Un difícil rompecabezas titulado Salvador Benesdra

Ariel Borenstein y Damián Finvarb hablan del documental "Entre gatos universalmente pardos” que se estrena hoy en el Favio.
 
Los cineastas Ariel Borenstein y Damián Finvarb rescatan en el documental Entre gatos universalmente pardos, que se estrena hoy en el C.C. Leonardo Favio en la continuidad del Mes del Cine Argentino, la curiosa figura y pensamiento del periodista Salvador Benesdra, autor de una extensa novela autorreferencial que solo se valoró y publicó luego de su muerte.

"El traductor" es una novela de 670 páginas escrita en los 90's de Benesdra, cuando trabajaba en la sección Internacionales del matutino Página/12, donde se sentía desvalorizado.

En crisis ideológica -de su origen trotzkista- luego de la caída del Muro de Berlín, y el hecho de haber sido incluido en los despidos masivos en el diario, lo llevaron a arrojarse al vacío desde un décimo piso en el barrio de Congreso.

Según Borenstein y Finvarb, los escritos de un Benesdra, conmocionado por el triunfo del capitalismo y sus consecuencias, así como su desilusión por lo que no fue, son testimonio de un arte desgarrado que ponen en debate la globalidad, el mundo y el arte.

Borenstein es periodista deportivo autor del libro "Don Julio", acerca de Julio Grondona y codirector de "En obra" y "Viaje al centro de la producción", documentales que compartió con Finvarb, que también es autor del recordado documental "La crisis causó 2 nuevas muertes".

-¿Cómo aparece en su vida la figura de Salvador Benesdra?

-Ariel Borenstein:
Apenas ingresé como becario a Página/12 en 1992, como a cualquiera que pasó por el diario me llamó la atención en la primera asamblea que estuve, después me tocó compartir con él la lucha contra los despidos masivos de 1995.

-¿Cómo se define la forma que debe tener el guión, para sintetizar en hora y media una historia bastante compleja?

-Damián Finvarb:
Siempre tuvimos claro que nuestro punto de partida era la novela. Pero no era fácil la tarea de girar sobre la obra de Salvador y al mismo tiempo contar su propia vida, ya que en el relato hay bastantes datos que remiten al propio autor pero al mismo tiempo es una ficción. Utilizamos el guión como un punto de partida de la investigación, nos sentimos cómodos filmando y reestructurando el guión original en el rodaje, adquiriendo su forma definitiva recién en la edición.

-¿Cuánto tiempo tardaron en contactarse con la gente que tuvo algún tipo de vínculo con Salvador y cómo fueron esos encuentros?

-AB:
En general, cada uno de los entrevistados nos facilitó los encuentros apenas nos contactamos. Las entrevistas fueron intensas, Salvador dejó huella profunda en sus parejas, amigos, compañeros. No es fácil irrumpir en la vida de alguien e instarlo a remover cosas tan profundas. La mayoría habla de Salvador en presente.

-¿Cómo aparecieron esas grabaciones que Salvador se habría hecho a si mismo?

-Eso sí que no fue fácil. En realidad, las tenía su primera pareja, Mirta, quien mantuvo relación con él toda la vida. Pero el material que aparece en la película lo encontramos después de husmear en otros viejos VHS.

-¿Es fácil hacer documentales en la Argentina? ¿Cuál es el principal problema que encontraron en el camino?

-El documentalismo pegó un salto con el proceso de rebelión del 2001. Como parte de eso hice "La crisis causó dos nuevas muertes". De allí surge DOCA y se consiguen los subsidios a la vía digital. Pero cada vez ponen más trabas para que podamos hacer cine político, independiente, desde los trabajadores.

-¿Hay algún nuevo proyecto en carpeta?

-AB:
Por un lado, estamos trabajando en un proyecto sobre fútbol juvenil. En lo que tiene que ver con alguna idea en el camino de "Entre gatos universalmente pardos", estamos con varias cosas en la cabeza pero todavía no le terminamos de encontrarle la vuelta a uno en particular. Por lo pronto, en el propio recorrido de la película sobre Salvador y en el diálogo que establezcamos con quienes se enganchen con la propuesta, seguiremos abriendo la cabeza para terminar de definir un recorrido de trabajo nuevo.