Ellas son Carla, Ornella y Mora Basilotta, tres hermanas, socias, amigas y emprendedoras que trabajan la industria de la moda desde hace mucho tiempo. En 2007, Ornella fundó la empresa A Todo Trapo, en 2009 fundan una marca llamada Basilotta de moda tradicional.
“En 2018 nace la idea de reciclar estos residuos de bolsones de arena a partir de un viaje que hicimos a Neuquén, primero se pensó como una cápsula dentro de (la marca) Basilotta, una cápsula sustentable de accesorios, sin embargo eso se transformó en una revolución, la impronta y las ganas que le pusimos a eso, nos llevó a hacer foco ahí al tal punto que una marca se comió a la otra, y así nace Fracking Design”, dijo Ornella Basilotta para Rostros & Rastros durante su visita a Río Cuarto en el marco del evento Endeavor que se realizó en la ciudad y que reunió experiencias de emprendedores de todo el país.
¿Qué es lo que reciclan?
Reciclamos bolsones de arena, las big bags, que se utilizan en las petroleras, en Vaca Muerta, para transportar la arena, para realizar la extracción de petróleo no convencional, que es el fracking.
¿Qué vieron cuando visitaron Neuquén?
En Vaca Muerto, vimos que en un poso se descartan, aproximadamente, 26.500 bolsones. Tiene un período activo hasta que se vacía, son muchísimos los pozos activos, se estima que la industria del petróleo utiliza 10 millones de toneladas de arena por año, por lo tanto, la arena es realmente un problema aparte, para contar en otra charla. En esa industria se trituran, se queman y no se reciclan, o terminan en un relleno sanitario sumando a la crisis climática que estamos viviendo hoy.
¿Cómo se adaptaron para procesar este producto?
Lo primero que hicimos fue hacer un posgrado de sustentabilidad y desarrollo ambiental para entender bien ante qué estábamos, cómo atraviesa la sustentabilidad a todas las áreas de una empresa, no solo a un hay producto, sino que esto atraviesa nuestro ADN en un 100%. También hicimos una gestión durante un año en Neuquén para entender cómo funcionaba la industria del petróleo, cómo era la gestión de esos residuos, a dónde iban, cómo hacernos de esos residuos, porque hay protocolos que cumplir, hay contratos de por medio. La primer gestión fue separar en origen esos residuos, luego capacitamos unidades propias para el lavarlo y desarmado, que es una primera etapa de un reciclaje; el producto tiene que estar limpio. Después de un año de gestión muy intenso y divertido, empezó el proceso.
Ya enfocados en lo textil…
Así es, teníamos conocimiento en eso, pero teníamos que aprender la marroquinería, que son primos hermanos, pero no es lo mismo, son otras máquinas, otro tipo de mano de obra, nos acercamos al Inti que nos ayudó muchísimo en todos los ensayos de durabilidad, fricción, impermeabilidad. Hoy una mochila de Fracking Design dura para siempre, queremos volver a esa moda de nuestras abuelas, ese saco de tu abuela que es eterno. Al principio yo decía que Fracking… no era moda, era diseño, pero hoy estoy convencida que es moda, es una moda distinta a ese fast fashing al que estamos acostumbrados. Pasa que el concepto de la moda quizás en el último tiempo se desprestigió bastante.
¿Cómo siguen la trazabilidad de esos recursos?
Nosotras respetamos esas estampas que ya traen los big bag, los bolsones, porque habla de la trazabilidad, lo que hacemos es básicamente seguir el proceso de cada bolsón a dónde va, para poder rastrear después de dónde viene. Elegimos respetarlo porque creemos que habla del producto, hace que sea diferente, mucha gente empatiza con eso, y surgen cosas que nos emocionan. Por lo tanto, no intervenimos los big bag si le sumamos detalles en cuero, eso sí se interviene, también son descartes reciclados. Hoy esa línea de productos copa toda la compañía, Franklin Design trabaja con un solo mono material, para decirlo de alguna manera, que son estos rollos provienen de esos bolsones y hacemos diseños que son atemporales. La matera, por ejemplo, que arrancó hace cinco años con una primera colección y lo seguimos haciendo, porque trabajamos en la funcionalidad de los productos y no en las tendencias de la moda. Desde la pandemia, la matera se convirtió en un accesorio personal, y seguimos haciendo la misma materia que hicimos el primer día y se sigue vendiendo espectacular.
Contanos algunas métricas de la compañía…
Somos 45 personas que se involucran en todo el proceso, más un equipo de 10 personas que elaboramos full time. Fraking Design comenzó con una producción de 5 mil unidades hoy estamos superando los 40 mil y proyectamos 60 mil para el año que viene. Llevamos reciclados más de 51.000 metros de arpillera plástica, que equivale a 91.000 Kg de CO2 eq. (Dióxido de Carbono Equivalente) que evitamos que se emitan ante la quema de estos residuos, hicimos las pruebas de cuánto CO2 emite la quema de esto en la Patagonia. Para dimensionarlo se necesitan 3.300 árboles por año para absorber ese CO2. La sustentabilidad no es una moda del momento, es la base sobre la que debemos construir y producir.
Por Fernanda Bireni

