Deportes | Estudiantes | club |

"Los años que viví en Estudiantes fueron los más lindos de mi vida futbolística"

En plena cuarentena Maximiliano Zbrun, referente celeste, deja la actividad. Una carrera plagada de éxitos para el rafaelino, quien consiguió cinco ascensos. Cultor del perfil bajo y la sencillez, se va por la puerta grande

La historia dirá que el arribo de Maximiliano Zbrun a Estudiantes fue ejemplar. Por lo que logró dentro de la cancha, pieza fundamental en los dos ascensos del ciclo Vázquez, y también por lo que hizo fuera de la misma. Cultor del perfil bajo, de la sencillez y la humildad, hombre de familia y buena persona. Así se lo recordará y así él mismo quiere que se lo recuerde. Se despide pero dice que no será para siempre, que el vínculo que lo une a Estudiantes y a Río Cuarto va mucho más allá de una relación laboral. Zbrun llegó como un rafaelino de mil batallas a esta ciudad y se va como un riocuartense, de eso no hay dudas.

La pandemia aceleró la decisión, con proyectos de una nueva vida pronto a comenzar. Así es Zbrun y así cuenta su determinación.

“Ya era algo que lo venía pensado hace un tiempo, fue una decisión difícil porque hay muchas cosas que uno tiene que poner en la balanza y va a ser algo que voy a extrañar. Fue toda mi vida dedicada a esto, pero hoy lo que decidí me da tranquilidad por el hecho de estar seguro sabiendo que fue lo correcto. Ya ahora, tratando de encarar la vida desde otro lado”, precisa.

-¿La cuarentena adelantó tiempos en torno a la decisión?

-Sin dudas. Fue una situación para todos muy complicada y tuvo mucho que ver en todo esto, te hace replantear muchas cosas. Uno llega a un momento en la vida en el que buscás tranquilidad y el fútbol ya no me la daba y creo que tuvo que ver. Sin dudas que la pandemia adelantó los tiempos.

-El hecho de recibirte hace poco de martillero público te abre otro mundo laboral, ¿cómo fue ese proceso?

-Muy feliz por haber terminado con esa carrera, es un recuerdo muy importante que me llevo de Río Cuarto porque la hice completa allá. Hace tres años había arrancado la carrera, es algo que en un futuro pienso ejercer y hacer, pero hoy tengo un proyecto en la cabeza, personal, que no tiene que ver con eso.

-¿Cómo fue la reacción de tus compañeros cuando les comunicaste que no jugabas más?

-Fue una decisión muy personal; en ese sentido, uno tiene los motivos para tomarla, hablé con ellos cuando ya estaba todo confirmado. El que me conoce bien sabe que no soy una persona que busca que la convenzan o algo por el estilo. Cuando lo comenté ya estaba tomada y fue difícil decirlo, he pasado muchos momentos muy lindos con todos. Uno va a estar siempre agradecido a los grupos que se formaron en Estudiantes. Creo que lo tomaron con sorpresa por el hecho de que no había comentado nada a nadie, pero lo venía pensando hace tiempo.

-Llegaste en 2016 y siempre fuiste importante en los ascensos, con un perfil bajo y en silencio, ¿qué te queda de estos años en Estudiantes?

-No tengo dudas de que los años que viví en Estudiantes fueron los más lindos de mi vida futbolística. Fueron cuatro años hermosos; cuando llegué en 2016 sabía que llegaba a un club grande, a un gigante dormido, y tuve la suerte de hacerlo en el momento justo. Se conformó un grupo humano muy lindo y en lo futbolístico fue un gran equipo, con un cuerpo técnico clave en todo esto y el apoyo de una dirigencia que hizo las cosas muy bien en ese tiempo y por eso se logró todo lo que logró. No tengo dudas de que se van a seguir consiguiendo los objetivos porque hay una forma de trabajar que es fundamental para cualquier logro deportivo. Que estén todas esas partes bien complementadas como pasa en Estudiantes es importantísimo.

-Han sido casi 20 años fuera de tu ciudad, ¿se extraña el hecho de estar con la familia, con tu círculo íntimo?

-Uno se va acostumbrando a vivir en diferentes lados, pero obviamente que estar en tu casa, con tu gente, es otra cosa. En los primeros años que me tocó irme se extrañaba mucho más que en estos últimos. El estar en tu casa genera otras cosas, en tu tierra y con tu gente, es diferente. La verdad es que también tanto en lo personal como familiar, mi mujer y mis hijos en Río Cuarto nos hemos sentido siempre muy cómodos. Desde un primer momento que llegamos a la ciudad nos acomodamos enseguida, la gente no sólo del club sino el vecino común fueron muy buenos. Hicimos amistades fuera del club y sin duda deja algo importante en nosotros. El que me conoce sabe que no me gusta mucho la exposición y no soy de darles mucho valor a las redes, pero no encuentro palabras para despedirme, es muy difícil expresar lo que uno siente, lo que viví en este tiempo y, por otro lado, creo que no es una despedida. Estudiantes y Río Cuarto en nosotros ha dejado una marca muy importante. El sentido de pertenencia que tiene el club es muy grande y sin dudas que no va a ser una despedida. La conexión nuestra, familiar con el club y la ciudad, será para siempre.

-Futbolísticamente, ¿en qué club te sentiste mejor?

-Creo que en los primeros campeonatos de Estudiantes fue cuando mejor me sentí. Siento que mi principal característica fue ser regular, sumar desde donde me toque, de adentro y de afuera, mejorar día a día. Mi etapa en Tiro Federal de Rosario también fue muy buena.

-En términos generales, ¿cómo has vivido este tiempo de cuarentena en el club?

-Hoy Estudiantes es una isla dentro de lo que es el fútbol argentino. Tengo amigos en otros clubes y viven una realidad diferente de la que vivimos nosotros. Tenemos que estar agradecidos de estar en esta situación en un club como Estudiantes.

-¿Cómo será el mañana para vos, cómo te imaginás como exjugador?

-Si bien fueron muchos años de todo esto, ya es un estilo de vida el hecho entrenar y cuidarse. Pero hoy quiero poner la cabeza en este proyecto personal y familiar que tengo. Creo que será más fácil el duelo con el tema del fútbol, porque lo voy a extrañar, pero es algo que tarde o temprano iba a suceder y este es el momento.

-¿Cómo pensás que te va a recordar el hincha?

-La verdad es que espero que lo haga como una buena persona. A medida que pasan los años, y pensando como exjugador, te das cuenta de que en todos los equipos donde estuve lo futbolístico es temporal o espontáneo. Hay momentos que te toca estar bien, en otros estar mal, muchas veces es imposible conformar a todos, hay gente a la que le gusta como uno juega y a otros no, pero lo que no se discute es cómo es uno como persona. Siempre traté de dejar ese recuerdo en todos los equipos por los que pasé y es el mayor deseo que uno tiene. Que me recuerden como buen tipo.

Javier Albarracín. Redacción Puntal