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“Siempre estamos buscando nuevos horizontes”

Mauro Ciavattini , del Trío MJC, repasa la notable carrera del grupo y adelanta el concierto del 7 de junio en el Favio.

El próximo viernes 7 de junio en el C.C. Leonardo Favio se realizará una nueva entrega del Matices, el ciclo de Conciertos de Música Popular Alternativa que en esta ocasión presentará al Trío MJC.

Co-producido por el Área de Música de la Agencia Córdoba Cultura, Delegación Río Cuarto y la Asociación Civil Amigos por la Música (AMu), el ciclo aporta en este caso la visita de uno de los más renovadores grupos instrumentales de la música popular argentina actual, integrado por Jorge Martínez en piano, Pablo Jaurena en bandoneón y Mauro Ciavattini en vientos. 

En diálogo con Puntal, Ciavattini repasa la notable carrera del trío y adelanta el concierto en nuestra ciudad.

-¿Cómo surge la idea de armar el trío y por qué decidieron tocar una propuesta instrumental no convencional?

-El trío se forma en noviembre de 2005 en la Universidad Nacional de Córdoba, los tres estudiábamos la Licenciatura en Composición Musical. Estamos terminando de cursar y teníamos una gran necesidad de llevar a la práctica musical tantas herramientas aprendidas en la universidad. Sabíamos que lo queríamos hacer con la música popular argentina y encontramos en el Pre Cosquín 2006 la oportunidad de ponernos a trabajar muy intensamente y tuvimos la inmensa alegría de ganar el certámen y nuestro debut fue ahí. Desde el comienzo nos hemos elegido porque los tres apuntábamos a la necesidad de forjar un grupo instrumental no convencional, tratando de salir de guitarra, bajo y percusión. Estamos convencidos después de 15 años de formación ya que fue la elección que nos mantuvo contentos, activos en lo creativos y siempre buscando nuevos horizontes.

-El trío se caracteriza por ser renovador y abarcar diferentes músicas. ¿Eso surgió naturalmente por parte de los tres o fueron conjugando los gustos de cada uno?

-Con los chicos siempre decimos que el trío nos representa una idea  de milagro en el sentido de que desde el comienzo coincidimos en cosas fundamentales para nosotros que tiene que ver con que los tres sentiámos la necesidad de buscar un sonido propio, por eso la formación y sabíamos que era con la música popular, sea tango o folklore. Esta música siempre nos ha sido muy cercana, los tres nos hemos criado en ambientes tangueros folklóricos y sí, claro, el trío en los primeros cincos años fue recibiendo los cambios  que cada uno iba tomando. Hoy en día si cada uno tiene deseo de buscar otros gustos los satisface fuera del trío, porque entendimos también que el trío había logrado un sonido que nos representaba, una estética que la queremos conservar. 

-Obtuvieron el premio Consagración en Cosquín. ¿Qué significó para uds. ese reconocimiento? ¿Les sirvió para abrir nuevas puertas?

-Cosquín representa un lugar especial porque fue nuestro debut pero por sobretodo representa el testigo más fiel de nuestro crecimiento ya que durante ocho ediciones consecutivas fuimos parte de la programación oficial y año a año pudimos llevar diferentes propuestas y mostrar el crecimiento del trío. Y con la inmesa alegría en 2013 se nos otorga el Premio Consagración y fue para nosotros un primer cierre de este amorío con Cosquín. El premio representó en lo laboral un empujón pero por sobretodo en este arco de historia del trío, se podría decir que nació ahí y tuvo un primer final también ahí.

-¿Cómo nace el proyecto sinfónico y cómo resultó esa experiencia?

-Nace a los seis meses de formación del trío, veníamos muy influenciado de la UNC con la idea sinfónica de la música popular argentina y hubo un congreso en Córdoba de bandas sinfónicas en donde conocimos a Frank De Frank De Vuyst, un director belga español, que nos dijo al escucharnos que se imaginaba nuestra música en formato sinfónico. Nosotros le dijimos que también, nos pusimos a trabajar y después de un tiempo le mandamos las partituras y a él se le ocurrió que realizáramos una gira por España tocando con la Banda Sinfónica de Buñol y de Denia. Es un proyecto que se mantuvo paralelo, fue creciendo y hoy tenemos más de 30 temas en formato sinfónico.

-Se han presentado en diferentes lugares del mundo. En general ¿cómo fue la respuesta del público y qué les dejó a uds. tanto en lo personal como en lo artístico?

-Viajar afuera del país ha sido desde siempre un bálsamo, un momento donde el trío se rejuvenece ya que nuestra propuesta tiene mayor respuesta de público, de lugares para tocar, las giras generalmente duran un mes y representa  para  nosotros una unión desde lo humano muy fuerte, un crecimiento desde lo artístico y por qué no una posibilidad laboral potente de la cual regresamos al país prendidos fuego de entusiasmo y con unos pesos para realizar nuevos proyectos en Argentina.

-Realizaron una extensa gira por China, algo poco común para artistas argentinos. ¿Cómo se concretó y qué significó para uds.?

-Nuestra gira China fue nuestra última gira, en octubre del año pasado. Durante un mes recorrimos ocho ciudades, brindamos diez conciertos y seis master class en universidades. Fue una experiencia muy rica, el trío fue muy bien recibido y probablemente el año que viene regresemos. Se dio a partir de una alumna de bandoneón de Pablo Jaurena que está haciendo un gran trabajo con el tango en China.

-Tuvieron a cargo la dirección artística y la asesoría pedagógica de la Orquesta Escuela de Tango de la Red de Escuelas de Música de Medellín, Colombia. ¿Cómo se dio y qué rescatan de aquella experiencia?

-Se dio a partir del cd que grabamos con la Banda Sinfónica de la Red de Escuelas de Música de Medellín. Fuimos a grabar el cd y a dictar unos talleres y les interesó muchísimos nuestro trabajo pedagógico, los tres somos instrumentistas, arregladores, compositores y docentes y a este programa de la Alcaldía de Medellín le interesó que el trío trabaje en la asesoría y dirección de la Escuela de Tango. Fueron cuatro años hermosos de trabajo con los chicos, nos dejó un aprendizaje muy grande, Medellín es una ciudad muy tanguera, gente muy hermosa y siempre es un gusto volver, se los recuerda y se los extraña mucho.

-El año pasado editaron su último disco “Frutal”. ¿En qué se diferente de los anteriores y cuál fue el concepto general del disco?

-Tiene la característica particular de ser la primera vez que el trío plasma en un disco todas composiciones propias folklóricas. Tiene una contrapartida que es un disco de tango, también de composiciones propias que posiblemente salga el año que viene. 

Para nosotros representa este disco una alegría inmensa de poder avanzar en la autoría ya que siempre estuvo latente pero por una cosa u otra no terminaba siendo un disco 100% de composiciones propias. Fueron madurando nuestro frutos y hoy los estamos compartiendo.

-Sos docente en Villa María y Bs. As. ¿Qué es lo más importante que le transmitís a tus alumnos?  ¿Y en general cómo está el nivel de los alumnos en la actualidad?

-Amo dar clases lo mismo que tocar y para mí los espacios de docencia que tengo son un caldo de cultivo para mis proyectos musicales. Mi disco solista “Cañaveral” nació en el aula. Creo que el intercambio que se da con los alumnos es muy intenso, muy rico y trato de encenderlos, que se vayan de cada clase con muchas ganas de tocar porque están contentos con el camino que vamos contruyendo.

-Por último, ¿qué podés adelantar del concierto que brindará el trío en Río Cuarto el próximo 7 de junio?

-Vamos a estar presentando nuestro último “Frutal”, también algunos temas de nuestros discos anteriores pero por sobretodo le ofreceremos al público un andar por casi todas las músicas de nuestro país, diferentes géneros, en formato instrumental. Esperamos que el público acompañe y es una alegría enorme volver a Río Cuarto después de tantos años.

Andrés Natali