En medio de esta emergencia sanitaria, ocurrió que ancianos del lugar requirieron atención de otras patologías, no relacionadas a Covid-19, en el Hospital municipal. Tras obtener el alta, no pudieron regresar al hogar, ya que el protocolo indica que debían hacer una cuarentena de 14 días y la institución no tiene de un espacio adecuado para ello, como tampoco personal suficiente.
Es así que se pidió a las familias que los contuvieran por esos días. Dicha situación generó malestar y críticas al accionar del Municipio.
El intendente Busso junto con su secretaria, Gisela Cano, decidieron explicar las razones del proceder y aclararon que no hubo abandono de persona.
A su vez, Busso recordó que a partir de toda esta situación de pandemia las familias habían prestado consentimiento a través de una declaración jurada para avalar la posibilidad de un traslado en caso de requerirlo. A partir de lo ocurrido con dos abuelas, debieron aplicar las medidas para evitar poner en riesgo la salud del resto de los residentes.
Por su parte, la secretaria Cano dijo que mantuvo diálogo con las familias de las ancianas y les aseguró que volverán al hogar una vez transcurridos estos 14 días.
Además, el Municipio prometió toda la asistencia que requieran estas vecinas en el lugar que cumplan con el aislamiento y se comprometiron a reintegrar el monto de dinero que abonan por la permanencia en el hogar.

