Arquitectura | focos | Consumo | luz

Luces empotrables: diseño y funcionalidad para cada ambiente

La iluminación brinda la posibilidad generar sensaciones dentro de un espacio que la luz diurna a veces no llega a ofrecernos. Es sabido que un ambiente puede cambiar radicalmente a partir de un apropiado uso de los artefactos lumínicos. Uno de ellos está representado por los focos empotrables que poseen (o en inglés: downlight) que tienen sus propias particularidades que lo convierten en un aliado efectivo tanto a nivel funcional como estético.

Entre sus principales características se destaca su capacidad de mimetizarse con la arquitectura y adquirir un rol protagónico al momento de ser encendidos según cuál sea su ámbito de uso. Así, pueden servir de guía virtual al momento de orientar al usuario hacia un destino o destacar sectores puntuales, pasando desapercibidos en horarios en que no son utilizados.

Son muy eficientes a nivel funcional al momento de requerir un caudal importante de luminosidad sobre determinadas superficies y actualmente se pueden observar en sectores como voladizos de alacenas de cocina, en el interior de armarios, escaleras, vitrinas, piscinas y senderos de jardín, entre otros.

Evolución

Hace ya varios años, la única opción en este tipo de iluminación empotrable estaba representada por los focos halógenos, pero actualmente existen diferentes modalidades de bajo consumo para empotrar que permiten jugar con el diseño de espacios y a la vez conseguir un ahorro respecto de los gastos de consumo.

Según su tipo de conexión eléctrica, los focos empotrables pueden ser focos directos a la red o con transformador, y a la vez pueden emplear lámparas halógenas ahorradoras y lámparas empotrables led, entre otras.

-Los focos conectados directamente a la red ofrecen un encendido instantáneo y son óptimos al momento de intentar destacar puntos concretos de interés ya sea para decoración o con fines de trabajo y/o estudio.

Funcionan con lámparas que tienen aproximadamente unas 2 mil horas de duración y su prestación queda directamente supeditada a la calidad del servicio eléctrico, es decir, que el flujo de luz puede verse afectado por las fluctuaciones de la red.

-Los focos con transformador están dotados de un dispositivo que contribuye a evitar posibles cortocircuitos como así también se mantienen protegidos ante eventuales sobrecargas eléctricas. Trabajan a una tensión de 12 V y al igual que los anteriores ofrecen un encendido instantáneo, aunque la luz que brindan es más estable. Se calcula que la lámpara tiene una vida útil de 5 mil horas.

Tipos de lámparas

En tanto, los focos empotrables pueden emplear a su vez distintos tipos de lámpara, una de ellas son las halógenas ahorradoras, que ofrecen una iluminación intensa e instantánea desde el encendido “similar a la que daban las antiguas incandescentes, pero con un consumo un 30 por ciento menor”, indican los especialistas. En su evolución se ha reemplazado el viejo sistema de sujeción del aro roscado para ser sustituido por otro denominado Twistlock, que permite cambiar la lámpara en la mitad de tiempo.

En tanto, las lámparas empotrables led permiten reemplazar de forma fácil estas fuentes mediante accesorios que se adaptan a las fuentes de luz led. Los downlight led empotrados en el techo son la mejor opción para techos altos porque tienen una duración estimada en las 50 mil horas.

La tecnología led a la vez permite un sinnúmero de propuestas de diseño que se complementa con el bajo consumo eléctrico, lo que la posiciona como una de las alternativas de uso más eficiente.