En la noche del lunes 24 de marzo, Valeria Laviani, de 50 años, fue asesinada en Río Ceballos por su pareja, Walter Bogado (30). Después de cometer el crimen, Bogado se presentó en la comisaría y confesó el hecho. El caso ocurrió mientras Valeria y su pareja estaban de vacaciones en Córdoba.
El miércoles 26 de marzo, Verónica Torres Zorman, de 29 años, fue asesinada por su expareja, Porfilo Romero, en La Granja. Romero, de 57 años, se suicidó tras cometer el femicidio. Verónica, quien vivía con sus padres después de separarse de Romero, fue hallada en su hogar tras su madre no poder establecer contacto con ella.
Cinco femicidios en lo que va del año en Córdoba
Con los tres femicidios de Sierras Chicas, ya son cinco los registrados en lo que va del año en la provincia de Córdoba. A estos casos se suman los crímenes de Mónica Guardia (61) en Vicuña Mackenna y Silvina Curbello (42) en Monte Maíz, hechos ocurridos a principios de 2025.
La palabra de la fiscal Laura Battistelli
En una entrevista del Puntal con la fiscal de cámara, Laura Battistelli, de gran trayectoria en el tratamiento de casos de violencia de género, destacó que la violencia de género sigue siendo uno de los problemas más complejos y estructurales que enfrenta la sociedad. En sus palabras:"El femicidio es el resultado de una intolerancia estructural hacia una dinámica de roles. Este fenómeno no es un problema de salud mental ni algo contagioso, sino que responde a un quiebre de los roles sociales y a una educación machista que sigue reproduciéndose en distintas generaciones. La violencia no puede ser tolerada, porque cada vez que aceptamos respuestas violentas estamos normalizando estas conductas. La única solución es la tolerancia cero."
Battistelli también se refirió al problema de la naturalización de la violencia en los medios y en la sociedad, citando como ejemplo las recientes declaraciones del rector de la UCA, quien minimizó la importancia de la igualdad de género en el ámbito académico. "Cuando normalizamos estos discursos, estamos alimentando una estructura violenta que se refleja en crímenes tan atroces como el femicidio. Lo que se necesita es un cambio radical en la educación y en la forma en que tratamos las relaciones de poder entre géneros".
Cifras alarmantes y la lucha en marcha
Desde el Observatorio Nacional Mumalá, indicaron que a la fecha se registraron 72 femicidios en la Argentina, esto representa un 1 femicidio cada 30 horas en lo que va del 2025 en el país. Esto significa que 44 niños, niñas y adolescentes se quedaron sin madres.
En ese sentido, Betiana Cabrera Fasolis indicó que “todos los femicidios ocurridos en la provincia de Córdoba, se cometieron en ciudades del interior. Desde que el Observatorio fue fundado, el 80% de los crímenes se dan en el interior provincial, lo que deja en evidencia la desigualdad en la redistribución de la información y los recursos disponibles”
A su vez, destacó que observan un recrudecimiento de la violencia de género vinculado al cierre y vaciamiento de todo los dispositivos para prevenir, asistir y atender la violencia de género pero sobre todo por el creciente discurso de odio imperante. “Que los representantes nacionales nieguen la violencia de género, que hablen de privilegio cada vez que nos referimos a la figura de femicidio y sin lugar a dudas que el aumento de los discursos de odio hacia las mujeres y las diversidades contribuye a ese recrudecimiento y atenta contra la posibilidad de tener una vida libre de violencias, el Estado tiene responsabilidad con sus ciudadanas que es prevenir, asistir y reparar en situaciones de violencia de género. Esto es un caldo de cultivo y las voces de nuestras autoridades legitiman esos ataque de odio”. Por último recordó que “como Mumalá seguimos reclamando que se declare la emergencia Ni Una Menos, para asignar los recursos pertinentes para garantizar estos derechos y erradicar la violencia de género”.
Por su parte, la Asamblea Transfeminista de Sierras Chicas, en su comunicado del 28 de marzo, expresó su repudio a estos femicidios y realizó un enérgico reclamo para que los crímenes de Valeria, Alejandra y Verónica sean reconocidos judicial y socialmente como femicidios, denunciando la violencia sistemática que viven las mujeres por el simple hecho de ser mujeres.
El llamado a la reflexión de la Asamblea también apunta a la desarticulación de la Educación Sexual Integral y el cierre de organismos fundamentales como el INADI y el Ministerio de la Mujer, Género y Diversidad. "No basta con cambiar figuras legales; necesitamos una verdadera transformación social y cultural para erradicar el machismo de raíz y garantizar una vida libre de violencia para todas las mujeres y disidencias."
Un futuro incierto, pero con esperanza de lucha
La marcha realizada en Río Ceballos el viernes 28 de marzo, convocada por la Asamblea Transfeminista, reflejó la creciente indignación y el rechazo a la violencia machista. "Nos siguen matando, pero no nos vamos a quedar calladas. En Sierras Chicas nos están matando, pero en cada marcha, en cada encuentro, estamos más unidas que nunca" concluyó el comunicado de la Asamblea.
A su vez, Battistelli se refirió a la posible eliminación de la figura del femicidio y explicó “el problema del femicidio no es del feminismo. El problema es la violencia de género que es mucho más profundo que cambiar simplemente la figura judicial. Pensar que eso es erradicar el flagelo de la violencia de género es un error, una ceguera ingenua. Eso no va a hacer que desaparezca”.
Por último concluyó resaltando la necesidad de seguir hablando de la violencia de género y trabajando en la erradicación de la misma porque “cuando te educas en la violencia, hay un manejo muy lábil de la misma. Te asustarías frente a los hechos de violencia brava frente a los que los jóvenes no reaccionan” detalló. Y reflexiona “mientras una mujer escuche y reaccione a tiempo, con una sola mujer que lo logre eso ya alcanza para que valga la pena hablar y repetir mil veces esto”.