El FMI está preocupado por la suba de la pobreza
Nigel Chalk, vicedirector del FMI para el Hemisferio Occidental, advirtió que una suba de la pobreza podría generar "serios desafíos" a la posibilidad de "lograr los objetivos del programa" firmado con Argentina, incluido cumplir con los pagos de deuda.
Así, el organismo elevó el nivel de preocupación sobre la situación financiera cada vez más vulnerable de la Argentina, donde al Gobierno le cuesta cada vez más poner en caja la inflación y el dólar sigue siendo volátil.
"Somos muy conscientes, y también las autoridades (argentinas), de que un aumento en la pobreza podría imponer serios desafíos a la posibilidad de lograr los objetivos del programa" acordado con el organismo multilateral, dijo Chalk, algo que no parece novedad para los agentes financieros, que vienen alertando desde hace semanas sobre la vulnerabilidad del país.
En declaraciones al diario británico Financial Times, Chalk precisó que si la pobreza sigue aumentando a un ritmo acelerado en el país podría necesitarse una "recalibración del gasto social para proveer más espacio para que el Gobierno actúe para proteger a los pobres".
No obstante, no brindó detalles sobre cuál sería el monto necesario para esa recalibración, un eufemismo para aludir a la necesidad de destinar más fondos a ayuda social en medio de una pobreza creciente.
Indicó: "El riesgo es que si el Gobierno fracasa en recortar lo suficiente el déficit por el gasto social extra, los mercados se pongan más ansiosos de que el ajuste fiscal no ocurra tan rápido como se cree necesario".
Así, el organismo elevó el nivel de preocupación sobre la situación financiera cada vez más vulnerable de la Argentina, donde al Gobierno le cuesta cada vez más poner en caja la inflación y el dólar sigue siendo volátil.
"Somos muy conscientes, y también las autoridades (argentinas), de que un aumento en la pobreza podría imponer serios desafíos a la posibilidad de lograr los objetivos del programa" acordado con el organismo multilateral, dijo Chalk, algo que no parece novedad para los agentes financieros, que vienen alertando desde hace semanas sobre la vulnerabilidad del país.
En declaraciones al diario británico Financial Times, Chalk precisó que si la pobreza sigue aumentando a un ritmo acelerado en el país podría necesitarse una "recalibración del gasto social para proveer más espacio para que el Gobierno actúe para proteger a los pobres".
No obstante, no brindó detalles sobre cuál sería el monto necesario para esa recalibración, un eufemismo para aludir a la necesidad de destinar más fondos a ayuda social en medio de una pobreza creciente.
Indicó: "El riesgo es que si el Gobierno fracasa en recortar lo suficiente el déficit por el gasto social extra, los mercados se pongan más ansiosos de que el ajuste fiscal no ocurra tan rápido como se cree necesario".