Río Cuarto | etanol | Precios | Alcohol

Energía actualizó el precio del etanol: en 12 meses aumentó sólo el 36,8%

El Gobierno publicó el nuevo valor por litro que pagarán las petroleras a las productoras de alcohol de maíz y de caña de azúcar: desde este mes pasó de $ 59,35 a $ 65,42. En febrero del año pasado había alcanzado $ 47,80

Tal como lo había prometido el año pasado, después de las idas y vueltas que se dieron en el debate por la nueva normativa vinculada a los biocombustibles, la Secretaría de Energía publicó formalmente ayer los nuevos valores del etanol tras los incrementos de las naftas ocurridos la semana pasada. El valor pasó de $ 59,35 por litro a $ 65,42, lo que representó una suba del 10,22%, en línea con el alza que tuvieron los surtidores.

El incremento aplicado a los biocombustibles se dio después de cinco meses. La última actualización había sido en septiembre. Pero, si se toma un plazo más extenso, en los últimos 12 meses el aumento que recibieron fue de apenas el 36,86%, que claramente quedó por debajo de la inflación, la cual terminó 2021 en el 50,9%. Es decir que las etanoleras perdieron en ese tiempo 14 puntos frente a la suba promedio de los precios de la economía. En febrero del año pasado el valor por litro llegó a $ 47,8.

Pero además hay allí algo que sigue haciendo ruido en el sector: el hecho de estar atados a los combustibles fósiles no termina de despejar la incertidumbre porque los costos de ambos productos son muy diferentes. En las etanoleras, el costo principal es su materia prima, el maíz. Y desde hace un año que sigue a valores elevados y más en esta época en que está todavía lejos la próxima cosecha y quedó muy atrás la anterior. El cereal disponible cotiza firme en el mercado.

Ayer referentes de la industria explicaron a este diario que “la solución real para la producción de etanol es tener una ecuación como en su momento existió y que refleje los verdaderos costos del proceso productivo, en particular lo que pasa con el maíz. De lo contrario, corremos el riesgo de que en un momento quedemos a contramano, con precios atrasados y una materia prima muy elevada. Y eso puede ocurrir”, advirtió.

El recorrido

Como se recordará, tras la aprobación de la nueva ley, que ocurrió a mitad del año pasado, hubo una reglamentación que alejó dos fantasmas: uno vinculado al precio y se decidió que se actualizarán en línea con los combustibles fósiles; y el otro, el corte del etanol de maíz que garantizó finalmente que sostendrá el aporte del 6% al igual que el de caña. La observación que se realiza, especialmente desde Córdoba, y que el gobernador Juan Schiaretti se encargó de remarcar la semana pasada, fue que la ley establece que el etanol de maíz tiene asignado un 6% pero que se puede reducir al 3% si la autoridad de aplicación lo cree conveniente sobre la base de los precios que vaya teniendo el alcohol. En esa posibilidad se entendía que, si subía mucho el valor del etanol, se podía cortar menos y entonces en lugar del 12% se podía bajar al 9% por litro de nafta y los 3 puntos se quitarían del maíz y no de la caña. La reglamentación corrigió eso, pero sigue siendo una reglamentación que se puede modificar con otra de igual característica. Ese es el punto débil que se observa desde Córdoba y que se encargó de remarcar Schiaretti en la apertura de sesiones de la Unicameral cuando pidió el mismo tratamiento que el etanol de caña para la producción cordobesa. Como se sabe, la provincia es la principal productora de alcohol de maíz para mezclar con las naftas y tiene a 3 de las 5 mayores productoras del país: ACA Bio en Villa María, ProMaíz en Alejandro Roca y Bio4 en Río Cuarto. A su vez, también reconocen que actualmente están todas trabajando a máxima capacidad y que no hay margen para exportar. Eso es otro indicador de que el precio del etanol está barato en términos relativos. A las petroleras les conviene más utilizar biocombustible que importar nafta. La ecuación económica es más conveniente con el uso de etanol al 12%.

Un valor que cada vez compra menos maíz

Hay una doble vara que la industria del etanol de maíz observa de cerca: por un lado, la relación del precio del producto que elaboran con respecto a los precios generales de la economía porque tienen allí naturalmente muchos costos atados a esa inercia; pero, por el otro lado, la relación con el precio del maíz, la materia prima del proceso.

Con respecto a esto último, la Cámara de Bioetanol de Maíz había advertido en los últimos días que el poder de compra del alcohol había caído a mínimos históricos. Nunca, con respecto al precio del cereal, fue tan barato el litro de etanol.

De acuerdo con ese trabajo, mientras en 2012 un litro del producto compraba 5,4 kilos de maíz, en 2014 había trepado a 7,20 kilos. A partir de allí hubo una pendiente que volvió a ubicarlo en 5,4 kilos en 2017. Al año siguiente bajó más aún, hasta los 3,7 kilos por litro de etanol. Pero ahora ese valor se ubicó en 2,6 kilos, antes de la actualización ocurrida finalmente esta semana.

Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal