Cinco semanas después de que el Ministerio de Salud de la Provincia denunciara penalmente que un falso médico había estado desarrollando tareas para el COE Central durante plena pandemia de coronavirus, la causa flota en un limbo judicial. Desde el 22 de diciembre de 2020, día en que el secretario de Salud, Pablo Carvajal, presentó en los Tribunales de Córdoba capital un escrito de dos páginas, no hubo una sola actuación judicial. Es más, recién el próximo lunes, 1° de febrero, habrá un fiscal riocuartense con la causa en sus manos.
Ignacio Nicolás Martín provocó un desastre. El médico trucho llegó a Río Cuarto de la mano de Diego Almada, el miembro del COECentral que era enviado a las zonas más calientes de la provincia, donde el coronavirus estaba haciendo estragos.
Su engaño, la enfermiza construcción de una mentira en la que él era médico a pesar de que, en realidad, no había pisado jamás la Facultad, no sólo desnudó falencias y negligencias a la hora de seleccionar a alguien que, al menos en Río Cuarto, terminó teniendo un rol importante en el Centro de Operaciones Tácticas durante el desafiante brote que sufrió Río Cuarto.
Además, la onda expansiva también alcanzó a la Justicia.Ayer, en los Tribunales de Río Cuarto, nadie sabía dónde estaba la denuncia de la Provincia ni quién la estaba investigando. En realidad, el desconcierto tenía un motivo:no estaba investigando nadie. El caso no es menor:un médico, que llegó a atender pacientes y a firmar recetas en Río Cuarto, que integraba el equipo del COECentral, que anduvo por varias localidades de la provincia, era falso. Según la denuncia, había adulterado los datos, las documentaciones y había usado la matrícula de una médica de Córdoba. Todo eso en plena pandemia. Pero la Justicia no reaccionó:no investigó, no imputó a Martín, no hizo ninguna actuación.
Desde Córdoba, más precisamente desde el oficialismo, los cañones apuntan a Marcelo Fenoll, fiscal de Instrucción del Distrito 3, Turno 1.
La denuncia se presentó el 22 de diciembre. Y, a partir de ese punto, las versiones se contraponen. Quienes acusan a Fenoll dicen que, en la previa de las Fiestas, el fiscal ignoró el caso. Que dejó pasar los días sin hacer nada.
Fenoll, por su parte, le dijo ayer a Puntal que primero envió la causa a otra fiscalía y que volvió a recibirla el 28 de diciembre. Dos días después, el 30, la envió a Río Cuarto, donde corresponde que se haga la investigación porque aquí se habrían cometido los delitos denunciados.
Pero más allá de la asignación de responsabilidades hay un hecho insoslayable:entre el 22 de diciembre y el 30 nadie hizo nada. La denuncia pasó ese tiempo en el letargo.
En ese punto, las críticas desde adentro de Tribunales contra Fenoll se intensifican. Porque, según señalan, cada vez que existe una causa importante, de alto impacto potencial, lo que hacen los fiscales de una y otra jurisdicción es algo relativamente sencillo:comunicarse entre sí. “A veces habla el secretario del fiscal o el fiscal mismo que tiene la causa con su par, en este caso de Río Cuarto. Debió hablar con el fiscal de turno. Pero, en realidad, en Río Cuarto no estaban ni enterados”, relataron desde Tribunales de Córdoba.
La explicación de la Justicia es que al salir el 30 la causa llegó, por supuesto, después de las Fiestas de fin de año. Cuando arribó finalmente a Río Cuarto, Tribunales ya estaba de feria. “Lo metió en el correo interno, no le avisó a nadie y, como consecuencia, nunca actuó ningún fiscal. Nadie completó el circuito de entregar la causa al fiscal de feria.En conclusión:recién el lunes va a haber un fiscal que se ocupe del tema”, explicaron.
Es decir, desde que llegó el expediente físico a la ciudad no hubo ningún fiscal asignado que se ocupara de investigar qué pasó con Ignacio Nicolás Martín. No lo imputaron ni tomaron ninguna medida preventiva para evitar, por ejemplo, que se fugara.
Al explicar su proceder, lo que sostiene el fiscal Fenoll es que durante los días en que podría haber actuado desde Córdoba, o adelantar el envío de la causa a Río Cuarto, estaba asignado a la Ufai, la Unidad Fiscal de Acción Inmediata que se usa en casos de flagrancia. En realidad, señalan en la Justicia, el hecho de estar asignado a la Ufai no implica desatender las causas normales que entran a su fiscalía.
Un médico que no es médico en el COE Central. Y una Justicia que demora una eternidad cuando el caso se descubre. Parece una pesadilla kafkiana. O una comedia negra en la que nada funciona como tiene que funcionar.
Qué dice la acusación que presentó la Provincia contra Martín
La denuncia está firmada por el secretario de Salud de la Provincia, Pablo Carvajal. Ahí están relatados, escuetamente, los hechos que se le asignan a Ignacio Nicolás Martín.
“Esta cartera ministerial se ha anoticiado de un hecho acaecido en las inmediaciones de la localidad de Río Cuarto, provincia de Córdoba (sic). Siendo el día 22 de diciembre del corriente año, personal integrante del Centro de Operaciones de Emergencia de Río Cuarto, a través de la Municipalidad de la ciudad, toma conocimiento que el sr. Martín, Ignacio Nicolás DNI 40.526.450 se encontraría ejerciendo ilegalmente la profesión de médico. Que dicha ilegalidad habría sido observada al momento de cotejar la documentación habilitante para el ejercicio profesional en correspondencia con la base de datos obrante en el Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba, resultando la inexistencia de una matriculación bajo el número 42678/9 de fecha 13/07/2020 a nombre de Martín, Ignacio Nicolás. Que al proceder a la consulta respecto de la persona matriculada bajo ese número y fecha, surge de la base de datos pública el nombre de la doctora Alyssa, Yasmine Goncalves. Se procede el mismo día a informar a la Secretaría de Salud respecto de la situación acaecida en cuanto a la aparente falsificación”.

