Las plantas de etanol se frenan y la crisis del sector se profundiza
Semana a semana la situación de la industria del etanol de maíz profundiza sus dificultades. A los viejos reclamos por un mayor porcentaje de corte en las naftas para aumentar el uso de la capacidad instalada y mejorar la ecuación económica, y el descongelamiento de precios que padecen desde inicios de diciembre, le llegó el fuerte golpe que la cuarentena obligatoria le provocó al mercado de los combustibles en el país. Las estaciones de servicio aseguran que la caída de ventas en las ciudades ronda el 85 o 90 por ciento, pero que en las rutas esa situación aún es peor, por lo tanto el despacho de etanol acompañó eseabrupto retroceso de las últimas tres semanas.
Por lo tanto en ese período las etanoleras destinaron su producción al almacenaje, cuya capacidad comenzó a llegar al fin esta semana. Aca Bio, la empresa de Villa María, decidió frenar su planta el martes a la noche, cuando ya tenía sus tanques repletos. “Fuimos acumulando etanol en los tanques de almacenamiento y en el caso particular de Aca Bio el martes a la noche paró la actividad porque ya no teníamos dónde ubicar el etanol. Tenemos una capacidad de almacenaje de 12 mil metros cúbicos que equivale a un mes de despacho aproximadamente y por eso estuvimos obligados a parar. Y aunque creció algo la demanda de etanol para lo que no es combustible, como sanitizantes, eso es ínfimo en el global”, explicó Víctor Accastello, gerente de la planta villamariense.
Manuel Ron, presidente de Bio4 Argentina, lo explicó de la siguiente manera: “Con la cuarentena disminuyó absolutamente el consumo de los combustibles y a partir de eso el etanol fue arrastrado en las ventas. Son varias las empresas que están parando la producción y sólo algunas de las plantas seguimos produciendo todavía. En nuestro caso seguiremos unos 15 días más hasta completar los tanques de almacenamiento. Estamos haciendo una gimnasia muy fuerte para poder vender etanol a otros destinos. Hoy el uso de sanitizantes está muy difundido y hay empresas que pueden rectificar nuestro alcohol y darle una calidad farmacopea y estamos tratando de poner la mayor cantidad de producto en ese mercado que además está desabastecido; cuando uno va al super o la farmacia se observa que no hay. Por eso estamos tratando de recostarnos hacia ahí pero los volúmenes son mucho más chicos”, remarcó.
Pero los problemas para el etanol de maíz no comenzaron el 20 de marzo con la cuarentena; era un sector que venía arrastrando dificultades. “Ahora pasó un tsunami que nos arrastró a todos. Pero los problemas de la industria, previo a esto, estaban relacionados con el volumen porque estábamos esperando un aumento en el corte del 12 al 15 por ciento en las naftas para aprovechar la capacidad ociosa; hay mucho maíz en la zona que se podría transformar y eso generaría más oferta para que las plantas trabajen con capacidad plena. Y la otra es el precio que lo tenemos congelado desde diciembre. Hoy, lo que pasa con la pandemia al caer el consumo un 90% es una catástrofe, mucho más grande y significativa que lo anterior”, indicó Ron.
Sobre esos dos puntos, Accastello coincide en que “deberíamos tener un precio, en vez de 29,80 como el actual, de 33 pesos si se aplicara la fórmula que se suspendió hace ya un tiempo. Y loque sabemos es que aún a 33 pesos las petroleras captarían un margen importante por cada litro de etanol de maíz. No obstante eso la fórmula no se aplica y el valor quedó congelado desde diciembre. Y por otro lado, en esta coyuntura aumentar el corte sería sin dudas una ayuda porque permitiría compensar una parte de la caída en la producción”, explicó el directivo de Aca Bio.
Con respecto a las medidas que podrían ayudar a sortear la difícil coyuntura, Ron destacó que “desde el Gobierno se podría buscar por el financiamiento impositivo, que puedan aliviar la carga del sector. Desde la demanda, la suba del 12 al 15 por ciento podría sumar, pero ante una retracción del 90% en las ventas por la cuarentena, sería mínimo el impacto. Para cuando superemos esto necesitamos que sí se avance para sacar la capacidad ociosa del mercado”, remarcó el directivo riocuartense.
Lo que sí se esforzaron en destacar ambos directivos de la industria del etanol es que más allá del parate en las plantas, los puestos de trabajo y los salarios de abril están garantizados, al tiempo que esperan conocer cómo continuará la cuarentena en las próximas semanas y en base a ese tendrán una proyección del nivel de actividad en el país y por lo tanto del consumo de combustibles y despacho de etanol.
“Cada empresa tiene sus previsiones, pero en el caso de Bio 4 hemos garantizado el cumplimiento con todos nuestros empleados para el mes de abril, pero como pasa con todo esto de la pandemia y la cuarentena vamos día a día. No podemos saber qué va a pasar en mayo, si el parate económico va a seguir, porque nosotros dependemos mucho de la actividad económica. Y si el parate se extiende a mayo, para nuestra empresa va a ser terrible”, sentenció Ron.
Accastello recordó, finalmente, que esta situación encuentra a Aca Bio en un proceso de expansión de la planta en un 60% “que esperamos retomar una vez superada esta instancia”.