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"Yo les dejo sufriendo, pero ¿y mi sufrimiento?": Noelia, la joven de 25 años que recibirá la eutanasia

La oposición de su familia llevó el caso a la Justicia y demoró durante años una decisión ya aprobada por el sistema de salud

Noelia Castillo Ramos, una joven de 25 años de Barcelona, recibirá este jueves la eutanasia luego de atravesar un largo proceso judicial que se extendió durante casi dos años y generó un fuerte debate en España. Su historia está marcada por una durísima situación.

Según indicó el medio El Mundo, fue víctima de una agresión sexual múltiple y, el 4 de octubre de 2022, se arrojó desde un quinto piso en un intento de quitarse la vida. Un cuadro irreversible y dolor constante A raíz de la caída, Noelia sufrió una lesión medular completa que derivó en una paraplejia. Desde entonces no puede moverse de la cintura para abajo y padece intensos dolores neuropáticos.

Su condición fue considerada como un caso de sufrimiento grave, crónico e imposibilitante, lo que, según la legislación vigente en España, habilita el acceso a la eutanasia. A partir de ese diagnóstico, inició el procedimiento formal para solicitar la muerte asistida.

La disputa judicial con su familia El proceso estuvo atravesado por una fuerte disputa familiar. Su padre, con el respaldo de la organización Abogados Cristianos, presentó distintos recursos judiciales para frenar la eutanasia.

Esa oposición derivó en una cadena de resoluciones que demoraron el procedimiento durante casi dos años. Sin embargo, el Tribunal Constitucional desestimó el último recurso al no encontrar vulneración de derechos fundamentales, dejando firme la decisión. Ninguno de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija”, expresó la joven en relación al conflicto.

También reflexionó sobre el impacto de su decisión: “Yo les dejo sufriendo. Pero, ¿y mi sufrimiento?”.

La relación con su padre se deterioró con el paso del tiempo, mientras que su madre, Yolanda, pasó de una postura inicial de rechazo a una aceptación marcada por el dolor. “No estoy conforme, pero siempre voy a estar a su lado”, afirmó, acompañando a su hija en el tramo final. Noelia, por su parte, manifestó que su deseo es que su madre no esté presente en el momento de su muerte, con la intención de evitarle un mayor sufrimiento.