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Otro torneo, un nuevo descenso

Por tercer certamen consecutivo, un equipo de la Liga perdió la categoría. Esta vez fue Banda Norte, que se quedó a un punto de la salvación. Juventud Unida y Atenas estuvieron por debajo de lo esperado
 
Otro noviembre complicado para el fútbol de estas tierras en el Federal B. Otro certamen más que termina con un equipo de la Liga perdiendo la categoría. Y esta vez no está la perspectiva de un ascenso en puerta para compensar, como ocurrió el año pasado con Estudiantes. 

Por tercer año consecutivo, un equipo del fútbol de Río Cuarto pierde la categoría. Esta vez le tocó a Banda Norte, que no pudo asegurarse la estadía en el Federal B del año que viene (a lo mejor hace la “gran Atenas”, asciende en el Federal C del semestre que viene y su descenso no implica perderse una temporada). 

Por su parte, Atenas y Juventud no estuvieron a la altura de lo esperado y no sólo se despidieron rápido de sus chances de clasificar, sino que corrieron riesgo de descender. 

Final amargo

Al Verde del Parque Sarmiento no le alcanzaron los milagros. Durante dos fechas estuvo al borde del abismo y consiguió mantenerse colgado de una rama por los agónicos goles de José Abril. En la última fecha ya no hubo un cabezazo salvador. Racing lo derrotó por goleada y Peñarol sumó el punto que necesitaba para condenar a los bandeños. La entrega de los jugadores y el cuerpo técnico esta vez no alcanzó.

La primera aventura de Banda Norte en el Federal B dejó algunas buenas sensaciones. La principal fue el acompañamiento que tuvo de parte de la gente. La hinchada del Verde se hizo presente siempre y fue uno de los equipos que más convocatoria tuvo. 

La otra cuestión a destacar es la económica. La dirigencia del Verde planificó el torneo sin hipotecar las arcas del club, y lo consiguió. 

En cuanto al proceso futbolístico, quedó claro que no basta sólo con jugadores del plano local, se precisan algunos con experiencia en la categoría para apuntalar el equipo. 

No necesariamente tienen que venir de afuera, pero se requieren algunos nombres que tengan recorrido en la categoría. Valga como ejemplo lo de Maximiliano Gómez, que fue de lo mejor del equipo, pero que se vio obligado a jugar lesionado, dando ventaja, porque no había quién reemplazara  su cuota de experiencia. 

Esta situación también representa otra falencia: el plantel de Banda Norte pecó de corto. Le faltó profundidad para poder aguantar las vicisitudes un torneo que se sabe muy duro.

Después están las responsabilidades del DT a la hora de elegir a los jugadores y analizar cuántas chances les dio a cada uno. 

En cuanto a lo numérico, se pueden encontrar varios partidos en los cuales se perdieron los dos puntos que lo habrían salvado. Los encuentros perdidos sobre la hora con Sarmiento y Alumni de local. Tampoco se puede obviar que el Verde pagó el “precio” de ser debutante y sufrió graves errores arbitrales en varios partidos.

Ahora el Verde deberá decidir qué hará en el futuro, cómo se organiza para seguir y si confirma su participación en el Federal C. 

Tranquilidad

Después de dos años tumultuosos, Atenas parece haber cerrado una etapa. Luego de dos descensos y dos ascensos consecutivos, el Albo mantuvo la categoría y tendrá seis meses para replantearse qué quiere y qué puede hacer.

El año fue muy complicado para la dirigencia alba, que arrancó hablando de un proyecto a largo plazo, pero cambió dos veces de técnico. En este certamen los cañones apuntaron a Bruno Gagliesi, pero lo bueno que había hecho el DT en la Liga no le sirvió para soportar una floja campaña en el Federal B. Vale aclarar que al momento de dejar su cargo el equipo cumplía con el objetivo de quedarse en la categoría, meta que había sido planteada en un principio.

La llegada de Néstor Billalva cambió el clima, pero no corrigió del todo cuestiones deportivas. Alcanzó para salvar al equipo pero no para mejorar en lo futbolístico. Es ahí donde aparecen los problemas con el armado del plantel.

Excepto en los casos de Bazán y Gordillo (este último con sus altibajos), los demás no fueron preponderantes y terminaron perdiendo su lugar en el equipo.

Pensando en lo que se viene, Néstor Billalva tendrá tiempo para ir armando el plantel que afrontará el próximo federal. En el medio estará la Liga Regional, que servirá como banco de pruebas. Allí Billalva podrá ir armando una base.

Emanuel Testa anunció que no seguirá. Jorge Alturria y Cristian Acosta todavía no confirmaron nada. La salida de estos referentes marcaría un fin de ciclo en Atenas, en el que jóvenes como Álvaro Gutiérrez y Juan Barrera parecen ser las semillas del futuro. 

No cumplió

Juventud Unida arrancó el certamen con la ilusión de mejorar la performance del campeonato pasado y no pudo hacerlo. Es más, hasta la penúltima fecha estuvo en peligro su permanencia en la categoría y la derrota del domingo ante Alumni lo dejó en el octavo lugar de la zona, sólo por delante de Banda Norte y Peñarol.

 El principal problema que tuvo la Juve en esta temporada fue que no encontró nunca el funcionamiento. Recién sobre el final, cuando llegó Julio Turello, los jugadores congeniaron con la idea del DT y consiguieron mejor rendimiento.

En el resto del torneo nunca se pudo ver en cancha lo que pretendía el anterior entrenador, Darío Bringas. 

Ahora, Juventud intentará barajar y dar de nuevo para revisar lo hecho esta temporada. 

Agustín Hurtado