¿Qué famoso anda por las calles con un "Fitito"?

Su esposa, también famosa, fue la encargada de regalarle este "modelo vintage".
 
Pese a todas sus limitaciones, el Fiat 600 quedará en el recuerdo. Pasarán los años, seguirán surgiendo autos inteligentes con caja automática, sensor de estacionamiento y cámara trasera, pero el Fitito continuará siendo un pedazo de la historia automotriz argentina. Tal vez por eso, nostálgicos como Martín Campilongo, "Campi", todavía los conservan.

 ¡Y cómo! El humorista es dueño de una “bolita” modelo 1967. Un vehículo con más de 50 años de antigüedad pero que él mismo se encarga de mantener en óptimas condiciones. “Es un regalo que me hizo Denise hace tres años. Sinceramente es como parte de la familia. Mis hijos lo llaman El Gordito, y si bien al principio les parecía raro, después se encariñaron y ahora no quieren viajar ni siquiera en la camioneta. Yo me manejo o en colectivo o en el Fiat, no uso otra cosa”, contó Campi, quien más tarde elogió la compra que realizó su mujer porque “la verdad es que nos salió bárbaro el auto. Le funciona todo, tiene buen andar y para los tiempos que vivimos la verdad es muy económico. No gasta casi nada, no paga patente, los repuestos son baratos… ¡Inmejorable!”.



El Fiat aparenta tener prácticamente todo original. Una verdadera reliquia en épocas de estéreos que funcionan con bluetooth, palancas de cambio con “gancho” para poner marcha atrás o llaves-tarjetas para arrancar los motores. “Tiene una importancia especial para mí El Gordito, porque Denise sabía que siempre quise tener un Fitito y me lo regaló para cumplirme el deseo. Al principio era un tema llevar a los chicos al colegio porque no debe ser fácil para un chico llegar en un auto como este cuando sus compañeros van en otros mucho más modernos y equipados, pero con el paso del tiempo se fueron acostumbrando y hoy ya ni siquiera quieren ir en la camioneta”, contó Campi posteriormente. Sus chicos ya comprendieron que el coche de papá es un verdadero emblema automotor. Una joyita que tal vez tenga sus limitaciones, pero que en su pequeñez y nobleza guarda vivo un pedazo de la historia argentina.