. Riestra se replegó en el campo y sólo apostó a ataques rápidos para complicar a Olivera y en ocasiones lo hizo.
Impulsado por el aliento de la gente, Estudiantes fue inclinando la cancha cada vez más. Montejano estuvo muy cerca de abrir el marcador con un cabezazo que forzó a Vega a volar contra su palo izquierdo para contener el balón.
Los minutos fueron pasando y, cuando parecía que a Estudiantes se le iba a escapar el triunfo, apareció el grito tan esperado. Talpone habilitó a Ihizt, que se metió por sorpresa en el área para definir cruzado en el mano a mano ante Vega y desatar el alarido de todo el Antonio Candini.
Después del tanto, el León acumuló situaciones para estirar y lo consiguió en la última jugada del partido, cuando Olivera definió mano a mano con Vera. La noche del Antonio Candini no pudo ser más perfecta. El Celeste se reencontró con la victoria y con su gente. Un triunfo que permite mirar de otra manera el cierre del torneo.

