El etanol de maíz podría aumentar 50% su participación en las naftas
El proyecto del oficialismo, que se trató en la comisión del Senado, propone pasar del 12% al 15% el corte del alcohol. Esos tres puntos serían absorbidos por las empresas radicadas mayormente en Córdoba
El Poder Ejecutivo dejó una serie de definiciones esta semana en la Comisión de Energía del Senado, donde finalmente se trató un nuevo proyecto de biocombustibles que intenta desplazar a la normativa vigente desde 2021 y que fue valorada negativamente por casi todos los actores implicados en las cadenas productivas.
La iniciativa que presentó la senadora Patricia Bullrich llegó con letra de la Secretaría de Energía y el visto bueno de las productoras de etanol de caña, etanol de maíz, fabricantes de autos y petroleras. Sólo en los productores de biodiésel hay actores que plantean diferencias con el proyecto oficialista, especialmente porque pretenden mayor participación en el surtidor.
Concretamente, hay un aumento en el corte de etanol que pasaría del 12% actual a un 15% como mínimo obligatorio. Esto resulta un paso adelante, ya que actualmente existe la posibilidad de un corte del 15% pero voluntario. Y el caracter de voluntario hace referencia a las petroleras: si consideran pertinente o no aplicarlo.
Por el lado del biodiésel llegaría al 10% de corte, aunque el sector pretendía el 15%, para igualar al etanol. Sin embargo, en este punto el Gobierno se mostró inflexible por una razón central: el litro de biodiésel es más caro que el de gasoil. Entonces, cuanto más corte, más elevado el precio en el surtidor. En un contexto en el que el valor de los combustibles escaló por la guerra de Medio Oriente, aplicar un factor alcista adicional no está en los plantes de la Casa Rosada.
En cambio, en el caso del etanol, la Secretaría de Energía dejó en claro que no tiene ese problema actualmente, ya que el costo del litro es similar al de la nafta, aunque el biocombustible cuenta con cierto beneficio tributario. Este último punto sí fue planteado por los funcionarios al advertir que por cada punto de incremento se resignan ingresos vía impuestos.
Un elemento más a considerar en las ecuaciones económicas es que la Argentina hoy no tiene posibilidad de producir toda la nafta que requiere el parque automotor, aún en un contexto de amesetamiento del consumo. En ese plano, aumentar el corte de etanol implica evitar importaciones de nafta y su consiguiente salida de dólares. Además, obligaría a las plantas a producir más, procesando más materia prima. Y allí también hay algo que siempre se consideró, pero que los funcionarios de Energía dejaron claro en su paso por el Senado: los tres puntos adicionales de corte en las naftas los deberá aportar el etanol de maíz. No hay posibilidad de que la caña sume más metros cúbicos. Hasta aquí, cada una de las fuentes de origen del etanol participan con la mitad del volumen total: 6% el maíz y 6% la caña para completar el corte del 12% en el surtidor.
El proyecto presentado por Bullrich, de agregar 3 puntos, llevaría al etanol de maíz a cubrir 9 de los 15 establecidos; es decir, tendría un 50% de crecimiento en lo que entrega actualmente.
Ese adicional no tendrá un cupo entre empresas como ocurre actualmente, sino que se comercializará en un mercado electrónico de libre oferta y demanda.
“Se me hace difícil pensar un proyecto con mayor consenso que este, entendiendo que el consenso absoluto no va a existir”, dijo el secretario de Coordinación de Energía y Minería nacional, sugiriendo así el respaldo a la propuesta.
Pero hay un punto más que las provincias, y Córdoba en particular, quieren dejar plasmado en el proyecto: que los cortes sean un mínimo obligatorio, y que luego cada jurisdicción pueda incrementarlo según su conveniencia. Allí Córdoba y las empresas productoras de etanol intentarán convencer al oficialismo para sumarlo al texto, especialmente luego de una puerta que González dejó abierta: “Todos estos son cortes mínimos, por lo cual pueden ser aumentados en cualquier jurisdicción si así lo quisieran”, deslizó el funcionario.