"La austeridad es una decisión estética"

Gustavo Fontán habla de “La deuda”, la película que se estrena hoy en el Favio.
 
Gustavo Fontán, con una valiosa filmografía que discurre entre lo documental y lo poético, con ejemplos como "El árbol", "La orilla que se abisma" y "El limonero real", incursiona ahora en una ficción urbana con La deuda, un drama que tiene como figura central a Belén Blanco y el respaldo en la producción de Lita Stantic y Pedro Almodóvar. La película se estrena hoy en el C.C. Leonardo Favio.

El guión, escrito por el director con Gloria Peirano, cuenta la historia de una joven empleada que toma "prestado" un dinero destinado a un pago de la empresa en que trabaja, observada por un compañero que hace silencio pero, no obstante, la persuade de devolverlo un día después, disparador de una búsqueda por un universo nocturno, frío y sin sentimientos.

-Tus obras anteriores siempre fueron más allá del género y navegaban entre lo documental y la ficción… ¿Cómo encuadrás "La deuda"?

- Creo que las categorías son un problema porque de algún modo definen algo pero a la vez encubren todo un conjunto de problemas que no quedan de manifiesto. A mí me parece que para hacer una película uno se apropia de los recursos que crees son los más útiles para hacer esa película. Me parece que siempre pensé que hay una representación, y toda representación es una disposición de recursos ficcionales de decisiones de representación, y que luego aparece la intención de materializar algo del mundo. Una película siempre es un conjunto de emociones y sensaciones.

-¿Desde qué perspectiva elegiste contar esta historia?

-De alguna manera una puesta en escena acerca el viaje a las sensaciones y emociones de la protagonista, es decir que hay como una especie de cercanía emocional en la misma puesta en escena, como para profundizar su subjetividad, una cercanía que propone profundizar, ampliar y expandir esa subjetividad.

-Hay como ciertos toques que recuerdan "El carterista" de Robert Bresson o la observación social de los hermanos Dardenne en "dos días, una noche"...

-Creo que, por un lado, si bien desde una historia individual la historia nos lleva sobre todo por el final a algo más amplio, a otras historias reales de cada uno de nosotros y ese sería como el costado político, nos lleva a la pregunta "qué es una deuda" o "a quién le debemos que le debemos". De algún modo todo texto dialoga con contextos, aunque desde una manera más metafórica está la representación, que elige la austeridad poder expresar lo que quiere, un modo de decir desde su lenguaje audiovisual con una economía de recursos, no con una multiplicación de subrayados sino como una especie de reservorio silencioso. Es una decisión de representación

-¿Cómo fue la búsqueda de los protagonistas?

-Sabíamos que esta era mi película más dependiente de la actuación, y la elección de la protagonista era fundamental. Con Lita Stantic, que para mí tiene un enorme valor como productora pero también sabe mucho de cine, elegimos a Belén Blanco, coincidimos en que ella era Mónica y así fuimos trabajando con cada uno de los papeles. Estoy muy contento con el elenco.

-¿Qué supone la participación de Pedro Almodóvar en la producción?

-La aparición de Almodóvar fue fantástica en muchos sentidos. A Lita la conozco de cuando dirigió "Un muro de silencio" y yo todavía no hacía cine. Nos hicimos amigos y hasta escribí con ella el guion de la que hubiese sido su segundo largometraje que nunca rodó. Ella consiguió la coproducción de El Deseo, un acompañamiento que le hace muy bien la película.

-A fin de cuentas una historia simple, pero a la vez profunda...

-La profundidad tiene que ver con aquello que es capaz de develar el lenguaje, considerando siempre al espectador como un sujeto que debe participar. A mí me parece que la profundidad está en eso que llamamos el nivel de poesía de una película, su capacidad poética, la posibilidad de trabajar el sentido de la sugerencia conciliado con el silencio, provocando ideas y emociones que no son unívocas. Para mí es imposible concebir el cine de otra forma. Para mí la austeridad es casi una decisión estética y en este momento también una decisión política.