“Venimos con muchas dificultades, con un precio congelado desde febrero porque la fórmula que nos iba copiando de alguna manera los movimientos de los costos se desactivó y eso nos dejó atados a la decisión de la Secretaría de Energía. La última vez nos ofrecieron un aumento del 6% para octubre pero renunciando a todo reclamo administrativo hacia atrás y hacia adelante de las medidas que tomó o vaya a tomar esa cartera. Y la verdad es que eso nos deja atados de manos y es imposible de aceptar porque quedaríamos a la deriva y ninguna de las plantas está dispuesta a firmar eso de esa manera”, explicó ayer Germán Di Bella, director de Bio4 Argentina.
El empresario recordó: “Veníamos con fórmula desde el inicio de la actividad y en donde se establecía una rentabilidad para las plantas que ahora fue dejada de lado. Estas empresas venían invirtiendo para ampliar y ser cada vez más eficientes en los procesos, pensando en un mercado libre que íbamos a tener una vez que se termine la promoción industrial según la ley”.
¿Por qué se dejó de lado una fórmula que funcionaba, más allá de los ajustes que podía requerir?
Creemos que ese cambio que se realizó al dejar de lado la fórmula buscó otorgarle más poder de resolución a la Secretaría, darle todas las cartas del mazo para resolver en base a los compromisos con las petroleras para distribuir de manera discrecional los precios. Las más beneficiadas desde febrero hasta aquí fueron las petroleras y no nosotros. De hecho, el último aumento que les habilitaron del 4% no nos significó ninguna mejora a nosotros. El etanol tiene un precio por litro de 23,241 y el margen que tiene eso, pensando en el valor de venta en surtidor, es enorme, mientras nosotros seguimos relegados y nos quita previsión. Porque ya tenemos en nuestro principal costo, que es la materia prima, el maíz, la imposibilidad de saber cuánto va a costar.
¿Cómo impacta esto en el día a día de la empresa?
Venimos con un crecimiento anual de desarrollo porque venimos con alta reinversión en nuestros proyectos. De ahí que tengamos hoy a Bioeléctrica, las dos plantas de biogas. Pero frenamos una eficientización de los procesos en Bio4 que nos iba a permitir casi un 50% más de producción; un proyecto en Formosa muy grande se frenó, al igual que inversiones en las plantas de biogás para mejorar y eficientizar los procesos, también por ahora se paralizaron. Y en cuanto a los recursos humanos, se hicieron unos pequeños ajustes. La realidad es que teníamos a seis jóvenes profesionales que rotaban durante dos años en la empresa para después tenerlos para futuros proyectos, y a tres de ellos debimos decirles que no podíamos continuar porque no teníamos en qué crecer. Y la verdad es que priorizamos algunos que tenían familia. Y por otro lado, beneficios extras que dábamos a los empleados tuvimos que recortarlos o eliminarlos. Son las primeras medidas, siempre pensando que esto no se agudizará aún más.
¿Se entiende la importancia del sector?
Estas son plantas distribuidas en el interior y que además le agregan valor al maíz, porque no hay que olvidar que actualmente se exporta como grano el 60% de ese cereal. Hoy Córdoba es una provincia petrolera sin tener un solo pozo petrolero. Cuando hacés un pozo petrolero sacás un pasivo ambiental de abajo de la tierra para generar dióxido de carbono extra para el ambiente. No se entiende que esto es un desarrollo de la bioeconomía, que es federal y que podría transformar 5 millones de toneladas de maíz frente al 1,5 millón actual si vamos a un corte del 27% en las naftas. No tengo dudas de que no hay una mirada integral, federal ni de lo que genera en origen todo esto.
¿Dado el contexto, están esperando al próximo gobierno?
No podemos esperar al nuevo gobierno. Seguir así hasta diciembre sería catastrófico. Necesitamos una solución ya, algo para septiembre. Y si no para octubre tenemos que tener resuelto cómo manejarnos hacia adelante. Este gobierno es el que está manejando el país hasta diciembre. No hay otra que seguir trabajando y negociando con ellos y hablando con ellos. La verdad es que no podemos esperar hasta diciembre.
¿La respuesta que esperan es una mejora del precio?
La clave está en el precio que nos pagan las petroleras por el etanol. Pensemos que en Brasil, que se hace a partir de la caña de azúcar, que tiene un menor costo que el maíz, están cobrando 49 centavos de dólar contra los 40 que percibimos nosotros, que es el menor valor desde que comenzamos a producir. Nos sostiene la gran reinversión que hacemos y el hecho de mantener la industria en altos niveles de producción y eficiencia. Pero llega un momento en que ya no cierra más.
¿Hay diálogo con el Gobierno?
Ahora es más esporádico y más difícil. Sí hay un diálogo directo y un apoyo absoluto de la provincia de Córdoba. Con Lopetegui, que es con quien deberíamos sentarnos a conversar, no tenemos llegada.