El coraje, la entrega y la personalidad de Damian Adín dentro de la cancha son iguales a los que tiene fuera para sobreponerse a los malos tragos del fútbol. Libre en Estudiantes de La Plata y Defensa y Justicia, supo ganarse un lugar en Dock Sud y hoy ser imprescindible en Estudiantes. En diálogo con Puntal empieza hablando del buen momento celeste.
“Fue una buena semana con este último triunfo que ha sido más que importante para nosotros, sumado a lo que fue el fin de semana pasado, sacando un punto importante con un hombre menos en una cancha difícil como la de Estudiantes de Caseros, nos permite afrontar el partido que viene con toda la esperanza de ganar”, precisa.
-Se viene un equipo difícil como es Mitre, ¿cómo jugar ese partido?
-Sabemos que vienen bien, vimos el último partido de ellos cuando estábamos en Buenos Aires (derrota 1-2 ante Gimnasia de Mendoza). Son un equipo duro y candidato a luchar los primeros puestos; nosotros vamos con nuestras armas a hacer nuestro juego, imponernos de local como contra Alvarado y resolver el partido donde a ellos más les cuesta.
-En lo personal, imagino mucha alegría de tu parte por el rendimiento que tenés, siempre muy parejo y regular, ¿cómo te sentís?
-Me siento muy feliz por el presente, por estar jugando, por tener el partido a partido. Es muy difícil adaptarse a la categoría; si bien he jugado cinco partidos, sigo pensando que me falta muchísimo. Trato de mejorar poco a poco y hacer mi trabajo, que es primero marcar y luego proyectarme el mayor tiempo posible, que es lo que más me gusta hacer. Todavía siento que me falta bastante y tengo que seguir mejorando.
-Se ve mucho esto de terminar las jugadas ustedes como laterales, por el centro de la cancha. Específicamente, ¿qué te pide Acuña?
-La forma nuestra de jugar es así, cuando no se puede por afuera es terminar por adentro, ser sorpresa. Lo que el técnico me pide es que sea firme en la marca y, cuando pueda proyectarme, hacerlo y hacer todo lo que entrenamos, como se ve en los partidos. Más que nada, abocarse a la tenencia de la pelota.
-¿Cómo tomás en el plano personal estar lejos de tu familia, de los afectos? Y qué te ha parecido la vida en Río Cuarto.
-Es la primera vez que vengo a vivir solo, sin mi familia. La verdad es que la ciudad es muy linda, todo muy tranquilo acá, mucha paz, eso está muy lindo. Ahora ha venido mi novia un par de semanas, la verdad es que muy bien, la ciudad es muy tranquila, el poder salir a caminar, es todo muy lindo.
-Venís de un lugar muy pasional como es Dock Sud, ¿qué es jugar en Primera C con el Doque?
-Fueron dos años muy bueno en Dock Sud. El ascenso es como se ve, mucho roce, las cancha no ayudan mucho. Si bien nosotros en el club tratábamos de jugar lo mayor posible, los campos no ayudaban, era más que nada ir al roce, ganar la segunda pelota, las divididas, hacerte firme en la marca, hacerse duro para sacar ventaja. Teníamos mucho apoyo de la gente en el club.
-Contanos cómo fue tu historia hasta llegar aquí con inferiores en Estudiantes de La Plata y Defensa y Justicia?
-Arranqué en Estudiantes desde los nueve años hasta cuarta división, de ahí quedo libre y me voy seis meses a Defensa y Justicia, donde también me dejan libre. Después estuve un año jugando en una liga en Florencio Varela para el club Real Sociedad, después me pude ir a Dock Sud.
-¿Cómo es afrontar esos momentos de quedar libre, siendo tan joven para no caerte anímicamente y seguir luchándola?
-Es muy difícil; gracias a Dios, siempre tuve el apoyo de mi familia y eso me sacó adelante y me ayudó a seguir. Sin el apoyo de ellos y mis amigos, quizá hubiese dejado, después de Defensa no hubiese seguido jugando. Por suerte mi familia estuvo y me ayudó a seguir, me apoyan mucho, estuvieron en Junín, cuando pueden se vienen para Río Cuarto, soy muy familiero y eso se lo voy a agradecer toda la vida.
-Da la impresión de que al jugador de Buenos aires le cuesta mucho venir al interior, ¿lo notás así?
-Sí, es verdad. Nunca hubiese pensado que iba a tener la oportunidad de venir a otra provincia, es algo raro. Allá hay muchos clubes y por eso creo que los jugadores se quedan en Buenos Aires.

