Conrado Ludueña, jefe general de enseñanza práctica de la institución de calle Baigorria, aseguró a Puntal que los estudiantes están siendo evaluados de manera cualitativa, a diferencia de lo que sucede habitualmente, cuando son valorados de manera cuantitativa.
“El aislamiento social que comenzó en marzo nos llevó de manera repentina a trabajar estrategias virtuales para mantener el vínculo entre la escuela y los alumnos. Así, se implementaron distintas alternativas para la construcción de aprendizajes de manera remota”, afirmó Ludueña.
Desde agosto, los docentes implementaron la UTP (unidad tecno-pedagógica), que integró a tres materias: Educación Tecnológica, Dibujo y Taller-Laboratorio.
“La valoración de los trabajos está a cargo de una terna docente. La UTP tiene como eje vector el proyecto tecnológico. Se plantea un trabajo a completar, atravesando las distintas etapas del proyecto tecnológico. El primer momento es de investigación y análisis, y se entregó en septiembre; el segundo es de diseño y organización del trabajo, que se entregó los primeros días de octubre; y queda pendiente la tercera etapa, que es la ejecución y evaluación del producto final, que ocurrirá en noviembre. Todo se acompaña con material bibliográfico y videos tutoriales, entre otras herramientas”, detalló Ludueña, con respecto a lo que sucede con los estudiantes del primer ciclo (primero, segundo y tercer año).
“En el segundo ciclo (cuarto, quinto, sexto y séptimo año), la actividad se da de manera similar. La diferencia es que los alumnos de esta etapa ya han adquirido una especialidad, por lo que trabajan con aprendizajes más orientados. Los que están en séptimo año tienen que aplicar los conocimientos y aprendizajes en lo que se llama empresa situada”, acotó.
A todo esto, el docente dijo que no les corresponde a ellos evaluar si la presencialidad debe restablecerse o no, ya que la decisión tiene que ver con una cuestión de las autoridades provinciales y nacionales.
Por otro lado, Ludueña aseguró que están haciendo todo lo que está a su alcance para evitar que los estudiantes que no cuentan con todas las herramientas digitales abandonen sus estudios.
“Este proceso no ha terminado, por lo que no podemos definir el resultado ya. Sin perjuicio de eso, debo destacar el rol de los docentes y de las familias que están colaborando para que los estudiantes puedan realizar sus tareas. El esfuerzo humano es realmente inmenso y hay que remarcarlo”, concluyó Ludueña.

