Si la campaña de Estudiantes en este campeonato tiene valores para destacar, Maximiliano Padilla ha sido uno de ellos. El salteño de Rosario de la Frontera demuestra en cada partido lo que vale y la clase de futbolista que es.
En el puesto que sea Padilla se destaca, es de esos que el entrenador de turno quiere siempre en su equipo. En la misma sintonía podría ir Franco Pardo o el propio Gonzalo Maffini en los últimos partidos desde que es titular. Quizá junto con Olivera, los mejores del certamen.
El resto ya es conocido, presos de la irregularidad, la falta de gol y un momento que no es el que imaginábamos en un comienzo.
En diálogo con Puntal así se refiere al empate ante Nueva chicago, con el sabor amargo de que la victoria bien podría haberse consumado.
-Nos fuimos con un gusto amargo, era un partido para quedarnos con los tres puntos en casa, tratamos de hacer todo lo posible para que quedasen acá. Tenemos las llegadas pero no podemos aprovechar, tampoco tenemos esa cuota de suerte que necesitamos. Sabemos que esto es así y hay que seguir trabajando para dar vuelta estos resultados.
-Son muchos partidos sin ganar, con varios empates ¿cómo es afrontar esta situación desde lo anímico?
-Estamos pasando por un momento duro en lo deportivo. Claramente hablan los resultados, sabemos que esto lo podemos sacar nosotros, anímicamente también juega. Con un triunfo vas a entrenar de otra manera, estamos teniendo muchos empates, un cambio de técnico hace dos semanas, encima perdemos con Atlanta en el debut. Es un momento duro, somos conscientes de lo que estamos pasando y tenemos que afrontar esto.
-Y una seguidilla de partidos difíciles, empezando por Almirante, los que se vienen.
-Son partidos muy lindos para jugarlos porque son equipos que están peleando los primeros puestos, para jugar las finales por el ascenso. Tenemos que seguir trabajando de la misma manera o más. Hay que seguir y no darnos por vencidos para terminar de la mejor manera el torneo.
“Son partidos muy lindos para jugar porque son equipos que están peleando los primeros puestos, buscando las finales por el ascenso”. La referencia del salteño a Alte. Brown, San Martín (T) y Belgrano, próximos rivales de Estudiantes.
-¿Hasta cuándo es tu vínculo con Estudiantes?
-Yo con Estudiantes tengo contrato hasta el 2022, me queda un año más y sigo trabajando de la misma manera. Obviamente uno trabaja para ir creciendo cada día más. Ahora estoy tranquilo, disfrutando y tratando de dar lo mejor de mí siempre.
-Es una pregunta recurrente: ¿por qué cuesta tanto generar y por ende convertir goles?
-Somos un equipo, es un conjunto de todos nosotros. Laburamos para que salga lo mejor, si bien tenemos llegadas no las podemos concretar, o las tiramos afuera o el arquero saca todo o pega en el palo y sale. Tampoco tenemos esa cuota de suerte que necesitamos. De esto se sale trabajando, si no nos alcanza hay que poner un poco más.
-Tenés una historia de película en el fútbol, ¿imaginabas hace un par de años tener este presente otra vez insertado en el fútbol profesional?
-La verdad que no, el fútbol profesional para mí había terminado, de hecho no lo jugué durante cinco años, más dos años de lesión. Fueron siete años de que no lo hacía. Después Central Norte me llama, yo expliqué cómo estaba, que no sabía por la condición de mi rodilla, lo hablé con mi familia, con mi señora. Decidí retornar de vuelta y gracias a Dios salió bien. En un año o dos me cambió la vida.
-Si bien no es sano mirar hacia atrás, ¿tu cabeza vuelve a ese tiempo donde no podías jugar?
-Siempre está el pensamiento que hubiera pasado si tal cosa. Pero sin victimizarme ni nada por el estilo, son recuerdos que uno tiene y también las segundas oportunidades. Yo no sé qué jugador quizá después de siete años tenga otra chance y con el peso en el que estaba. Soy un agradecido a la gente de Central Norte, de Estudiantes, que me abrieron las puertas, confiaron en mí y obviamente que después queda en mí aprovechar esa situación que me brindaron.
-Has jugado en varios puestos del medio y la defensa ¿cuál es para vos hoy tu puesto?
-Mi fuerte, mi hábitat es como central izquierdo. Después donde yo pueda aportarle al club y donde pueda dar una mano voy a estar. No voy a rendir de la misma manera en todos los puestos, pero donde pueda ayudar voy a estar. Donde me siento cómodo es como central por izquierda.
-Vemos en tu juego mucha técnica, es muy difícil sacarte la pelota, ¿cuánto de potrero y cuánto de enseñanza de club hay en vos?
-Es un poco de todo, desde que nací que tengo la pelota. Empecé a jugar a los tres años, a los cinco a jugar campeonatos afuera y siempre lo hice. Después lo que uno ha aprendido. Me tocó gracias a Dios estar en un lugar como Boca, aprendí muchísimo, soy un jugador de escuchar conceptos y captarlos rápido. Eso me sirvió mucho para poder jugar en varias posiciones. Después técnicamente a veces uno nace con eso y lo vas corrigiendo o mejorando el día a día también.
Javier Albarracín. Redacción Puntal

