La ley contempla la creación de centros de lactancia, espacios amigables y de bancos de leche materna. Sin embargo, estas medidas no son respetadas en la ciudad.
Mariana Giorgetti, delegada de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Córdoba en Río Cuarto afirmó: “No hay lactarios en la ciudad con todos los requisitos que requieren los mismos”. Y añadió: “Es un área que garantiza el derecho y el compromiso a la lactancia materna del bebé, donde se condicionan ambientes para que las madres puedan realizar la extracción de la leche y sea administrada a sus hijos”.
En términos generales, la ley de contrato de trabajo establece que “toda trabajadora madre de lactante podrá disponer de dos descansos de media hora para amamantar a su hijo, en el transcurso de la jornada de trabajo, y por un período no superior a un año posterior a la fecha del nacimiento, salvo que por razones médicas sea necesario que la madre amamante a su hijo por lapso más prolongado”.
Además, la misma reglamentación estipula la existencia de salas maternales y guarderías para niños hasta la edad y en las condiciones que oportunamente se establezcan.
“En el caso de los privados no sé si respetan la ley en cuanto al horario de descanso para amamantar. No me consta”, señaló Giorgetti.
La Provincia y la Municipalidad establecieron una reducción de dos horas por jornada. Sin embargo, no alcanza, hacen falta otras políticas que complementen esta reducción horaria. “Los tiempos del bebé no coinciden con los de mi trabajo”, asegura una trabajadora del Ente Municipal de Obras Sanitarias. Además, añadió que “no hay un lugar adecuado donde ir piola a sacarme leche, por ejemplo”.
Condiciones de salubridad
La ley de Lactancia Materna describe a un espacio amigo de la lactancia como un área con privacidad que tenga las comodidades para que las mamás puedan extraerse leche y conservarla a la temperatura adecuada hasta su horario de salida, y que pueda administrársela al bebé al día siguiente durante su ausencia.
“Si una mamá quiere sacarse leche para guardar para su bebé, tampoco hay lugar, se tiene que meter en un baño y hacerlo... Y además no tienen dónde guardar la leche, por lo cual la tienen que desechar”, explicó la delegada de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Córdoba.
“Sería necesario promover la existencia de espacios adecuados para amamantar o sacar leche y poder guardarla, para alentar la lactancia materna”, añadió Giorgietti.
En la práctica
En la ciudad, la mayoría de las empresas no cuentan con lactarios o espacios amigables de la lactancia.
En el Hospital funciona un lactario para madres pero no para las empleadas de la institución. Tampoco hay guarderías.
En el caso de la Universidad Nacional de Río Cuarto, que tiene guardería, las mamás pueden ir a dar la teta a sus bebés en los horarios determinados. Sin embargo, si no dejan a los niños en la guardería de la Universidad tienen derecho a entrar una hora después o retirarse una hora antes durante un año. Luciana González Martínez se reincorporó de licencia por maternidad, luego de los seis meses, pero no quiso cortar el lazo con su hijo. “No quería dejar a mi hijo 8 horas, porque me daban una hora de lactancia pero antes o después de ingresar. Necesitaba darle la teta cada dos o tres horas, y como tenía la posibilidad de buscarme la vida por otro lado decidí hacer eso y continuar con la lactancia. Es muy fuerte el apego que se logra con el bebé”, contó.