Tranquera Abierta | Federico Zerboni | Maizar | Pedro Vigneau

Federico Zerboni reemplaza a Pedro Vigneau al frente de Maizar

"Si logramos ordenar la macro, están dadas las condiciones para que el sector agropecuario tenga un papel protagónico en la recuperación del país", afirmó el directivo de la cadena del maíz en diálogo con Tranquera Abierta

Las designaciones de los integrantes de la nueva Secretaría de Bioeconomía de la Nación, que estará encabezada por Fernando Vilella, generó reacomodamientos en instituciones y hasta en gobiernos subnacionales por la salida de representantes de esas estructuras para arribar al Gobierno nacional. Fue el caso de Maizar, cuyo presidente, Pedro Vigneau, dejó ya su cargo para convertirse en el jefe de Gabinete de la Secretaría a partir de la próxima semana. Vigneau ya tuvo paso por la función pública en la gestión de Mauricio Macri.

Lo cierto es que su salida de Maizar, la cadena que reúne a los eslabones del maíz y el sorgo, obligó a reordenar las piezas y así Federico Zerboni se convirtió en el flamante presidente de Maizar.

Con actividad privada en el departamento Río Cuarto y también en la zona de Jesús María, en el norte cordobés, el flamante dirigente habló con Tranquera Abierta sobre las expectativas que le genera el armado de la Secretaría y lo que el sector está en condiciones de aportar.

“Tener buenos interlocutores en el Gobierno no solo para apuntalar al sector sino para la economía toda del país”, explicó Zerboni.

De todos modos, el titular de Maizar remarcó que “una parte importante depende de la política macroeconómica. Las retenciones no las pone ni las saca el secretario de Agricultura. Todo eso depende de Economía y de la macro”.

¿Cómo ve el escenario?

Vemos buenas condiciones si logramos organizarnos como un país normal, como Uruguay o Paraguay. Cuano la macro es lógica y hay condiciones estables a corto y largo plazo, negocios aparecen, porque están. No se requiere de subsidios, sí que dejen producir y trabajar sin cambios permanentes en las reglas del juego. Con eso, el sector puede lograr un crecimiento muy bueno. Sino, seguiremos como en las últimas décadas, con parches, medidas que benefician a unos y perjudican a otros.

¿Para que está la cadena del maíz y el sorgo si ocurre eso?

El volumen de producción y lo que ello implica en la actividad económica del país es enorme. Pensemos el alimento balanceado que termina en la dieta de los feedlots, cerdos, pollos y hasta mascostas. Sumemos el bioetanol, molienda seca, molienda húmeda, exportación. Pero además hablamos de un producto muy federal porque se produce en todo el país. Por eso el impacto que tiene un crecimiento en la producción e industrialización del grano es muy grande y federal.

¿Ve al maíz protagonista de lo que viene?

Cualquier economista que uno escuche en los últimos años hizo hincapié en que el país puede salir de la crisis en base a 4 o 5 sectores muy fuertes de su economía y uno central, sin dudas, es el campo. Pero además lo demostró ya en otras crisis con la velocidad que tiene de generar y reinventarse para responder a años muy difíciles. Pero al mismo tiempo pensemos que tenemos dificultades para conseguir fertilizantes, que vendemos a un dólar barato y compramos insumos a uno que cuesta más del doble; es muy difícil así. Eso no puede continuar. La economía para que funcione requiere de reglas claras, que se pueda planificar y respetar contratos para finalmente alentar inversiones que requieren de 5 o 10 años de amortización. Después hay que producir y conseguir mercados. Pero con eso, están dadas las condiciones para que nuestro sector, y no hablo sólo del maíz, tenga un papel preponderante en la recuperación del país. En definitiva, lo que siempre venimos pidiendo es tener una macro ordenada, reglas claras para competir y ser eficientes y vamos a demostrar que nuestro sector productivo tiene muchas ventajas comparativas con otros de otras partes del mundo. Nuestro sistema productivo es muy eficiente y todavía tenemos una tecnología muy competitiva.

¿Por qué dice “todavía?

Digo todavía porque hay tecnología que no está entrando por este desorden macroeconómico. Nos estamos perdiendo toda la genética de punta por no reconocer la propiedad intelectual, lo que es muy importante. No nos tenemos que bajar de ese tren de eficiencia en el sector productivo, que se puede trasladar al resto de la cadena. Especialmente tratando de transformar el maíz donde se produce.

Eso también tiene que ver con la sustentabilidad...

Es clave para bajar el impacto ambiental, algo que se busca mucho en todo el mundo. Transformando el grano donde se produce baja mucho la huella de carbono, que debe ser un objetivo también. Tenemos todo para lograrlo; tenemos que poner todos el hombro porque el esfuerzo debe ser de todos para salir de esto. Tenemos que terminar con esta decadencia en la que venimos transitando.

En las últimas horas se confirmó la incorporación de Germán Di Bella a la Secretaría de Bioeconomía, ¿cómo ve el equipo que se armó?

Río Cuarto es uno de los motores del maíz a nivel nacional. Y por eso es muy bueno que gente de ahí se incorpore a la Secretaría porque conoce en detalle la producción, ya que se trata de uno de los principales centros productivos que tenemos. Pero también nos tenemos que comprometer todos y de ahí el apoyo a esta nueva secretaría. Sin eso es imposible.