Con el fin de cubrir las necesidades de familias riocuartenses, ayer se realizaron dos ferias benéficas en la ciudad.
Por la mañana, el Centro de Atención al Discapacitado Auditivo llevó a cabo en su sede ubicada en Maipú 2492 un despligue de ropa, antigüedades, muebles y otros elementos.
Desde las 10 horas, muchas familias se acercaron para poder comprar los diversos artículos que se encontraban en los stand organizados por el personal de la organización;desde ropa de mujer, niño y hombre, vajillas, cuadros, macetas, muebles, antigüedades, acessorios, zapatos hasta feria de platos.
En diálogo con Puntal, Anabella Curletto, directora de la institución, destacó que es la onceava edición de la feria y además agregó: “Se viene realizando todos los años, excepto en la pandemia. La realizamos en el mes de mayo por el cumpleaños de la Escuela”.
La Escuela del Centro de Atención al Discapacitado Auditivo este año cumple 29 años en la ciudad.
Al ser un evento que se viene realizando hace varios años, la directora dijo: “Al terminar cada feria, a la semana siguiente ya empezamos a juntar donaciones de la gente y así vamos juntando y guardando cada presente”.
Al ser tantas prendas, Curletto remarcó que se realiza un proceso de clasificación y destacó la participación de cada docente y de la cooperadora escolar con la que cuenta la institución.
“Somos muchos colaborando, desde docentes, alumnos, ex-alumnos, directivos de la cooperadora hasta familiares. Se forma un lindo encuentro para toda la comunidad educativa del CADA”, subrayó la directora.
La feria tiene como objetivo devolver a la comunidad su gesto, por esto venden a precios muy accesibles y en las últimas horas de la feria se rebaja aún más.
“La ropa que no se vende, se lleva a merenderos, hogares de ancianos y a otros lugares particulares que la necesitan”,nombró la directora y apuntó a que el dinero recaudado será destinado a proyectos, propuestas pedagógicas, provisiones de recursos para escuelas en las que la institución trabaja, como materiales de escritura y lectura.
Curletto finalizó agradeciendo a las docentes, a la gente que realizó las donaciones y a quienes se acercaron una vez más a este lindo encuentro benéfico.
Ya por la tarde, a las 14 horas, en la Ciudad de los Niños se presentó la misma propuesta de encuentro.
En el lugar había stands con prendas, abrigos, jueguetes, bazar, televisores, cochecitos para bebes, entre otros objetos.
Esta feria se viene realizando desde hace más de tres años por medio de las donaciones al lugar.
En diálogo con Puntal, Silvia Sosa, quien desde hace más de quince años es coordinadora del hogar de la Ciudad de los Niños, destacó que en todas las ocasiones en las que se llevaron a cabo las ferias la respuesta de la comunidad es muy positiva.
“La gente trae tantas donaciones para los niños que residen aquí, entonces se nos ocurrió realizar una feria para quienes lo necesiten”, comentó Sosa.
Los riocuartenses se llegan hasta la fundación ubicada en Avenida Amadeo Sabattini 4200 para poder acercar diversas donaciones.
Sosa destacó que esta feria es accesible para todos por los precios bajos que maneja.
“La gente que viene cubre una necesidad que tiene a bajo costo y se lleva bolsones de todo tipo de elementos”, dijo la coordinadora, y anadió: “El mundo hace circular mucho la solidaridad y nosotros quisimos estar presentes, queremos ayudar a nuestra comunidad”.
Frente a lo recaudado, esto va a ser destinado para el cuidado de los chicos que residen allí en el hogar; desde ropa, útiles, medicamentos, inscripciones en actividades hasta algún viaje organizado por la fundación.
Como así también para alguna obra o mejora en la infraestructura de la fundación.
Sosa subrayó que en la feria participaron algunos voluntarios de la práctica solidaria de la Universidad Siglo XXI, además de quienes ya son parte de la fundación y vecinos que fueron a aportar a esta gran causa.
La coordinadora adelantó que próximamente se podría realizar otra feria benéfica a mediados de julio y agosto, ya que la gente demanda de este encuentro.
“La gente vino antes mientras nosotros acomodábamos todo, nos quedamos sorprendidos de las ventas, la realidad económica es muy complicada para los argentinos”, remarcó Sosa, y finalizó agradeciendo a toda la comunidad que acompaña en estos eventos solidarios y su confianza que siempre está presente en cada feria, además, a la gente que se acercó al lugar, que compró lo que necesitaba y de manera accesible.

