Una comedia muy seria

Se estrena hoy en el Favio “The Party” de Sally Potter.
 
“The Party”, la nueva película de la cineasta Sally Potter en la que un elenco de excepción (Scott Thomas, Timothy Spall, Bruno Ganz, Cherry Jones, Emily Mortimer y Cillian Murphy) pone rostro a la deriva de la izquierda del Reino Unido en tiempos de Brexit, se estrena hoy en el C.C. Leonardo favio. Se trata de una comedia muy seria y de diálogos punzantes sobre la que la directora británica dicho en varias entrevistas:

-La situación política es un problema que atañe a varias generaciones: el personaje más joven tiene 40 años y el más mayor, 80. Pero sí que es cierto que algunas de las inquietudes de una cierta generación de la izquierda -que fueron activistas, que se manifestaron por los derechos de las personas LGTB, contra la invasión de Irak, a favor del feminismo- se han transformado en decepción y en sensación de crisis en cuanto a cómo han evolucionado las cosas en los últimos 20 años. Pero los temas que se plantean en la película también son cuestiones muy personales: los celos, la infidelidad, y los problemas de la traición en la amistad.

-El escenario de personal es donde se ataca con más intensidad a las personas. Una mujer en el ámbito político como Hillary Clinton es una persona con una trayectoria de éxito pero que ha sido ‘acuchillada’ en la arena pública por cuestiones personales.  En The Party quería explorar que lo personal también es político, y es imposible separarlo.

-La película explora de manera muy amable algunos enigmas extraños que tenemos como sociedad. Por ejemplo, hoy en día se supone que muchas mujeres deberían decir que están en contra del matrimonio solo por el hecho de que se trata de una institución heredera de las estructuras patriarcales, pero ahora mismo para una pareja de lesbianas la lucha se encuentra en la posibilidad de contraer matrimonio. Es una paradoja interesante. Aún y así, para las parejas lesbianas la maternidad no es un jardín de rosas. Se encuentran en la situación de que fecundan dos o tres hijos a la vez, entre otras dificultades. En The Party he querido mirar esas zonas delicadas y tratar los problemas de cualquier relación -mujeres y mujeres, hombres y hombres, hombres y mujeres- en el mismo nivel de igualdad. Sin romanticismos.

-La obra puede ser interpretada como una alegoría de la deriva de cierta izquierda británica y europea, y creo que, en este sentido, el personaje de Marianne, el único que no está en la fiesta, da muchas claves al respecto.

-En cuanto a la alegoría política, son personajes que han estado luchando con principios fundamentales sobre cómo hacer una sociedad mejor, pero muchos están decepcionados, porque lo que han hecho no ha funcionado. Curiosamente el personaje de Patricia, que parece la más cínica al hablar de la acción directa, es la más realista: hoy lo más revolucionario es contar la verdad. Eso es lo que esa gente, la izquierda, tiene que comenzar a afrontar: el cómo contar la verdad.