Río Cuarto

Exigen el regreso de presos trasladados a Cruz del Eje

Familiares se congregaron ayer en el despacho del juez de Ejecución. Señalan que los 340 kilómetros que los separan les impiden visitar a los internos. Los traen cada 4 meses
 
Una veintena de riocuartenses están cumpliendo condena hoy a 340 kilómetros de distancia de sus hogares. Son los que fueron trasladados al penal de Cruz del Eje, una cárcel de máxima seguridad donde se destina a presos que han tenido inconvenientes de conducta.

Sin posibilidad de costearse un viaje que les insume unos 1.600 pesos de gastos, los familiares se congregaron ayer frente al despacho del Juzgado de Ejecución, en el segundo piso de Tribunales, para exigir que los presos sean devueltos a su ciudad de origen.

“Nuestros hermanos y nuestros esposos son de Río Cuarto y acá es donde tienen que estar, junto a sus familiares, para que el día de mañana cuando vuelvan a la calle sea más fácil la reinserción”, dijo Verónica, una de las mujeres que estuvieron conversando cara a cara con el secretario del juez de Ejecución.

Allí les explicaron que los Tribunales de la ciudad no tienen injerencia en la decisión porque hoy todos esos internos están bajo la jurisdicción del juez de Ejecución de Cruz del Eje.

No estaban solos, ayer a la mañana los acompañaban integrantes del Foro por la Libertad y la Democracia. 

“Por supuesto que lo que las familias esperan es que los internos cumplan condena cerca de sus hogares porque es lo que contempla la ley. Parte del tratamiento penitenciario que propicia la reinserción implica que el interno pueda mantener el vínculo familiar”, explicó Martín Capa, quien citó el caso de una niña que lleva casi un año sin poder ver a su padre.

La Justicia se ocupa de traer a los internos cada cuatro meses, pero eso no es suficiente. Para muchos de los familiares es el único contacto que mantienen porque no tienen posibilidades económicas de costearse una visita a la ciudad del noroeste cordobés.

Esa es la realidad de Verónica. “A mi hermano lo pude ver por última vez el jueves pasado, pero hacía cuatro meses que no lo podía visitar”, relató. Ese interno fue trasladado a Cruz del Eje hace seis meses y aún le queda un año de encierro antes de poder volver a la calle. “Lo que nosotros esperamos es que lo que le queda de condena lo cumpla acá, cerca de nosotros”, insistió la mujer. 

El escaso contacto conspira contra las condiciones de los presos. Desde el Foro señalaron que hay varios internos con problemas de salud que no son escuchados en sus demandas. “Algunos son casos de sencilla solución, otros son más complejos y requieren intervenciones quirúrgicas, pero los tratamientos no se cumplen”, sostuvo Capa.

Agregó que la intención de las mujeres que se dieron cita ayer en el Palacio de Justicia es canalizar sus reclamos por la vía institucional y no llegar a medidas de acción directa que suelen conseguir respuestas inmediatas, pero de corto alcance. 

Ni los integrantes del Foro por la Libertad y la Democracia ni los familiares ignoran que los presos han sido enviados a Cruz del Eje por razones disciplinarias, pero dejaron en claro que esas decisiones muchas veces resultan arbitrarias.

“Nosotros venimos planteando que dentro de la cárcel local hay un cogobierno entre los plumas o cabecillas de pabellón con la jefatura del Servicio Penitenciario y que son quienes deciden quién se queda en Río Cuarto y quién no”, mencionó Verónica.

La mujer que actuó de vocera ayer frente a la prensa manifestó que su hermano junto con otros internos tuvieron problemas con el pluma del pabellón y por eso terminaron expulsados. “Le pegaron al pluma y por eso los trasladaron”, se lamentó.

La respuesta que les dieron desde el Juzgado de Ejecución es que confeccionarán un listado con los nombres de los internos que demandan ser enviados otra vez a Río Cuarto, pero las mujeres anticiparon que no se quedarán únicamente con eso. “Vamos a hablar con el ministro de Seguridad como hicimos el año pasado, o con la gente de la Dirección General del Servicio Penitenciario, no nos vamos a quedar de brazos cruzados”, avisaron.