Río Cuarto | exoesqueleto |

Exitosa primera prueba del exoesqueleto en exteriores

Nunca antes se había hecho en Argentina una práctica en un espacio público. Arabela Mussi caminó casi 100 metros con ayuda del equipo médico frente al asombro de todos los que pasaban por el lugar

Por primera vez en Argentina se hizo una prueba de un exoesqueleto en la vía pública. Fue en manos de una riocuartense, en la plaza central, y se desarrolló con total éxito. Cada vez más personas con lesiones medulares practican con estos equipos de robótica avanzada y pueden volver a caminar.

En un trabajo conjunto de la Ortopedia Alemana, NeuroCET y la Fundación Santiago Yuni, se realizó una nueva prueba del equipo ReWalk, pero por primera vez en el país se hizo fuera de un centro de rehabilitación. 

Marcelo Lofiego, de la Ortopedia Alemana y quien dirigió la prueba, destacó que en esta oportunidad vinieron a Río Cuarto a trabajar sobre el armado del exoesqueleto y el desarrollo de pruebas de entre 6 y 10 pasos, “lo que significaría una prueba positiva”, indicó el especialista.

Arabela Mussi fue la riocuartense que hizo la prueba en la plaza central, y en palabras de Lofiego: “Caminó con mucha facilidad en el centro de rehabilitación y por ello se nos ocurrió ir a probarlo al centro, porque se apunta a que los pacientes logren una independencia y utilicen el equipo en su vida cotidiana, fuera de los gimnasios de kinesiología”. 

- ¿Qué tipo de pruebas se desarrollaron?

- Arabela caminó en la plaza central con asistencia, se paró, giró y se sentó, todo con total facilidad. Fue la primera paciente del país que camina en exteriores, fuera de un gimnasio, algo que fue muy emocionante, porque lo hizo con su hijo y sus padres. 

Lofiego precisó que “la gente en la vía pública se detenía a verla caminar y a felicitarla”, y señaló que ahora queda avanzar, si la paciente lo desea, en los trámites para pedir el equipo en los sistemas de salud. “Cuando el paciente tiene su propio exoesqueleto se le enseña a realizar tareas individuales y a pararse y caminar sola, al igual que subir y bajar escaleras”, explicó el especialista. 

- La posibilidad de hacerlo en la vía pública también sirve para que más gente conozca de estos avances.

- Es algo muy positivo, es algo impresionante que confirma que realizar las pruebas en los centros de rehabilitación es más fácil, pero pueden adaptarse para caminar en el exterior. Fue un desafío que ella pudo encarar sin problema. Arabela había entrenado solamente 3 horas el día anterior, pero en la plaza pudo caminar casi 100 metros. 

Mucha emoción

Por su parte, Arabela Mussi comentó que en el verano le ofrecieron la posibilidad de hacer la prueba: “Les dije que sí, pero soy muy cautelosa con estos avances tecnológicos. Es algo emocionante participar de esto, pero quería ver de qué se trataba el exoesqueleto”, puntualizó. 

- ¿Estaba nerviosa con la prueba?

- No estaba tan nerviosa, pero cuando llegué y vi todo el aparato, sí. Me tomaron todas las medidas, lo ajustaron y me subí. Hice las primeras pruebas con los bastones y salió todo bien. A los 15 minutos ya estaba caminando. 

Arabela comentó que no le costó la primera prueba con el exoesqueleto: “No sé por qué. Subí y bajé una rampa, me paré, giré y hasta me senté sola. No sé si no tenía miedo o por qué fue, pero me salió re bien”, detalló. 

“Estábamos preparándonos para la prueba y se nos ocurrió hacerlo en la plaza, con la autorización del responsable de la Ortopedia Alemana, Marcelo Lofiego”, describió Mussi, quien hizo la prueba ante un gran grupo de transeúntes que pararon a ver cómo se desarrollaba la práctica. 

- ¿Daba temor el movimiento de la gente que pasaba por ahí?

- Sí, me ponía nerviosa, me daba vergüenza, pero le di para adelante. Yo no los veía igual, pero sé que se juntó mucha gente. Me concentré en mi hijo, que me acompañó todo el recorrido. Mi hijo estaba muy contento y no se despegó de mi lado. 

- ¿Cómo sigue ahora la experiencia con el exoesqueleto de ReWalk?

- Una vez que se hacen las pruebas, si uno quiere tener el equipo en su casa tiene que empezar una serie de trámites con la obra social, porque es algo muy costoso. De todas formas yo voy a esperar, porque siempre estas tecnologías mejoran día a día y se incorporan nuevas funciones. 

El ReWalk, un equipo de avanzada

Con estas pruebas, el equipo de ReWalk vuelve a la ciudad y más pacientes locales trabajan con él. 

Es necesario recordar que los requisitos para el uso de esta aparatología son muchos y muy específicos, con relación al tipo de lesión del paciente, su entrenamiento y hasta las condiciones físicas. Se ajusta a cada uno que lo prueba.

No se trata de una tecnología que esté al alcance de cualquier lesionado medular y pocos pueden llegar a usarlo.