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El intrigante caso judicial que mantiene en vilo al Municipio

La causa del médico trucho sigue generando preocupación en el Palacio de Mójica por los posibles coletazos. La indagatoria fue seguida de cerca y hubo ansiedad por conocer el resultado, que fue la abstención de declarar. Creen que se trata de un "psicópata".

El escándalo del falso médico es seguido con suma atención por el gobierno de Juan Manuel Llamosas. Ignacio Martín, quien se hizo pasar por profesional de la salud en cada uno de los brotes de coronavirus que hubo en la provincia, incluido el de Río Cuarto, fue citado el jueves a declaración indagatoria por el fiscal Pablo Jávega, pero se abstuvo de declarar por consejo de su defensa. Sus abogados le recomendaron no decir absolutamente nada, ni siquiera de cuestiones vinculadas a su educación y a su trabajo. La indagatoria se hizo vía teleconferencia, con el imputado Martín desde la cárcel, donde todavía permanece alojado, y el fiscal Jávega, desde los Tribunales. El Municipio finalmente no pudo participar. Esto fue lo que se le dijo al gobierno municipal: “La querella no participa de la indagatoria porque es un acto netamente defensivo donde intervienen solamente el imputado, el fiscal de Instrucción y la defensa técnica, por lo tanto no corresponde la participación del fiscal municipal en esta instancia”. En dicha audiencia iba a estar presente el fiscal municipal Ricardo Muñoz. Pero, en virtud de la argumentación mencionada anteriormente, no pudo participar.

Hasta el momento, Martín está imputado de ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de título, uso de documento público falso agravado, uso de documento privado falso, defraudación calificada, falsificación de documento público y defraudación calificada en grado de tentativa. Pero el fiscal no descarta más imputaciones. Es que, en el marco de la presente investigación, le llegaron a Jávega dos denuncias de pacientes muertos tras haber sido atendidos por Martín. Una de ellas es la de un joven de 29 años y la otra, de una mujer de 82 años. Esas acusaciones se hallan bajo la pesquisa del funcionario judicial. En ambos casos, el fiscal tiene que investigar si hay un vínculo directo entre el accionar del médico trucho y el deceso de esos dos pacientes. Jávega levantó el secreto de sumario y no desecha la posibilidad de volver a llamar al imputado. Por ahora, sigue recabando información clave para su investigación y a la vez analizando los pasos a seguir de una causa que genera preocupación en los círculos de poder. Al respecto, el fiscal podría citar a más funcionarios públicos, incluyendo a los de la esfera provincial. Nada se descarta en el múltiple abanico de posibilidades que brinda todo proceso judicial en marcha.

Con el fiscal municipal afuera de la audiencia, en el gabinete local se morían de ansiedad por saber qué pasaba en la indagatoria. Los teléfonos estaban al rojo vivo por la sucesión de llamados a diferentes actores para saber qué ocurría puertas adentro del remodelado edificio de los Tribunales locales. Hasta que trascendió la noticia de que el imputado se había abstenido de declarar. “La Fiscalía de Instrucción de Río Cuarto, a cargo de Pablo Jávega, tomó declaración indagatoria a través de videoconferencia a Ignacio Martín, imputado por varios delitos con relación a la supuesta condición de falso médico de los equipos del COE en la ciudad de Río Cuarto. El imputado, por indicación de sus defensores, se abstuvo de declarar sobre los hechos que se le atribuyen. Los defensores lo asistieron de manera virtual”, confirmaba el Ministerio Público Fiscal. La audiencia judicial comenzó a las 15 en punto y a las 17 ya se sabía en el Palacio Municipal su resultado: Martín se había abstenido de declarar, según la indicación de sus abogados.

Ya desfilaron por la causa dos funcionarios municipales: el secretario de Salud y el subsecretario de dicha área, Marcelo Ferrario e Isaac Pérez Villarreal, respectivamente. “Fuimos víctimas de esta situación”, sostuvo Pérez Villarreal, tras declarar ante el fiscal. En tanto, Ferrario es requerido por la prensa para conocer su opinión al respecto pero se informó oficialmente que el médico por ahora no hablará. Los comunicados oficiales lo muestran a Ferrario informando sobre el plan de vacunación y el proceso de testeos en la ciudad. En el Palacio de Mójica dicen a coro que es “injusto” que el caso del médico trucho “empañe” el esfuerzo de todos los profesionales y voluntarios que se abocaron a controlar el brote. El mismo intendente lo expresó de la siguiente manera en diálogo con Puntal: “No es justo que este caso puntual empañe el sacrificio de los profesionales y voluntarios que trabajaron en la pandemia”. Y agradeció a los médicos, enfermeras y fuerzas de seguridad que colaboraron con la lucha contra el Covid-19.

“Fuimos doblemente estafados. Por un lado, porque truchó el título de médico y, por el otro, porque burló la buena fe de la gente. Este estafador hasta recibió regalos de los familiares de los pacientes”, señalan en los despachos. A Martín todavía no se le pudo practicar la pericia psicológica porque no prestó colaboración para ello, por consejo de su defensa. Para el gobierno local, se trata de un “psicópata” que no solamente vulneró los controles de Río Cuarto, sino también de otras 15 localidades, incluida Córdoba capital. Habrá que esperar los nuevos capítulos de este caso que roza lo novelesco y que mantiene en vilo al Municipio por los posibles coletazos.