El premio

La película de Paula Markovitch se exhibe hoy en el Favio.
 
Esta noche a las 21hs. en el C.C. Leonardo Favio y en la continuidad del ciclo en Cine por la Diversidad se exhibe la película El premio de Paula Markovitch (México/ Francia/ Alemania / 2011).

“El premio”, primer largometraje de la directora mexicana-argentina Paula Markovitch, narra la historia de una niña de siete años que entre juegos y risas muestra una inigualable templanza que mantiene a su madre de pie mientras la duda sobre si el padre está escondido o muerto por la dictadura argentina, las mantiene en un limbo de añoranza y desesperanza. Mientras esperan poder viajar al extranjero para ponerse a salvo madre e hija se refugian en una zona de playa en la provincia de Buenos Aires. En un contexto desolado, esos infinitos paisajes marinos de una Argentina despoblada y casi ajena.

Durante marzo, el ciclo presenta Cine de mujeres: protagonismo, luchas y punto de vista.

El cine de mujeres es un cine donde los personajes femeninos son protagonistas. Mujeres de todas las edades, procedencias, razas, etnias y clases sociales inundan las pantallas. La conquista del protagonismo, hasta el momento reservado a los personajes masculinos tiene importantes consecuencias. Es el punto de partida de la ruptura del orden simbólico patriarcal. Visibiliza a las mujeres. Los personajes femeninos dejan de ser personajes secundarios, meros resortes dramáticos.

En la selección propuesta para marzo, reivindicamos el término punto de vista de género. La razón es que el punto de vista va más allá de mirar, de observar. El concepto se refiere o tiene que ver con desde dónde se mira, quién mira, quién es mirado y cómo. Es un concepto mucho más hegemónico que el de mirada. El punto de vista impone y legitima. Crea discursos y formas de entender el mundo. Naturaliza, normaliza, normativiza.

El punto de vista de género en el cine es un concepto que reivindica la posibilidad de crear discursos y formas de entender el mundo, alejadas  del punto de vista patriarcal. Implica romper con estereotipos que subordinan  y crean referentes de feminidad no normativa. Es por eso que emplear un punto de vista feminista permite crear imaginarios antipatriarcales, ampliar temáticas y proponer nuevos modelos.