Se afirma el llenado en los feedlots
El 81% de las empresas se encuentra incorporando más animales al encierre de los que venden. Seguiría hasta julio
La foto actual en los feedlots contrasta con lo ocurrido meses atrás. Luego de una lenta zafra, los corrales tomaron fuerte impulso en mayo y el 81% de las empresas está en instancia de llenado (el pico anterior había sido en marzo de 2023 con el 71%), lo que se ratificó en el último informe mensual de la Cámara Argentina de Feedlots que muestra un abanico de datos en ese sentido. Uno de ellos es que la tasa de ocupación ya está en niveles similares a los del año pasado, en torno al 71% al primero de junio (al 1° de mayo era del 64,36%) cuando desde febrero venía corriendo muy por debajo en la comparación interanual. Siempre recordando que 2023 suele ser un año incómodo para las comparaciones porque la severa sequía concentró mucho la existencia de animales en los feedlots ante la falta de pasturas. Por eso, vale destacar que en el promedio de los últimos años, el primero de junio muestra un nivel de ocupación del 66%.
Otro dato importante que confirma la tendencia a encerrar es el índice de reposición que llegó a 1,4. Esto quiere decir que por cada animal que sale, ingresa 1,4. Hay que ir hasta marzo del año pasado para encontrar un ritmo superior: en aquel momento fue 1,71%.
En la segmentación por tamaño de feedlot que hace la Cámara, los que tiene mayor nivel de ocupación son los medianos y grandes. Los que cuentan con capacidad de hasta 2 mil animales muestran una tasa de ocupación del 54%.
Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlots, destacó a Tranquera Abierta el dato de “la suba en el porcentaje de ocupación de casi 6 puntos con un índice de rotación de 1,4. Este inicio de zafra tan tranquilo que teníamos debía encontrar un momento en el que se concentraran los ingresos y mayo fue el mes más importante en ese sentido”, destacó el directivo.
Y agregó:“No sólo los datos nuestros de ocupación sino que los números de Senasa también marcan un crecimiento del 12% en el stock pasando a 1.960.000 cabezas encerradas, todavía por debajo de lo que era el año pasado para esta misma época aunque allí recordemos que estaba el impacto de la sequía y la necesidad de encierre”, enfatizó.
Sobre los motivos para que se de este salto en los niveles de ocupación de los corrales, Storni destacó que “el crecimiento en la ocupación de los corrales tiene que ver en buena medida con el clima, la llegada de las heladas, se empiezan a achicar los campos y hay más necesidad de encierres. Por otro lado, otro factor es la siembra de fina, uso de rastrojos y necesidad de liberar esos lotes, y también hubo muchos remates concentrados de invernada con gran cantidad de cabezas”, explicó Storni.
Pero al mismo tiempo agregó que “a eso se suma una ecuación de compra venta empatada o levemente positiva y la reducción de las tasas que trajeron de vuelta los plazos de compra con 30 y 60 días para la invernada”.
Con respecto al negocio del feedlot, Storni remarcó que “hay una foto empatada, con un margen bruto todavía positivo, pero con resultado financiero ahora en terreno negativo. Hubo algún crecimiento en los costos de alimentación que impactó también; no por el maíz, sino por subproductos y otros costos como transporte, flete, combustible”, enumeró el directivo de la cámara feedlotera.