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Andorra atrae a jóvenes de toda la zona que se van en busca de trabajo

Este país europeo está lleno de argentinos que llegan cada semana. "No te exigen ciudadanía y cobrás en blanco", asegura Juan Paisio, quien volvió allí luego de su experiencia en 2021

Tras la búsqueda de una oportunidad que les abra las puertas en Europa, numerosos jóvenes de Río Cuarto y la zona parten con destino a Andorra, entusiasmados por la posibilidad de poder trabajar legalmente pero sin la exigencia de ciudadanía.

En este pequeño principado, que limita con España, al sur y oeste, y con Francia, al norte y al este, atrae a los jóvenes que procuran un trabajo en temporada de invierno, por sus pistas de esquí, y el intenso turismo que se extiende de noviembre a abril.

Pero esta explosión migratoria de jóvenes argentinos hacia este pequeño país empieza a saturar el mercado, y algunos de aquellos que partieron en las últimos meses advierten de lo duro que resulta conseguir un trabajo. Y más aún, un piso, un alojamiento, donde estar. No solo que son pocos los espacios disponibles, sino que los costos se han disparado.

Aún así, cada semana amigos riocuartenses y de la zona se juntan para hacer la despedida a aquellos que van tras esa aventura. Conocer, trabajar y poder ahorrar algo de dinero, ya que por sus trabajos cobran en euros.

Los hoteles, las pistas de esquís y los comercios relacionados a este deporte son los que generan más empleos. Además de cupos laborales para agencias de turismo; hotelería (trabajadores de limpieza, recepcionistas); restaurante (camareros, cocineros, ayudantes de cocina, lavaplatos); trabajo en las pista y venta de materiales de esquí.

Tan es así el boom de argentinos en el lugar que hay páginas en YouTube y el Facebook que orientan y dan tips a los nuevos “inmigrantes” que escalan en Andorra.

En Andorra los chicos trabajan en pistas de esquís, hoteles, resto. “Son tantos los que vienen que es difícil encontrar trabajo o un piso donde vivir”, dice Rocío. En Andorra los chicos trabajan en pistas de esquís, hoteles, resto. “Son tantos los que vienen que es difícil encontrar trabajo o un piso donde vivir”, dice Rocío.

Experiencias

Juan Paisio y Rocío Zanlungo son dos jóvenes riocuartenses que por segunda vez viajaron a aquel país y cuentan sobre su experiencia.

A su vez, advierten que es difícil conseguir trabajo aún en plena temporada turística, ya que es mucha la cantidad de gente que llega de distintos lugares a trabajar.

Contactado por Puntal, Juan Paisio menciona: “Mi primera vez en Andorra fue en noviembre de 2021 para hacer la temporada de invierno. Tenía a mi hermana allá desde hacía cuatro años y esa fue mi incentivación para irme. Y además era ir a hacer la temporada de invierno que por el tema de la nieve se abren mucho más las puertas para trabajos”.

Juan recalca que la ventaja de este país es que no está la exigencia de tener ciudadanía. “Acá no te exigen eso, y lo bueno es que para trabajar tiene que ser todo legal, nada en negro. Te pagan el sueldo bancarizado y en euros, tenés cobertura, te dan mutual y demás”.

Eso hace la diferencia con otros destinos donde es requisito portar ciudadanía o documento similar a visa de trabajo.

“En mi caso personal entré a trabajar en un local de alquiler de esquí. Trabajaba de 8 a 17 horas en el ‘rentall’. Hice toda la temporada con un muy buen grupo de trabajo. Con un sueldo básico que es de unos 1.300 euros y con horas extras llegué a 1.600 euros aproximadamente”.

En verano, la apertura de cupos laborales de junio a octubre también fue una opción que Juan no desperdició y trabajó.

Tras regresar por un tiempo a Argentina, hace poco menos de un mes volvió a Andorra. Y nuevamente a buscar trabajo por la temporada de invierno. En este 2022 la situación se plantea un poco más difícil por lo dicho al inicio: el gran ingreso de jóvenes argentinos y de todo el mundo que buscan hacer la diferencia económica. Y las dificultades para encontrar un espacio donde albergarse.

Paisio rescata de Andorra el orden, la limpieza y la seguridad que brinda el lugar. Y la confluencia de culturas que se da por el constante movimiento de turistas.

“En verano trabajé en un hotel como bartender. Ahí me alojé en el mismo lugar, entonces pude ahorrar un poco más”. Y mencionó que alquilar un piso en Andorra ronda los 300 euros, mientras que estar en el hotel donde trabajaba rondaba los 110 euros. “Ahorré más en verano que en invierno”.

Seguridad

Rocío Zanlungo también se embarcó en la experiencia de probar suerte en Andorra. “El año pasado surgió esta oportunidad como una forma de salir del país. Y después me entusiasmó la posibilidad de trabajar y poder ahorrar, que lamentablemente en nuestro país es imposible”, asume en diálogo con Puntal.

Del lugar elegido sostiene que “sabíamos que íbamos a poder trabajar sin ciudadanía, a diferencia de otros lugares de Europa”.

Rocío trabajó en una pista de esquí en la venta de pases y, como su llegada coincidió con la apertura tras la pandemia, el trabajo fue constante durante todo el invierno pasado. Tras estar un tiempo en Argentina, nuevamente en noviembre partió rumbo a Andorra.

Ya instalada allí, asume que en este 2022 el panorama es distinto. Y “está durísimo” conseguir trabajo, por la masiva llegada de migrantes. Así también de un piso donde vivir. “Los precios son muy elevados”.

La joven riocuartense puntualizó que “la verdad que uno elige irse del país no solo por el dinero, sino la seguridad que otorga vivir acá. Podés andar por las calles tranquila que no te va a pasar nada, vas tranquilo caminando, sabés que estás cuidado acá. Lo que está pasando este año es que se han venido muchísimas personas a probar suerte. Y la mayoría son argentinos”.

Las exigencias para alquiler se endurecieron y se piden meses de depósitos, costos inmobiliarios y otros requisitos que para muchos resulta difícil cubrir.

Tanto Rocío como Juan hacen ya su segunda incursión en Andorra y, por su experiencia, sugieren a quienes piensan lanzarse a viajar lo hagan ya con la seguridad de algún trabajo y alojamiento. “Siguen viniendo muchos argentinos y no hay más cupos (laborales)”.